CHILE

CHILE

sábado, 11 de agosto de 2012

"MANIFIESTO COMUNISTA" II PARTE



Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro del comunismo. Contra este espectro se han conjurado en santa jauría todas las potencias de la vieja Europa, el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes.
No hay un solo partido de oposición a quien los adversarios gobernantes no motejen de comunista, ni un solo partido de oposición que no lance al rostro de las oposiciones más avanzadas, lo mismo que a los enemigos reaccionarios, la acusación estigmatizante de comunismo.
De este hecho se desprenden dos consecuencias:
La primera es que el comunismo se halla ya reconocido como una potencia por todas las potencias europeas.
La segunda, que es ya hora de que los comunistas expresen a la luz del día y ante el mundo entero sus ideas, sus tendencias, sus aspiraciones, saliendo así al paso de esa leyenda del espectro comunista con un manifiesto de su partido.
Con este fin se han congregado en Londres  los representantes comunistas de diferentes países y redactado el siguiente Manifiesto, que aparecerá en lengua inglesa, francesa, alemana, italiana, flamenca y danesa.
I
BURGUESES Y PROLETARIOS
Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.
Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes.
En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida casi por doquier en una serie de estamentos , dentro de cada uno de los cuales reina, a su vez, una nueva jerarquía social de grados y posiciones.  En la Roma antigua son los patricios, los équites, los plebeyos, los esclavos; en la Edad Media, los señores feudales, los vasallos, los maestros y los oficiales de los gremios, los siervos de la gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones.
La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase.  Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas.
Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase.  Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado.
De los siervos de la gleba de la Edad Media surgieron los “villanos” de las primeras ciudades; y estos villanos fueron el germen de donde brotaron los primeros elementos de la burguesía.
El descubrimiento de América, la circunnavegación de Africa abrieron nuevos horizontes e imprimieron nuevo impulso a la burguesía.  El mercado de China y de las Indias orientales, la colonización de América, el intercambio con las colonias, el incremento de los medios de cambio y de las mercaderías en general, dieron al comercio, a la navegación, a la industria, un empuje jamás conocido, atizando con ello el elemento revolucionario que se escondía en el seno de la sociedad feudal en descomposición.
El régimen feudal o gremial de producción que seguía imperando no bastaba ya para cubrir las necesidades que abrían los nuevos mercados.  Vino a ocupar su puesto la manufactura.  Los maestros de los gremios se vieron desplazados por la clase media industrial, y la división del trabajo entre las diversas corporaciones fue suplantada por la división del trabajo dentro de cada taller.
Pero los mercados seguían dilatándose, las necesidades seguían creciendo.  Ya no bastaba tampoco la manufactura. El invento del vapor y la maquinaria vinieron a revolucionar el régimen industrial de producción.  La manufactura cedió el puesto a la gran industria moderna, y la clase media industrial hubo de dejar paso a los magnates de la industria, jefes de grandes ejércitos industriales, a los burgueses modernos.
La gran industria creó el mercado mundial, ya preparado por el descubrimiento de América.  El mercado mundial imprimió un gigantesco impulso al comercio, a la navegación, a las comunicaciones por tierra.  A su vez, estos, progresos redundaron considerablemente en provecho de la industria, y en la misma proporción en que se dilataban la industria, el comercio, la navegación, los ferrocarriles, se desarrollaba la burguesía, crecían sus capitales, iba desplazando y esfumando a todas las clases heredadas de la Edad Media.
Vemos, pues, que la moderna burguesía es, como lo fueron en su tiempo las otras clases, producto de un largo proceso histórico, fruto de una serie de transformaciones radicales operadas en el régimen de cambio y de producción.
A cada etapa de avance recorrida por la burguesía corresponde una nueva etapa de progreso político.  Clase oprimida bajo el mando de los señores feudales, la burguesía forma en la “comuna”  una asociación autónoma y armada para la defensa de sus intereses; en unos sitios se organiza en repúblicas municipales independientes; en otros forma el tercer estado tributario de las monarquías; en la época de la manufactura es el contrapeso de la nobleza dentro de la monarquía feudal o absoluta y el fundamento de las grandes monarquías en general, hasta que, por último, implantada la gran industria y abiertos los cauces del mercado mundial, se conquista la hegemonía política y crea el moderno Estado representativo.  Hoy, el Poder público viene a ser, pura y simplemente, el Consejo de administración que rige los intereses colectivos de la clase burguesa.
