CHILE

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sábado, 30 de agosto de 2014

EDUCA-TV. DESAPARECIDOS - MARIO BENEDETTI ,DANIEL VIGLIETTI.

EX ALCALDE CRISTIÁN LABBÉ EN PROBLEMAS...!!!

Expediente judicial da cuenta de múltiples testimonios que aseguran que Cristián Labbé, como teniente de Ejército, durante octubre y noviembre de 1973 tuvo bajo su poder a varios prisioneros que fueron sometidos a torturas en las cuales participó. El ex alcalde de Providencia lo niega. Abogado de DD.HH dice: “Ahora no se salva”.
"Ante mi apareció un militar fuertemente equipado, quien mirándome de manera amenazante me gritó: ¡baja la mirada concha de tu madre!... Ante la sorpresa y el temor, no reaccioné en forma instantánea, provocando en él un estado de histeria que derivó que sustrajera el arma cortopunzante conocida como corvo, avanzara hacia mí y profiriendo insultos y amenazándome con cortarme el cuello...".

Así relata Harry Cohen Vera, por aquel entonces un joven de 22 años su primer encuentro con el teniente boina negra, Cristián Labbé Galilea, en 1973.

Como en aquella situación ocurrida en Inglaterra, en que se detuvo a un grupo de irlandeses de la familia Conlon acusados de pertenecer al IRA y en que fueron condenados incluso a largas penas, siendo personas inocentes, a las cuales se les acusó de cometer o participar de actos terroristas, a Harry Cohen Vera se le secuestró, torturó brutalmente y acusó de ser un terrorista, sin ni siquiera haber militado en algún partido político.

Cambio21 tuvo acceso exclusivo al expediente que busca encarcelar a Cristián Labbé por estos hechos.

En el nombre del padre

Era el 7 de noviembre de 1973 cuando Harry Cohen se dirigía desde Santiago a Futrono, donde residía parte de su familia. Lo hacía cada cierto tiempo por razones de negocios y por encargo de su hermano, quien residía con él en Santiago. El pelo largo y la barba destacaban en la desgarbada figura de un muchacho de aquella época, ajeno a la política, más preocupado de su trabajo como técnico eléctrico y de ayudar a los suyos.

Había sido molestado en viajes anteriores por militares por su aspecto. Sabido es que en aquella época pos golpe, el pelo largo y la barba en los hombres y los pantalones en las mujeres, no eran bien vistos por el régimen. Pero estaba acostumbrado. Lo que vendría después, sí que no estaba en lógica alguna. "Yo no era activista ni militante político -señala Harry Cohen a Cambio21-, era un observador de lo que pasaba", señala.

Ya en Futrono junto a su familia, al día siguiente de su arribo y siendo de mañana, se encontró de sopetón con un aspecto de fiereza que jamás había imaginado. Militares camuflados y fuertemente armados rodearon su casa e ingresaron violentamente apuntando a todos en la familia. Él y un familiar fueron hechos prisioneros y trasladados a la comisaría del pueblo.

"No entendía nada"

"Yo he tratado de explicarme lo que sucedió y durante el tiempo le he dado varias interpretaciones. Al comienzo se pudo pensar que se debió a un error de algún funcionario, pero con el tiempo uno se da cuenta que es un comportamiento típico que ellos tenían (la dictadura). Fantaseaban con mercenarios que habían llegado a Chile y en mi caso puedo haber parecido extranjero por el nombre. Les molestaba mi apariencia física, pelo largo y barba, propio de aquella época. Si hasta les parecía extraño que me dedicara a electrónica, pues parece que pensaron que tendría que ver con las comunicaciones de la radio clandestina que operaba en Neltume, pero nada de eso era cierto", asegura Cohen.

Al medio día, un helicóptero del Ejército se posó en la plaza de Futrono. Allí fueron conducidos los prisioneros y entregados a los Boinas Negras que operaban hacía unas semanas en el lugar. El general Nilo Floody estaba a cargo del destacamento de unos 200 hombres llegados desde Santiago en la búsqueda y exterminio de "extremistas" cercanos al llamado Comandante Pepe que habría complotado en la zona, aseguraban. Cristián Labbé estaba entre los oficiales que comandaban a los efectivos militares.

