CHILE

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lunes, 23 de diciembre de 2013

DIPUTADO GUILLERMO TEILLIER : "EL PROGRAMA NO SE PUEDE TRANSAR , ESO SERÍA UN QUIEBRE"

El máximo dirigente del PC aborda la disponibilidad de su partido a incorporarse al gobierno de Bachelet, resuelta ayer en el comité central. Desestimó las aprensiones de algunos sectores de la DC, sobre la lealtad que pudiese tener la tienda con futura presidenta. 

Tras la decisión del Comité Central del PC, de formar parte del gobierno de Michelle Bachelet, varios personeros del partido repetían que el hecho resultaba histórico, luego de 40 años fuera del poder. Aunque varios recordaban ayer que las dos veces anteriores que llegaron a La Moneda, las cosas no terminaron bien: con González Videla estuvieron 11 años en la ilegalidad y con la Unidad Popular vino el Golpe.

El diputado y presidente del PC, Guillermo Teillier, dice que hoy el compromiso es con el programa de gobierno y que ahí estará puesto el esfuerzo comunista. Sobre eventuales cargos a ocupar, agrega que “estamos a disposición de lo que la presidenta diga. En algún momento se irán a conversar estas cosas y si nos da espacio para que expresar preferencias, lo haremos en privado”.

¿Podrían haber entrado al gobierno antes?

No estaban las condiciones. Quedamos excluidos del acuerdo por la salida política de la dictadura. Después del triunfo del No, hubo un programa de la Concertación, contribuimos con ese programa, lo votamos, pero no se cumplió.

¿Por qué ahora sí?

El programa de la Nueva Mayoría es totalmente distinto a los que implementó la Concertación.

¿En qué puntos tienen más y menos coincidencias programáticas?

Este no es el programa del PC. Pero tampoco del PS ni de la DC. Es un programa encabezado por Bachelet y que todos los partidos nos hemos comprometido a cumplir. No haré distingos en lo que más o menos me atrae, pero el cambio de Constitución es lo más de fondo.

¿Qué opina de que la presidenta electa haya descartado una asamblea constituyente?

No conozco esa aseveración. Hasta el último momento la escuché decir que no descartaba nada. Planteó la forma en que le parecía que debía hacerse: un camino institucional con participación ciudadana. Si es correcto lo que ella dice, a nosotros nos interesa. A mí me gustaría más una asamblea constituyente, pero la decisión la tendrá la presidenta.

¿Hay algún tema para ustedes intransable en el programa, que de no cumplirse podría hacerlos salir del gobierno?

No ha llegado hasta tanto nuestro análisis. El programa en sí no se puede transar, sería absurdo. Eso sería un quiebre, sería como que la presidenta negara la voluntad popular y política que está manifestando ante el país y yo le creo a la presidenta.

¿No es ingenuo pensar que algunas reformas contarán con votos de la próxima oposición?

Con los líos que tiene la derecha, quién sabe lo que puede pasar. No lo podemos desechar. Ahora, la Nueva Mayoría podría tener quórums para aprobar casi todas las reformas. Lo más complejo es la Constitución.

Cómo está la relación con el resto de los partidos de la Nueva Mayoría. El presidente de la DC, Ignacio Walker, ha hablado de “lealtades”...

No sé si lo planteó respecto de los comunistas o de todos, porque también se sintieron aludidos los socialistas. El lo hace como una prevención, no sé qué bicho le picó. Lo que hemos planteado es que en la Nueva Mayoría, ante los acuerdos programáticos, parlamentarios, hemos actuado lealmente y ellos también. Todos esperamos ser leales y todos nos vamos a ir llamando la atención si alguno no cumple.

¿Aumentará la presión tras los dichos de Gutenberg Martínez?

Es un personero de la DC el que hizo el planteamiento. De los otros partidos yo he escuchado todo lo contrario, que esperaban pronto nuestra resolución positiva. Tenemos claro que quien decide es la presidenta y que la DC, al igual que todos, se ha comprometido con el programa. Creo en ese compromiso, no tengo por qué ponerlo en duda. Y en temas de política internacional, muchos los tratan de meter de manera extemporánea...