La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario.
Dondequiera que se instauró, echó por tierra todas las instituciones feudales, patriarcales e idílicas. Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas.  Echó por encima del santo temor de Dios, de la devoción mística y piadosa, del ardor caballeresco y la tímida melancolía del buen burgués, el jarro de agua helada de sus cálculos egoístas.  Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar.  Sustituyó, para decirlo de una vez, un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación.
La burguesía despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia.
La burguesía desgarró los velos emotivos y sentimentales que envolvían la familia y puso al desnudo la realidad económica de las relaciones familiares .
La burguesía vino a demostrar que aquellos alardes de fuerza bruta que la reacción tanto admira en la Edad Media tenían su complemento cumplido en la haraganería más indolente.  Hasta que ella no lo reveló no supimos cuánto podía dar de sí el trabajo del hombre.  La burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto, los acueductos romanos y las catedrales góticas; ha acometido y dado cima a empresas mucho más grandiosas que las emigraciones de los pueblos y las cruzadas.
La burguesía no puede existir si no es revolucionando incesantemente los instrumentos de la producción, que tanto vale decir el sistema todo de la producción, y con él todo el régimen social.  Lo contrario de cuantas clases sociales la precedieron, que tenían todas por condición primaria de vida la intangibilidad del régimen de producción vigente.  La época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas las demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y una dinámica incesantes.  Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban, y las nuevas envejecen antes de echar raíces.  Todo lo que se creía permanente y perenne se esfuma, lo santo es profanado, y, al fin, el hombre se ve constreñido, por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás.
La necesidad de encontrar mercados espolea a la burguesía de una punta o otra del planeta. Por todas partes anida, en todas partes construye, por doquier establece relaciones.
La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la producción y al consumo de todos los países un sello cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios destruye los cimientos nacionales de la industria. Las viejas industrias nacionales se vienen a tierra, arrolladas por otras nuevas, cuya instauración es problema vital para todas las naciones civilizadas; por industrias que ya no transforman como antes las materias primas del país, sino las traídas de los climas más lejanos y cuyos productos encuentran salida no sólo dentro de las fronteras, sino en todas las partes del mundo.  Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a satisfacer, como en otro tiempo, los frutos del país, sino que reclaman para su satisfacción los productos de tierras remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que se bastaba así mismo y donde no entraba nada de fuera; ahora, la red del comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones. Y lo que acontece con la producción material, acontece también con la del espíritu. Los productos espirituales de las diferentes naciones vienen a formar un acervo común.  Las limitaciones y peculiaridades del carácter nacional van pasando a segundo plano, y las literaturas locales y nacionales confluyen todas en una literatura universal.
La burguesía, con el rápido perfeccionamiento de todos los medios de producción, con las facilidades increíbles de su red de comunicaciones, lleva la civilización hasta a las naciones más salvajes. El bajo precio de sus mercancías es la artillería pesada con la que derrumba todas las murallas de la China, con la que obliga a capitular a las tribus bárbaras más ariscas en su odio contra el extranjero. Obliga a todas las naciones a abrazar el régimen de producción de la burguesía o perecer; las obliga a implantar en su propio seno la llamada civilización, es decir, a hacerse burguesas.  Crea un mundo hecho a su imagen y semejanza.
La burguesía somete el campo al imperio de la ciudad.  Crea ciudades enormes, intensifica la población urbana en una fuerte proporción respecto a la campesina y arranca a una parte considerable de la gente del campo al cretinismo de la vida rural.  Y del mismo modo que somete el campo a la ciudad, somete los pueblos bárbaros y semibárbaros a las naciones civilizadas, los pueblos campesinos a los pueblos burgueses, el Oriente al Occidente.
La burguesía va aglutinando cada vez más los medios de producción, la propiedad y los habitantes del país.  Aglomera la población, centraliza los medios de producción y concentra en manos de unos cuantos la propiedad.  Este proceso tenía que conducir, por fuerza lógica, a un régimen de centralización política.  Territorios antes independientes, apenas aliados, con intereses distintos, distintas leyes, gobiernos autónomos y líneas aduaneras propias, se asocian y refunden en una nación única, bajo un Gobierno, una ley, un interés nacional de clase y una sola línea aduanera.