Las amenazas

Ya al interior del helicóptero, se percató que junto a él se encontraban en la misma condición de cautivos Leonardo Santibáñez, Juan Rosales y Jaime Rozas, todos habitantes de esa localidad. Destino Panguipulli, que era el centro de operaciones de los comandos. En pleno viaje las amenazas de ser lanzados a las aguas se repitieron con sadismo y sorna.

"Me pregunté muchas veces por qué me detuvieron, qué hice de malo... De la experiencia de ser una persona normal, que nunca se metió en nada y de pronto aparecer rodeado de militares en ropaje de combate, con camuflaje, con soldados en actitud belicosa y ser preso, trasladado, amarrado arriba de un helicóptero en que amenazaban lanzarnos al lago Riñihue... fue una locura, no entendía nada, era como ver una película de terror, pero que me estaba sucediendo a mí", reflexiona Harry Cohen.

"¡Baja la vista...!"

Pero lo peor estaba por venir. Fue encerrado junto a Santibáñez en una celda. Allí estaba cuando vio de frente a Labbé por primera vez. Jamás olvidará ese rostro, la voz, esa prepotencia, la violencia con que fue encarado, corvo en mano por el militar, por solo mirarlo a la cara. La voz la seguiría escuchando por algún tiempo, en cada sesión de tortura, donde ya no lo podría mirar a la cara, pues la capucha que le fue colocada lo impedía.

Para Cohen, "Las torturas que sufrí fueron sin sentido, las preguntas acerca de lo que hacía yo o mi familia eran acompañadas de descargas de corriente, que aumentaba si no les parecía adecuada mi respuesta (...) en cada oportunidad que fui torturado, era izado con mis manos amarradas a la espalda, capucha en mi cabeza y electrodos puestos en brazos, pies y caderas. Era un ritual que comenzaba en silencio y luego se venían las preguntas, insultos y amenazas. Los golpes de corriente eran insoportables", indica.

Inconfundible

Tres eran las voces que interrogaban una y otra vez. La del exalcalde de Providencia y miembro de la DINA, Cristián Labbé, era inconfundible para Harry Cohen: "Tengo claro quién me torturo y me amenazó matar con un corvo, era Cristián Labbé, cómo no voy a estar seguro si lo miré a la cara y lo vi abalanzarse encima mío mientras me insultaba. Además, lo escuché e identifiqué su voz en mis interrogatorios y además me lo ratificó el sargento Barra. Cuando me interrogaba, era claro distinguir su voz, pues lo vi y escuché claramente cuando me amenazó", afirma sin dudas.

Las sesiones de torturas se prolongaron por días, así lo afirma no sólo Harry Cohen sino que además los otros prisioneros que sufrieron también el rigor de los flagelos. "Fuimos torturados con electricidad, nos amenazaban con corvos en el cuello, nos intentaron fusilar mientras estábamos vendados", afirma Bernardo Santibáñez, compañero de celda y desdichas de Cohen, en la causa rol 5-2013 a cargo del Ministro en Visita Extraordinaria de la Corte de Apelaciones de Valdivia, Juan Ignacio Correa Rosado.

Groseras contradicciones

Todas las declaraciones de testigos directos en la señalada causa, son coincidentes en ubicar a Cristián Labbé entre octubre y noviembre en la zona y en el lugar de los hechos. Testigos que lo vieron e incluso hablaron con él, como el también detenido sin orden judicial Jaime Rozas, asegura en sus declaraciones: "En ese momento conocí a un oficial de Ejército (...) el que me dijo que era de apellido Labbé (...) quien conversó conmigo, me preguntó de dónde venía, le dije que de Futrono y le pregunté si era familiar de una familia Labbé de Futrono y me dijo que no". Rozas hablaría cara a cara varias veces con el teniente, identificándolo también como uno de sus torturadores.

"Este es un caso que tiene relevancia no solo por el inculpado, por el autor, sino que por la naturaleza de los hechos, que sin revestir una gravedad extraordinaria, como un homicidio, pero que dan cuenta de los abusos con que actuaron los militares en este país", señala categórico el abogado patrocinante de la causa, Roberto Ávila Toledo.

"Ahora no podrá salvarse"

Pero Labbé al declarar ante la Brigada de Derechos Humanos de la PDI negó haber estado allá en ese tiempo: "En relación a su consulta, si yo conocí o ubiqué a una persona de nombre Harry Cohen Vera, que pudiera haber estado detenido o retenido al interior del Regimiento, debo señalar que no existe ninguna posibilidad de que eso haya ocurrido, ya que no existieron personas detenidas bajo mi mando", aseguró el exalcalde UDI.