¿Lo dice por Cuba, China?

Que además no ha tenido ninguna incidencia en Chile ni en la elección ni en el programa. Nosotros estamos trabajando de acuerdo con las condiciones en Chile y nuestro compromiso es con Chile. Entonces, creo que eso tampoco va a pasar a mayores, porque nosotros vamos a cumplir con lo que el programa dice respecto de política exterior, que es una política de Estado, y no creo que sea política de Estado ponerse a desestabilizar otros gobiernos, intervenir en política interna, sino más bien va a ser de integración, de buena vecindad.

¿Cómo abordarán estar en movimientos sociales y ser parte del gobierno?

El movimiento social tiene sus propias dinámicas. A nosotros nos eligen como dirigentes y cumplimos con ellos, nos hemos ganado su confianza. Ahora se abre la posibilidad de trabajar junto al movimiento social para empujar juntos el programa, contribuir en eso a la nueva Constitución. Por ejemplo, si no están todas las fuerzas en el Parlamento, bueno, que el pueblo exija que se cumpla con eso, tiene derecho porque es lo que se le ha prometido. Todos los partidos tienen dirigentes sociales. Todos deberían hacerse esta pregunta. Creo que Bachelet tiene claro que son papeles diferentes los que juega el gobierno y el movimiento social.

FUENTE : PRENSA

domingo, 22 de diciembre de 2013

LAS FARC SALUDAN A MICHELLE BACHELET POR EL TRIUNFO:


Señora:
MICHELLE BACHELET
Presidenta electa de Chile
Santiago, Chile.

Al compartir el regocijo del pueblo chileno por la reciente fiesta democrática que terminó con la aprobación abrumadora de su nombre para la primera magistratura del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo FARC-EP expresamos a Usted nuestra más sincera felicitación, al tiempo que hacemos votos por el éxito de sus justos propósitos de mayor democratización y progreso para la nación y el Estado chilenos.

En el ámbito internacional adquiere cada día mayor fuerza la consigna según la cual la paz de Colombia es la paz del continente. En la ciudad de La Habana, en Cuba, las FARC-EP y el gobierno de Colombia adelantamos un proceso de conversaciones con el que buscamos concretar ese hondo anhelo de las colombianas y colombianos. Desde su inicio hemos contado con el aporte desinteresado, efectivo y discreto del pueblo chileno, cuyo gobierno tiene designado un representante suyo en calidad de garante en la Mesa de Conversaciones.

Estamos seguros de seguir contando con ese apoyo, el que aspiramos incluso adquiera mayor hondura como producto de su condición de mujer latinoamericana demócrata y visionaria, comprometida desde siempre con las causas de la justicia y el futuro. Las heridas abiertas por la represión y la violencia que campearon durante tanto tiempo en nuestros países, han de pertenecer cada vez más al pasado remoto, superadas por el empuje fresco y renovador de nuestros pueblos y sus mayorías por tanto tiempo ignorados y burlados.

SECRETARIADO DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP
Montañas de Colombia, 18 de diciembre de 2013.

sábado, 21 de diciembre de 2013

DIPUTADO GUILLERMO TEILLIER : " HEMOS ACORDADO EXPRESARLE A LA PDTA ELECTA LA VOLUNTAD DEL PC EL PARTICIPAR EN SU GOBIERNO "

El pleno del comité central del Partido Comunista resolvió hoy que estará disponible para formar parte del gobierno de Michelle Bachelet, a través de los cargos que eventualmente disponga la Presidenta electa.

El timonel del PC, Guillermo Teillier, hizo el anuncio esta tarde desde el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) y flanqueado por los diputados electos y reelectos de la colectividad, entre ellos, Karol Cariola.

"Hemos acordado expresarle a la Presidenta electa, Michelle Bachelet, la voluntad del PC de participar en su gobierno", dijo Teillier y agregó que "queremos ser una contribución en beneficio del programa".