En el siglo corto que lleva de existencia como clase soberana, la burguesía ha creado energías productivas mucho más grandiosas y colosales que todas las pasadas generaciones juntas. Basta pensar en el sometimiento de las fuerzas naturales por la mano del hombre, en la maquinaria, en la aplicación de la química a la industria y la agricultura, en la navegación de vapor, en los ferrocarriles, en el telégrafo eléctrico, en la roturación de continentes enteros, en los ríos abiertos a la navegación, en los nuevos pueblos que brotaron de la tierra como por ensalmo... ¿Quién, en los pasados siglos, pudo sospechar siquiera que en el regazo de la sociedad fecundada por el trabajo del hombre yaciesen soterradas tantas y tales energías y elementos de producción?
Hemos visto que los medios de producción y de transporte sobre los cuales se desarrolló la burguesía brotaron en el seno de la sociedad feudal.  Cuando estos medios de transporte y de producción alcanzaron una determinada fase en su desarrollo, resultó que las condiciones en que la sociedad feudal producía y comerciaba, la organización feudal de la agricultura y la manufactura, en una palabra, el régimen feudal de la propiedad, no correspondían ya al estado progresivo de las fuerzas productivas.  Obstruían la producción en vez de fomentarla. Se habían convertido en otras tantas trabas para su desenvolvimiento.  Era menester hacerlas saltar, y saltaron.
Vino a ocupar su puesto la libre concurrencia, con la constitución política y social a ella adecuada, en la que se revelaba ya la hegemonía económica y política de la clase burguesa.
Pues bien: ante nuestros ojos se desarrolla hoy un espectáculo semejante.  Las condiciones de producción y de cambio de la burguesía, el régimen burgués de la propiedad, la moderna sociedad burguesa, que ha sabido hacer brotar como por encanto tan fabulosos medios de producción y de transporte, recuerda al brujo impotente para dominar los espíritus subterráneos que conjuró.  Desde hace varias décadas, la historia de la industria y del comercio no es más que la historia de las modernas fuerzas productivas que se rebelan contra el régimen vigente de producción, contra el régimen de la propiedad, donde residen las condiciones de vida y de predominio político de la burguesía.  Basta mencionar las crisis comerciales, cuya periódica reiteración supone un peligro cada vez mayor para la existencia de la sociedad burguesa toda. Las crisis comerciales, además de destruir una gran parte de los productos elaborados, aniquilan una parte considerable de las fuerzas productivas existentes.  En esas crisis se desata una epidemia social que a cualquiera de las épocas anteriores hubiera parecido absurda e inconcebible: la epidemia de la superproducción. La sociedad se ve retrotraída repentinamente a un estado de barbarie momentánea; se diría que una plaga de hambre o una gran guerra aniquiladora la han dejado esquilmado, sin recursos para subsistir; la industria, el comercio están a punto de perecer. ¿Y todo por qué?  Porque la sociedad posee demasiada civilización, demasiados recursos, demasiada industria, demasiado comercio.  Las fuerzas productivas de que dispone no sirven ya para fomentar el régimen burgués de la propiedad; son ya demasiado poderosas para servir a este régimen, que embaraza su desarrollo.  Y tan pronto como logran vencer este obstáculo, siembran el desorden en la sociedad burguesa, amenazan dar al traste con el régimen burgués de la propiedad. Las condiciones sociales burguesas resultan ya demasiado angostas para abarcar la riqueza por ellas engendrada. ¿Cómo se sobrepone a las crisis la burguesía?  De dos maneras: destruyendo violentamente una gran masa de fuerzas productivas y conquistándose nuevos mercados, a la par que procurando explotar más concienzudamente los mercados antiguos.  Es decir, que remedia unas crisis preparando otras más extensas e imponentes y mutilando los medios de que dispone para precaverlas.
Las armas con que la burguesía derribó al feudalismo se vuelven ahora contra ella.
Y la burguesía no sólo forja las armas que han de darle la muerte, sino que, además, pone en pie a los hombres llamados a manejarlas: estos hombres son los obreros, los proletarios.