Es más, negó haber estado en la zona al momento de acontecer el secuestro y torturas de Harry Cohen. Declaró Labbé: "Yo niego haber estado en Futrono y Valdivia en las fechas en que se me indica en este acto (...) además niego haber sido parte de una situación como la descrita", señaló.

Para el abogado querellante Roberto Ávila, "existe contradicción en los dichos de Labbé acerca del lugar en que se encontraba en aquellas fechas, cosa que la Brigada de Derechos Humanos de la PDI detectó y por ello se hace necesario pedir la hoja de vida del querellado y eventualmente incautarla, en caso de negativa", manifiesta.

Asegura el también abogado querellante y experto en materia de derechos humanos, Luis Toro, "Existe contradicción con otros juicios en los que ha declarado Labbé y cuyas fechas no coinciden con sus dichos. Es más -afirma-, el teniente coronel (r) Arturo Bosch González, declara ante el Ministro Solís, en otra causa, que ubica a Labbé en la zona de Valdivia junto a 200 a 300 efectivos de comandos especiales Boinas Negras que llegaron allí en octubre de 1973 y se quedaron hasta noviembre de ese mismo año. Ahora sí no podrá escapar", afirma.

El síndrome Pinochet: La pérdida de memoria

Las contradicciones del exalcalde y coronel (r) son abismantes. Al igual que en otros expedientes en que ha sido interrogado, al preguntársele dónde estaba en noviembre de 1973, responde cambiando los años y habla de 1975, como si un poderoso virus del síndrome Pinochet, perder la memoria, lo atacara.

El expediente tenido a la vista de manera exclusiva por Cambio21, da cuenta de múltiples testimonios, todos contestes en los hechos que acreditan que Cristián Labbé como teniente estaba en la zona durante octubre y noviembre de 1973, a cargo de un destacamento, que tuvo bajo su poder a varios prisioneros, entre los cuales se encontraba Harry Cohen Vera. Labbé fue reconocido físicamente y por la voz por ellos y otros testigos y que, por último, participó de las torturas de que fueran objeto.

"Este es un acto típico de terrorismo de Estado, pues no tiene por objeto una acción de inteligencia, de obtener datos sobre personas o sobre cosas, sino que simplemente aterrorizar -señala el abogado Ávila-, qué gana Harry Cohen con implicar a Labbé, si ni siquiera ha tenido una militancia política. Se acreditaron las torturas mediante un examen del Servicio Médico Legal. Tres testigos lo sitúan en el lugar, además de los dichos del teniente coronel (r) Bosch. Labbé no solo estaba a cargo de las sesiones de tortura, sino que además participó de ellas y además Harry Cohen es reconocido como víctima de torturas por el Estado de Chile", indica el profesional.

Y aún quedan más pruebas

El abogado Ávila deja abierta la puerta a nuevas pruebas aún más concluyentes: "Existen además conscriptos que aún no han declarado, pero cuyos testimonios extrajudiciales son concluyentes para reafirmar lo dicho. Ha sido difícil convencerlos para que declaren, pero están dispuestos a hacerlo", señala.

Concuerda con ello el abogado Toro: "Los elementos que basan las presunciones en contra de Labbé, son más categóricos aún que los que hubo contra Rosauro Martínez. Si se toman todos los expedientes en que ha declarado Labbé y se cruzan las fechas en que declara haber estado en un lugar u otro, se verán las tremendas diferencias de fechas. Los expedientes conllevan certeza procesal, luego quedan en evidencia sus mentiras en 6 expedientes", asegura.

En la causa se encuentra también en calidad de inculpado el periodista valdiviano y expresidente regional de Renovación Nacional, Eduardo Hunter, quien interrogó personalmente con traje militar de combate y en condición de corresponsal de guerra a Harry Cohen. En tal condición, publicó un reportaje en la revista VEA, sindicando a Cohen como un "peligroso guerrillero".