A fines de noviembre, el partido había resuelto posponer esta discusión para después de segunda vuelta, manteniendo en suspenso la resolución del partido.

Pese a su disponibilidad, en el PC se encargaron de recalcar que es decisión exclusiva de Bachelet la composición de su administración.

FUENTE : PRENSA

EDUCA-TV.. MASACRE DE LA ESCUELA DE SANTA MARIA DE IQUIQUE .

EL TRABAJO EN EL FUTURO GOBIERNO DE LA NUEVA MAYORÍA ,AVANCES Y DESAFÍOS :



Terminar con los enclaves autoritarios heredados de la Dictadura comandada por Pinochet es el gran desafío del próximo gobierno de Michelle Bachelet. Tan importante como elaborar una nueva Constitución Política, la reforma educacional y la reforma tributaria; es rescindir los vestigios del Plan Laboral de 1979, medulares para el actual Código del Trabajo.

El Programa de gobierno de la Nueva Mayoría en lo tocante al Trabajo se sustenta en tres pilares:

1. Ampliar y fortalecer la sindicalización y la negociación colectiva.



2. Aumentar la participación laboral, la calidad del empleo, los salarios y la productividad.

3. Mejorar y fortalecer la institucionalidad laboral.

La articulación de estas tres dimensiones o, si se quiere, directrices de trabajo, genera interesantes propuestas. Sólo por destacar las más importantes:



1. Aumentar el poder de negociación de las condiciones laborales de parte de los sindicatos.

2. Respeto permanente a la libertad sindical conforme a las normas y convenios internacionales que Chile ha ratificado en materia laboral. Donde destaca el convenio Nº 87 de la OIT, relacionado con la prohibición del reemplazo de los trabajadores en huelga de parte de los empleadores. Práctica anti-sindical comúnmente utilizada en Chile y por la cual el país ha sido notificado de incumplimiento en distintas oportunidades, tanto por Naciones Unidas en el año 2004 y por la OIT los años 2008 y 2012.

3. Poner fin al llamado “multi rut”, subterfugio que limita el ejercicio de derechos laborales básicos como la sindicalización y la negociación colectiva.

4. Obligar a los empleadores a entregar información de la situación económica de las empresas de manera clara y oportuna a los sindicatos.

5. Potenciar la formación sindical.

6. Protección especial de trabajadores/as hasta ahora excluidos/as: temporeros/as y trabajadores/as de casas particulares.

7. Aumentar la participación de mujeres y jóvenes en empleos formales y de calidad.

8. Implementar un nuevo sistema de intermediación y capacitación laboral.

9. Generar programas de capacitación especializados para aquellos segmentos de la población con particulares dificultades para encontrar empleo (jóvenes y mujeres).

10. Perfeccionamiento del seguro de cesantía.



Estas medidas, entre otras que se especifican en el Programa, permitirán “equilibrar la cancha en el ámbito laboral”. Su ejecución hará posible terminar con la desigualdad en la distribución del ingreso, mejorar las condiciones laborales y las oportunidades en el mercado del trabajo, principalmente para la población más vulnerable; además, promoverán la capacidad y autonomía de las partes –capital y trabajo- para negociar en igualdad de condiciones, estimulando una cultura de cooperación y colaboración.



Estas “modernizaciones” harán compatibles las nuevas demandas que surgen gracias al dinamismo, la competitividad y productividad de las actividades económicas, con relaciones laborales que dignifiquen el trabajo, fortalezcan la sindicalización, la negociación colectiva y aseguren una justa distribución de las ganancias.



Así, al mismo tiempo que las organizaciones de empleadores y trabajadores formulen acuerdos en virtud de mejorar tanto las condiciones de trabajo como los niveles de producción, a la vez, se generará un dialogo social más amplio, orientador de futuras políticas públicas.