En la misma proporción en que se desarrolla la burguesía, es decir, el capital, desarrollase también el proletariado, esa clase obrera moderna que sólo puede vivir encontrando trabajo y que sólo encuentra trabajo en la medida en que éste alimenta a incremento el capital.  El obrero, obligado a venderse a trozos, es una mercancía como otra cualquiera, sujeta, por tanto, a todos los cambios y modalidades de la concurrencia, a todas las fluctuaciones del mercado.
La extensión de la maquinaria y la división del trabajo quitan a éste, en el régimen proletario actual, todo carácter autónomo, toda libre iniciativa y todo encanto para el obrero. El trabajador se convierte en un simple resorte de la máquina, del que sólo se exige una operación mecánica, monótona, de fácil aprendizaje. Por eso, los gastos que supone un obrero se reducen, sobre poco más o menos, al mínimo de lo que necesita para vivir y para perpetuar su raza.  Y ya se sabe que el precio de una mercancía, y como una de tantas el trabajo , equivale a su coste de producción.  Cuanto más repelente es el trabajo, tanto más disminuye el salario pagado al obrero. Más aún: cuanto más aumentan la maquinaria y la división del trabajo, tanto más aumenta también éste, bien porque se alargue la jornada, bien porque se intensifique el rendimiento exigido, se acelere la marcha de las máquinas, etc.
La industria moderna ha convertido el pequeño taller del maestro patriarcal en la gran fábrica del magnate capitalista.  Las masas obreras concentradas en la fábrica son sometidas a una organización y disciplina militares.  Los obreros, soldados rasos de la industria, trabajan bajo el mando de toda una jerarquía de sargentos, oficiales y jefes.  No son sólo siervos de la burguesía y del Estado burgués, sino que están todos los días y a todas horas bajo el yugo esclavizador de la máquina, del contramaestre, y sobre todo, del industrial burgués dueño de la fábrica. Y este despotismo es tanto más mezquino, más execrable, más indignante, cuanta mayor es la franqueza con que proclama que no tiene otro fin que el lucro.
Cuanto menores son la habilidad y la fuerza que reclama el trabajo manual, es decir, cuanto mayor es el desarrollo adquirido por la moderna industria, también es mayor la proporción en que el trabajo de la mujer y el niño desplaza al del hombre.  Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo.  Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste.
Y cuando ya la explotación del obrero por el fabricante ha dado su fruto y aquél recibe el salario, caen sobre él los otros representantes de la burguesía: el casero, el tendero, el prestamista, etc.
Toda una serie de elementos modestos que venían perteneciendo a la clase media, pequeños industriales, comerciantes y rentistas, artesanos y labriegos, son absorbidos por el proletariado; unos, porque su pequeño caudal no basta para alimentar las exigencias de la gran industria y sucumben arrollados por la competencia de los capitales más fuertes, y otros porque sus aptitudes quedan sepultadas bajo los nuevos progresos de la producción.  Todas las clases sociales contribuyen, pues, a nutrir las filas del proletariado.
El proletariado recorre diversas etapas antes de fortificarse y consolidarse.  Pero su lucha contra la burguesía data del instante mismo de su existencia.
Al principio son obreros aislados; luego, los de una fábrica; luego, los de todas una rama de trabajo, los que se enfrentan, en una localidad, con el burgués que personalmente los explota.  Sus ataques no van sólo contra el régimen burgués de producción, van también contra los propios instrumentos de la producción; los obreros, sublevados, destruyen las mercancías ajenas que les hacen la competencia, destrozan las máquinas, pegan fuego a las fábricas, pugnan por volver a la situación, ya enterrada, del obrero medieval.
En esta primera etapa, los obreros forman una masa diseminada por todo el país y desunida por la concurrencia. Las concentraciones de masas de obreros no son todavía fruto de su propia unión, sino fruto de la unión de la burguesía, que para alcanzar sus fines políticos propios tiene que poner en movimiento -cosa que todavía logra- a todo el proletariado. En esta etapa, los proletarios no combaten contra sus enemigos, sino contra los enemigos de sus enemigos, contra los vestigios de la monarquía absoluta, los grandes señores de la tierra, los burgueses no industriales, los pequeños burgueses. La marcha de la historia está toda concentrada en manos de la burguesía, y cada triunfo así alcanzado es un triunfo de la clase burguesa.