"Después de los hechos y durante mucho tiempo, no supe nada de Labbé, hasta que lo vi en televisión y me conmocioné. Si lo viera frente a frente... tengo tantas cosas que decirle, que quizás no pueda decirle nada, pero lo primero que se me viene a la mente es decirle ¡hijo de puta, asesino!... porque lo que vivió Labbé, lo disfrutó y hasta la fecha con sus odiosidades y mentiras, lo sigue disfrutando. No es algo personal, pero si veo que puedo ayudar a castigar a alguien que ha hecho mal las cosas, lo haré, denunciando lo que a mí me hizo para ayudar así a otros también a hacer justicia", concluye Cohen Vera.

fuente : cambio 21

PDTA DE LA CUT EXPLICA MOVILIZACÓN DE SEPTIEMBRE

La presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Bárbara Figueroa, en visita a La Serena, donde se reunió con dirigentes y representantes de la multigremial, explicó cuáles eran los motivos por los que se movilizarán el próximo 04 de septiembre.
Figueroa precisó que los dirigentes están desplazados por todo el país, explicando que la marcha es un apoyo a las reformas laborales, precisando que si bien había una desaceleración que sería aparentemente pasajera, eso no era motivo para no debatir sobre justicia social y políticas de equidad.
“Nos parece que hay condiciones para hacer el debate de reforma laboral en octubre, tal como lo comprometió el Gobierno y se entiende que eso no tiene que ver solo con una cuestión reivindicativa. El debate de la reforma laboral es sobre la necesidad de derrotar la desigualdad en nuestro país y sobre esa perspectiva nosotros creemos que la movilización del cuatro de septiembre no tiene un sentido negativo, es a favor de las grandes transformaciones”, señaló.
La presidenta de la CUT añadió que por esa vía de manifestarse, señalarán que los trabajadores sí quieren reforma laboral, y que la productividad no puede ser a costa de derechos laborales.
fuente : diario el día

viernes, 29 de agosto de 2014

LA REFORMA : PROFUNDA , MÁS DIFÍCIL

No iba a ser fácil y todos lo sabíamos. Es que sin duda las apuestas son muy grandes, a la medida de las exigencias que con cada vez mayor lucidez y fuerza enarbolan millones de chilenos.
La experiencia se los dijo, a pesar de las apelaciones al “lápiz”: que la voluntad de lucha y la organización de la rebeldía fueron los elementos imprescindibles para poner fin a casi dos décadas de dictadura.
Y esa aprendida lección fue recitada en las calles de Chile desde las memorables jornadas pingüinas de 2006 hasta las multitudinarias movilizaciones de 2011.Mientras, de paso, el apoyo mayoritario se expresaba de múltiples formas en torno a la urgencia de reformar la educación a la que se venía condenando a los jóvenes.
Las murallas que se levantan, con pretextos a veces disimulados aunque en su mayor parte “transparentes” hasta la desvergüenza, no hacen sino ratificar las urgencias. Sí, intereses creados, conflictos de intereses, “indignado” temor a perder una fuente de ingresos conformado por la necesidad de muchos, de una parte, y el abandono por el Estado de una de sus funciones preferentes, de la otra.
Si alguien se sorprende, es porque no había medido la profundidad de su propia demanda. Si alguien se desalienta, es porque ha olvidado su propia fuerza cuando ésta se incorpora a la inmensa mayoría.
La vieja y la nueva derecha, haciendo abuso de su prensa monopolizada hasta el extremo, se empeña en movilizar a la minoría vistiéndola de mayoría. Para eso están sus medios escritos, radiales y televisivos. Y para eso están también los trucos, todo menos sutiles, de sus encuestas.
Divertido hasta la carcajada libre y espontánea sería el espectáculo de tantos viejos enemigos de la educación pública y titulados difamadores de los trabajadores de la educación, si no fuera más fuerte una reacción de rechazo indignado ante tanta hipocresía y desprecio por la inteligencia de la gente.
No dejan arma sin utilizar, pasando sus trapos de limpieza sobre la herrumbre de herramientas que ya la historia ha condenado al olvido. Dogmas y temores, dignidades heridas y derechos supuestamente amenazados, son igualmente movilizados en la nueva cruzada por los fueros del pasado. Para sacarle más brillo, sólo les falta un mártir que enarbolar, lo que no podrán hallar porque ellos -las víctimas, los “mártires”- están en su vereda del frente: son los cientos de miles de niños y muchachas y muchachos sacrificados en el altar del dios dinero o el dios lucro.
Es evidente que las materias a tratar en la reforma educacional son, por su mismo carácter, complejas y difíciles de exponer. No es ajeno a ello el entramado de entidades involucradas, los niveles y grados de pertenencia, fueros y prerrogativas, la abundancia de autoridades generales y sectoriales, la aridez misma de ciertas zonas en que adquieren mayor evidencia los intereses pecuniarios.
Y como es cierto que “a río revuelto, ganancia de pescadores”, todo ello conspira contra un debate limpio y ordenado.
Por todo eso, los relojes de la historia indican la hora de la movilización y la discusión abierta y sin complejos, para oponer el derecho y la razón a los por lo menos discutibles fueros de la minoría.
Fernando Quilodrán Rodríguez
Escritor. Director de El Siglo. Ex Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (1999, 2001 y 2003)