Por lo tanto, impulsar la articulación de las directrices de trabajo del Programa de la Nueva Mayoría posibilitará avances concretos en virtud de terminar con la herencia del Plan Laboral presente en el actual Código del Trabajo que, a la vez que genera un mercado laboral flexible, tendiente a la precariedad, niega derechos fundamentales de los trabajadores. Es así que en estas nuevas condiciones se abre la posibilidad de discutir futuras modificaciones relacionadas con:


1. La sindicalización voluntaria. Ésta debería ser obligatoria, aunque con opción de des-afiliarse de la organización voluntariamente.



2. La limitación de la negociación colectiva a los sindicatos de tipo empresa. Ésta debería ser por rama de la actividad productiva.



3. La acotación de la duración de las huelgas a 60 días. Ésta debería ser indefinida.


4. El permitir la presencia de empresas contratistas en labores inherentes a la producción principal o permanente de una empresa o en las labores de reparación y mantenimiento habituales de sus equipos.


5. La causal “necesidades de la empresa”, en tanto forma de justificación ambigua para el despido de los trabajadores.

Implementar estas medidas, no sólo mejorará las condiciones laborales de los trabajadores y, por lo tanto, sus condiciones de vida, sino que también posibilitará transformaciones de fondo en el trabajo y en los actores que en él convergen. Estas modificaciones deberían avanzar en hacer de las empresas actores, más que comerciales, sociales, donde los trabajadores, aquellos que producen y reproducen material y simbólicamente nuestra sociedad, organizados en sindicatos, participen no sólo en la toma de decisiones de las empresas sino que desborden sus límites y arriben a una posición decisional mayor, es decir, a nivel político, económico y social.


Finalmente, en una dimensión, si se quiere, estratégica, las políticas que se implementen de aquí en más vinculadas al trabajo, debiesen ir en la línea de emancipar a éste de la dominación del capital y a los seres humanos de la dominación del trabajo, promoviendo que, en definitiva, la sociedad toda ejerza su poder sobre los aparatos y los procesos productivos. Sólo así avanzaremos en la senda de hacer de Chile una sociedad mejor, más amable, justa, igualitaria, equitativa y libre.Por

Mauricio E. Muñoz Flores, Sociólogo.

Investigador Área Laboral, ICAL.

viernes, 20 de diciembre de 2013

EL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE E ICAL DESARROLLARÁN SEMINARIO SOBRE DESCENTRALIZACIÓN

Durante los últimos años en distintos puntos del norte y sur del país  se han desarrollado diversas movilizaciones que llaman a un trato justo a las regiones, limitadas en su desarrollo por el centralismo existente. Magallanes, Aysén, Calama, Freirina, Quellón y Tocopilla, entre otros, son algunas ciudades o territorios que han solicitado al gobierno mayor poder de decisión, calidad en la atención, mejores servicios, mayor inversión y control de recursos para el desarrollo equitativo de las regiones.
En el contexto del inicio de un nuevo gobierno, donde estos temas cobrarán relevancia es que ICAL, desde su Área de Desarrollo Local, desarrollará un Encuentro con alcaldes y concejales comunistas para debatir sobre los desafíos que -tanto en lo institucional como en lo social- se asocian al fortalecimiento del proceso de descentralización en nuestro país. Se trata del 3er Seminario de Capacitación Municipal denominado “Descentralización y gobiernos locales”, que esta vez contará con la especial participación de los Consejeros Regionales comunistas recientemente electos a lo largo del país.
El espacio, organizado de forma conjunta con el partido comunista,  contará con la participación de una delegación de su dirección política –CP-, como de su Comisión Municipal. El cual se efectuará el jueves 9 y viernes 10 de enero de 2014 –previo a la tradicional Fiesta de los Abrazos- en el salón del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, en Santiago.
Entre los exponentes se contará con la presencia de Pablo Monje, experto en descentralización y el  abogado José Cortés, quien presentará el estado del debate legislativo al respecto. Además de la participación del director de ICAL, Marcos Barraza, el encargado del Área de Desarrollo Local, Claudio Rodríguez y el CORE Daniel Garrido, recientemente reelecto por la región de Valparaíso.
Para mayor información respecto de la inscripción al seminario, contactarse con María Karen Mejías a los teléfonos 02 2 6985844; 92012110 o bien, a karen.mejias@ical.cl