Sin embargo, el desarrollo de la industria no sólo nutre las filas del proletariado, sino que las aprieta y concentra; sus fuerzas crecen, y crece también la conciencia de ellas.  Y al paso que la maquinaria va borrando las diferencias y categorías en el trabajo y reduciendo los salarios casi en todas partes a un nivel bajísimo y uniforme, van nivelándose también los intereses y las condiciones de vida dentro del proletariado.  La competencia, cada vez más aguda, desatada entre la burguesía, y las crisis comerciales que desencadena, hacen cada vez más inseguro el salario del obrero; los progresos incesantes y cada día más veloces del maquinismo aumentan gradualmente la inseguridad de su existencia; las colisiones entre obreros y burgueses aislados van tomando el carácter, cada vez más señalado, de colisiones entre dos clases.  Los obreros empiezan a coaligarse contra los burgueses, se asocian y unen para la defensa de sus salarios. Crean organizaciones permanentes para pertrecharse en previsión de posibles batallas. De vez en cuando estallan revueltas y sublevaciones.
Los obreros arrancan algún triunfo que otro, pero transitorio siempre. El verdadero objetivo de estas luchas no es conseguir un resultado inmediato, sino ir extendiendo y consolidando la unión obrera.  Coadyuvan a ello los medios cada vez más fáciles de comunicación, creados por la gran industria y que sirven para poner en contacto a los obreros de las diversas regiones y localidades.  Gracias a este contacto, las múltiples acciones locales, que en todas partes presentan idéntico carácter, se convierten en un movimiento nacional, en una lucha de clases.  Y toda lucha de clases es una acción política.  Las ciudades de la Edad Media, con sus caminos vecinales, necesitaron siglos enteros para unirse con las demás; el proletariado moderno, gracias a los ferrocarriles, ha creado su unión en unos cuantos años.
Esta organización de los proletarios como clase, que tanto vale decir como partido político, se ve minada a cada momento por la concurrencia desatada entre los propios obreros.  Pero avanza y triunfa siempre, a pesar de todo, cada vez más fuerte, más firme, más pujante.  Y aprovechándose de las discordias que surgen en el seno de la burguesía, impone la sanción legal de sus intereses propios.  Así nace en Inglaterra la ley de la jornada de diez horas.
Las colisiones producidas entre las fuerzas de la antigua sociedad imprimen nuevos impulsos al proletariado. La burguesía lucha incesantemente: primero, contra la aristocracia; luego, contra aquellos sectores de la propia burguesía cuyos intereses chocan con los progresos de la industria, y siempre contra la burguesía de los demás países. Para librar estos combates no tiene más remedio que apelar al proletariado, reclamar su auxilio, arrastrándolo así a la palestra política. Y de este modo, le suministra elementos de fuerza, es decir, armas contra sí misma.
Además, como hemos visto, los progresos de la industria traen a las filas proletarias a toda una serie de elementos de la clase gobernante, o a lo menos los colocan en las mismas condiciones de vida. Y estos elementos suministran al proletariado nuevas fuerzas.
Finalmente, en aquellos períodos en que la lucha de clases está a punto de decidirse, es tan violento y tan claro el proceso de desintegración de la clase gobernante latente en el seno de la sociedad antigua, que una pequeña parte de esa clase se desprende de ella y abraza la causa revolucionaria, pasándose a la clase que tiene en sus manos el porvenir.  Y así como antes una parte de la nobleza se pasaba a la burguesía, ahora una parte de la burguesía se pasa al campo del proletariado; en este tránsito rompen la marcha los intelectuales burgueses, que, analizando teóricamente el curso de la historia, han logrado ver claro en sus derroteros.
De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía no hay más que una verdaderamente revolucionaria: el proletariado.  Las demás perecen y desaparecen con la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto genuino y peculiar.
Los elementos de las clases medias, el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesano, el labriego, todos luchan contra la burguesía para salvar de la ruina su existencia como tales clases. No son, pues, revolucionarios, sino conservadores.  Más todavía, reaccionarios, pues pretenden volver atrás la rueda de la historia.  Todo lo que tienen de revolucionario es lo que mira a su tránsito inminente al proletariado; con esa actitud no defienden sus intereses actuales, sino los futuros; se despojan de su posición propia para abrazar la del proletariado.