FUENTE : EL QUINTO PODER
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EDUCA-TV. CUBA Y SU EDUCACIÓN.

NO BASTA CON TENER BUENAS IDEAS SINO TENER FUERZA PARA LOGRAR EL CAMBIO..

concha.jpgNO BASTA CON TENER BUENAS IDEAS SINO TENER FUERZA PARA LOGRAR EL CAMBIO..surge la gran tarea: acumular fuerzas
Los que estamos en contra de las concesiones hospitalarias sabemos que el problema es complejo, porque hay muchos factores en juego. Las concesiones tienen por objeto la ganancia y mientras más abundante mejor. Su objetivo final es lucrar con la salud. Eso no se puede obtener sólo cuidando enfermos, porque hoy la salud es más compleja y más cara, sino con áreas de ganancia complementarias con subsidios obligados. Estas ventajas han sido entregadas por el estado chileno, en desmedro del derecho a la salud de los ciudadanos. En cambio, el objetivo de la salud pública es ganar el mejor nivel de salud de la población. Por eso, los hospitales concesionados no sirven para una política de salud para todos los chilenos.
El fondo del problema es que unos reconocen que la concesión es lucro. Otros no. Por tanto hay aquí un problema de fuerzas. Las concesiones son el paisaje de fondo del conflicto del Hospital del Salvador. Hay una desproporción de fuerzas entre un conflicto aparentemente local y las posiciones defensoras de las concesiones. Están enfrentados David y Goliat. Leído o no este pasaje bíblico, todos saben el resultado: ganó David. Por eso, los que apoyamos este movimiento no podemos echar al aire cualquiera opinión que reduzca las fuerzas de David o favorezca las de Goliat. Acompañamos al movimiento, expresamos nuestras aprehensiones si las hay, en el marco de la confianza y de la prudencia política. Pero no podemos imponer nuestra opinión, ni difundirla inoportunamente. Nuestro rol es acompañarlo, respaldarlo, fortalecerlo, apoyarlo. La decisión de dar la batalla es del movimiento de masas, así como la de continuarla o ponerle fin, decidiendo el momento y las condiciones.
Digan lo que digan, este conflicto obligó a reconocer que los hospitales concesionados son más caros. El Gobierno ha llamado a conversar a través del Ministerio de Interior. Trabajadores, técnicos, profesionales y usuarios del Hospital del Salvador han hecho un llamado de alerta a sus equipos de salud del país, para que la guadaña del lucro no arranque de raíz los derechos laborales y no coloque peajes al acceso a la atención hospitalaria o deteriore la calidad de la atención, para contener los costos y mantener el lucro.
La batalla de las concesiones no se termina hoy. Es un problema político que afecta el porvenir. El lucro no le sirve a la política de salud que se propone garantizar el goce del mejor estado de salud para todos los chilenos, sin distinción de raza, religión, pensamiento político o de su posición social o económica, como uno de los derechos fundamentales de cada ser humano.
Pero no basta con tener buenas ideas sino tener fuerza para lograr el cambio. De allí surge la gran tarea: acumular fuerzas; en primer lugar, conciencias. La primera es conseguir que los partidos de la Nueva Mayoría asuman que su política de salud es parte constitutiva de su política general de cambios. La segunda es colocar el tema de las concesiones en la opinión pública y desarrollar un gran debate nacional, incluso hasta el Parlamento.
En el largo plazo, hay que reunir una fuerza política y de masas, de opinión pública e información capaz de producir tal viraje, que logre impedir que la política de concesiones entreguista continúe. Por ejemplo, que los trabajadores y los usuarios hagan desistir a los concesionarios continuar con la construcción, o desbaratar la entrega de ventajas desorbitadas, como el usufructo de las medidas que aseguran el lucro. O que se obtenga un pronunciamiento del Parlamento que excluya de las concesiones las regalías entreguistas otorgadas a las concesionarias; en otras palabras, dar término a las concesiones que venden la salud de los chilenos para el lucro de concesionarias y sus asesores.
Sobre el Autor: Juan Carlos Concha es Médico Cirujano Doctor en Salud Pública ex Ministro de Salud del Gobierno de Salvador Frente Allendista de la Araucanía de, miembro del Comité Central del Partido Juventudes Comunistas Sexta de Chile, coordinador de Taller de Salud “Doctora Tegualda Monreal” del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL).