"LECCIONES Y MANDATOS DE UNA GRAN JORNADA "

Llegó a su fin la campaña presidencial, con el resultado por todos conocido. A partir de hoy, y por unas cuantas semanas, se discutirá acerca de las lecciones e incógnitas que deja la jornada del 15 de diciembre: el porqué de la alta abstención y la continuidad del voto voluntario, el futuro de la derecha, la “viabilidad” de los cambios propuestos al país por la candidatura de la Nueva Mayoría, la “representatividad” del nuevo gobierno.

Acerca del porcentaje de abstención, es del mínimo rigor descontar del padrón electoral a las al menos decenas de miles de personas que, por imperativos biológicos –muchas de ellas, más allá de la centena de años- no deberían estar en él. Y a ellas, agregar los cientos de miles de compatriotas residentes en otros países, pero cuyos nombres también abultan, hasta hoy sin el derecho correspondiente, el padrón en vigor.

Mientras la presidenta electa armará sus equipos de gobierno y mantendrá ocupados en ello y en la preparación de los proyectos anunciados como prioritario, al bloque político que la lleva a un nuevo período presidencial, en la vereda del frente los partidos de la Alianza apurarán su propio duelo y buscarán los mecanismos y estilos de convivencia intra partido e intra bloque para hacer frente a la doble debacle de las elecciones presidencial y parlamentaria.

Desde la misma derecha política, empresarial y comunicacional que inmediatamente de conocidos los resultados intentó relativizar la “representatividad” –la “ilegitimidad” era algo imposible de sostener- de un gobierno cuyo respaldo electoral no alcanzaría al 50% de la ciudadanía, se pone el acento en la legitimidad de los cambios de fondo propuestos tanto en las primarias de la Nueva Mayoría como en la primera y segunda vuelta presidenciales.

En la acomodaticia lógica de cierta parte de la derecha, no estaría “facultado” para cumplir su programa un gobierno votado por más del 60% de los ciudadanos, aunque sí estaría habilitado para bloquearlo un conglomerado que no alcanzó el 40% de aprobación a su anti-programa.

Los otros grandes tópicos que dominarán el debate nacional a partir del 11 de marzo serán, junto a la profundidad y ritmos de las transformaciones de fondo votadas por el pueblo de Chile, la manoseada relación entre “lo social y lo político”. Es la vieja mentalidad reaccionaria que confina a los movimientos sociales a “la calle”, a la protesta sin relación con cualquiera institucionalidad, reservando para la auto calificada de “clase política” la discusión y por cierto la decisión de los asuntos de fondo. Es el pensamiento y la conducta oligárquicos de los opulentos propietarios de los medios de comunicación que en su soberbia excluyente calificaban de “diario de la canalla” a los muros y otros lugares públicos en donde se expresa la posición de las mayorías privadas de otro espacio de expresión.

Esta falsa contradicción de lo social –o masivo- y lo político –o minoritario y excluyente- es precisamente lo que fue derrotado este 15 de diciembre. La “calle” había instalado los “temas” –educación pública, constitución democrática, fin a los abusos empresariales, salud digna, medioambiente protegido, término de toda exclusión, etc., etc. Y es esa misma calle la que en una proporción novedosa para esta democracia aun en construcción, irrumpe en la institucionalidad.

Las categóricas afirmaciones públicas de la presidenta electa, Michelle Bachelet, no sólo constituyen un sólido “piso” para las esperanzas de la mayoría del país, sino que son además una reafirmación tanto de sus propuestas programáticas como de la seriedad y viabilidad de sus compromisos.

A la hora de celebrar un gran triunfo, no hay que bajar la guardia, y mantenerse vigilantes respecto al nutrido arsenal de los sectores extremos de la derecha.

FUENTE : EDITORIAL DE "EL SIGLO "