| ENVÍO (1949) Recabarren, en estos días de persecución, en la angustia de mis hermanos relegados, combatidos por un traidor, y con la patria envuelta en odio, herida por la tiranía, recuerdo la lucha terrible de tus prisiones, de tus pasos primeros, tu soledad de torreón irreductible y cuando, saliendo del páramo, un hombre y otro a ti vinieron a congregar el amasijo del pan humilde defendido por la unidad del pueblo augusto. Pablo Neruda |

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