TRABAJADORES , VOZ DE MAYORÍA



Estaríamos divididos en quintiles, habría una “clase media”, sectores “aspiracionales”, “emprendedores”… Pero lo cierto es que la división esencial –o, si se quiere, la “clasificación”- seguirá radicando en lo que ya en el siglo XV Jorge Manrique establecía entre “los que viven de sus manos y los ricos”.

Y “los que viven de sus manos”, de su inteligencia y su esfuerzo, siguen siendo los mayoritarios.  Y “los ricos”, minoría han sido y minoría lo serán hasta que un nuevo aviso de la historia los consigne a los lugares donde sólo yace el olvido.

Pero también es bueno intentar algunas precisiones, porque en la categoría de “los ricos” no sería lícito ni riguroso encerrar a todos aquellos que han logrado, por su esfuerzo y muchas veces a través de generaciones, “armarse” de un mejor estar. Es decir, que puedan ser propietarios, y no de una mediagua. Que hayan prosperado en su oficio o actividades.


No, no son ellos “los ricos” a que aludía en su poema inmortal el gran poeta español. 

Más bien se trataría de los llamados “grandes de este mundo”: reyezuelos y jeques, potentados industriales, exitosos acaparadores, “caballeros de industria”, especuladores, fabricantes de armas de destrucción masiva, envenedadores de subsuelos y superficies. Y el que se pueda predicar que a la hora de la muerte “allegados son iguales…”, no es más que un leve consuelo que en nada modifica las dramáticas cifras de postergados de la Tierra.

Por estos días marchan en esta exigua porción del planeta que nos ha sido dado compartir, centenares y miles de “los que viven de sus manos”. Los acompañan generaciones más recientes, hijas e hijos suyos, sedientos también de justicia y que comparten la indignación ante sistemas, modelos e instituciones que los postergan en sus más que fundadas aspiraciones.
Los trabajadores demandan un “nuevo trato laboral”. 

Exigen  reglas al menos pares de tratamiento de sus condiciones de trabajo. No aceptan las imposiciones que, manu militari, se les impusiera aplastando sus históricas conquistas, destruyendo sus organizaciones, intentando –vanamente, a pesar del poder de fuego desplegado- interrumpir la continuidad de su conciencia.

Y están en las calles de “su” patria. 

“Reformas Laborales”, han llamado al conjunto armonioso de su programa. Saben que lo que puedan avanzar hoy no es suficiente, pero asumen como una conquista preciosa e indispensable los grados de cohesión que alcanzarán en este caminar que han emprendido bajo los estandartes de sus sindicatos y federaciones y de su Central Unitaria.

Marchan… Vienen desde la Santa María de Iquique, desde la vieja FOCH, la CTCH y la primera CUT. Reverdecen sus viejos y honrados estandartes. Recuerdan y veneran a sus pioneros, a los que dedicaron toda su vida a la causa de los “proletarios de todos los países”. Recuperan la dulce tradición de las solidaridades de clase. Se hacen voceros de todas y todos cuantos sufren de las lacras de un sistema injusto y discriminador, porque están conscientes de que en su gestión liberadora su destino es hacerse cargo del conjunto de la sociedad. Su vocación es abrir las puertas de la libertad y la justicia. Son los tribunos de su tierra y de su tiempo. Desechan todo dogma, así como desprecian todo condicionamiento que se pretenda imponerles desde las trincheras adversarias.

Son la voz de los que portan en sus brazos abiertos el contenido profundo de la historia.

FUENTE : EDITORIAL DE "EL SIGLO"