El proletariado andrajoso , esa putrefacción pasiva de las capas más bajas de la vieja sociedad, se verá arrastrado en parte al movimiento por una revolución proletaria, si bien las condiciones todas de su vida lo hacen más propicio a dejarse comprar como instrumento de manejos reaccionarios.
Las condiciones de vida de la vieja sociedad aparecen ya destruidas en las condiciones de vida del proletariado.  El proletario carece de bienes.  Sus relaciones con la mujer y con los hijos no tienen ya nada de común con las relaciones familiares burguesas; la producción industrial moderna, el moderno yugo del capital, que es el mismo en Inglaterra que en Francia, en Alemania que en Norteamérica, borra en él todo carácter nacional.  Las leyes, la moral, la religión, son para él otros tantos prejuicios burgueses tras los que anidan otros tantos intereses de la burguesía.  Todas las clases que le precedieron y conquistaron el Poder procuraron consolidar las posiciones adquiridas sometiendo a la sociedad entera a su régimen de adquisición.  Los proletarios sólo pueden conquistar para sí las fuerzas sociales de la producción aboliendo el régimen adquisitivo a que se hallan sujetos, y con él todo el régimen de apropiación de la sociedad.  Los proletarios no tienen nada propio que asegurar, sino destruir todos los aseguramientos y seguridades privadas de los demás.
Hasta ahora, todos los movimientos sociales habían sido movimientos desatados por una minoría o en interés de una minoría.  El movimiento proletario es el movimiento autónomo de una inmensa mayoría en interés de una mayoría inmensa.  El proletariado, la capa más baja y oprimida de la sociedad actual, no puede levantarse, incorporarse, sin hacer saltar, hecho añicos desde los cimientos hasta el remate, todo ese edificio que forma la sociedad oficial.
Por su forma, aunque no por su contenido, la campaña del proletariado contra la burguesía empieza siendo nacional.  Es lógico que el proletariado de cada país ajuste ante todo las cuentas con su propia burguesía.
Al esbozar, en líneas muy generales, las diferentes fases de desarrollo del proletariado, hemos seguido las incidencias de la guerra civil más o menos embozada que se plantea en el seno de la sociedad vigente hasta el momento en que esta guerra civil desencadena una revolución abierta y franca, y el proletariado, derrocando por la violencia a la burguesía, echa las bases de su poder.
Hasta hoy, toda sociedad descansó, como hemos visto, en el antagonismo entre las clases oprimidas y las opresoras.  Mas para poder oprimir a una clase es menester asegurarle, por lo menos, las condiciones indispensables de vida, pues de otro modo se extinguiría, y con ella su esclavizamiento. El siervo de la gleba se vio exaltado a miembro del municipio sin salir de la servidumbre, como el villano convertido en burgués bajo el yugo del absolutismo feudal.  La situación del obrero moderno es muy distinta, pues lejos de mejorar conforme progresa la industria, decae y empeora por debajo del nivel de su propia clase. El obrero se depaupera, y el pauperismo se desarrolla en proporciones mucho mayores que la población y la riqueza.  He ahí una prueba palmaria de la incapacidad de la burguesía para seguir gobernando la sociedad e imponiendo a ésta por norma las condiciones de su vida como clase.  Es incapaz de gobernar, porque es incapaz de garantizar a sus esclavos la existencia ni aun dentro de su esclavitud, porque se ve forzada a dejarlos llegar hasta una situación de desamparo en que no tiene más remedio que mantenerles, cuando son ellos quienes debieran mantenerla a ella.  La sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase; la vida de la burguesía se ha hecho incompatible con la sociedad.
La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condición esencial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado.  El trabajo asalariado Presupone, inevitablemente, la concurrencia de los obreros entre sí.  Los progresos de la industria, que tienen por cauce automático y espontáneo a la burguesía, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización.  Y así, al desarrollarse la gran industria, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia lo producido. Y a la par que avanza, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores.  Su muerte y el triunfo del proletariado sin igualmente inevitables.
 












jueves, 9 de agosto de 2012

NO HAY OLVIDO



Hace unos días e l Servicio Médico Legal chileno entregó a sus familiares los restos de tres militantes comunistas, Fernando Ortiz, Horacio Cepeda, Lincoyán Berríos y de un militante del MIR, Ángel Gabriel Guerrero, asesinados durante la dictadura militar y que fueron identificados hace sólo un par de semanas luego de permanecer 36 años en calidad de detenidos desaparecidos .
Todos fueron bárbaramente torturados y desfigurados en el cuartel de la muerte de calle Simón Bolivar de Santiago en 1976. Les quemaron, les enterraron estacas, los molieron a golpes para luego sacarlos y votar sus restos en la mina Los Bronces de Cuesta Barriga, cerca de la capital chilena. Estos luchadores antifascistas fueron enterrados tras emotivas ceremonias con enorme afluencia de público.

Justo una semana antes, Fernando Matthei, ex comandante en Jefe de la Fuerza Aérea y miembro de la Junta Militar que encabezó Pinochet, dijo textualmente acerca de las violaciones a los derechos humanos : " Yo no puedo decir que no sabía, yo por supuesto que sí sabía, pero tampoco tenía la capacidad de arreglar eso. ¿Por qué?, porque en las Fuerzas Armadas cada uno responde de su propio sector. Yo era comandante en jefe de la Fuerza Aérea y no parte del gobierno militar y los aparatos de inteligencia", y destacó en seguida que "cuando preguntábamos qué sucede francamente se nos mentía , sabíamos también que se nos estaba mintiendo , pero ¿qué alternativa tienes?”. Es decir, admitió que tuvo pleno conocimiento de los crímenes que cometía la dictadura de cuya cúpula formaba parte. Y agregó desafiante: “No me arrepiento de nada y volvería a hacer lo mismo”.
Ese mismo día, en representación de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, presentamos la petición al juez para que se cite a declarar a Matthei ; el tribunal accedió a la petición. Si la justicia actúa adecuadamente, será procesado y deberá ser condenado. Porque entre los años 1978 y 1991, época en que Matthei fue comandante en jefe de la Fach y miembro de la junta militar, se cometieron crímenes espantosos y la Fuerza Aérea, que él dirigía, tuvo directa participación en los comandos asesinos. De hecho, la Academia de Guerra de la FACH fue uno de los peores centros de torturas y Matthei fue su director desde 1974. Su calidad de autor mediato está fuera de discusión y debe responder por sus hechos, o como él dice “cada uno responde de su propio sector”.
Entre los crímenes por los que debe responder se encuentra, entre otros, el de la muerte en torturas del general Alberto Bachelet, padre de la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet y alto funcionario del gobierno de la Unidad Popular del presidente Allende.
Mattei – padre de una actual ministra del gobierno de Piñera - ha negado hasta ahora toda ingerencia en ese asesinato y ha tenido palabras de elogio para Bachelet, no obstante que a la fecha de su muerte el Director de la Academia de Guerra de la Fuerza Aérea en que torturaban a Bachelet era, como dijimos, precisamente Matthei. Hasta antes de las recientes declaraciones del militar la ex presidenta le llamaba cariñosamente “tío Fernando”.
Mientras, un éxito de ventas ha sido en Chile el reciente libro “La Danza de los Cuervos” del periodista Jorge Rebolledo que devela la verdad oculta acerca del desaparecimiento de un grupo de luchadores caídos en las garras de la DINA, la siniestra policía secreta de Pinochet. Figura central de la narración es un extraño personaje, Jorgelino Vergara, alias el “mocito”. Fue poco después de la muerte de Pinochet ocurrida en diciembre de 2006 que este agente apareció en escena y sus revelaciones han pasado a ser de conocimiento público sólo ahora gracias a este libro.
Fue a principios del 2007 que la Policía civil logró encontrar al interior de la ciudad sureña de Curicó a Jorgelino Vergara, “el mocito”, así llamado por haberse desempeñado inicialmente como mozo ayudante en casa del jefe de la DINA el general Manuel Contreras. Vergara fue traído entonces Santiago y puesto a disposición del juez Montiglio
La duda persiste : ¿Quién es realmente el personaje? ¿Por qué esperó hasta la muerte del genocida para decidirse a contar los horrores en que participó cualesquiera haya sido la calidad en que lo hizo?¿Porqué nunca hace juicios incriminatorios contra Pinochet y la plana mayor? ¿Lo sabremos alguna vez?
Cualesquiera sean las respuestas, si las hay, lo cierto es que sus confesiones a la Brigada de Derechos Humanos de la Policía chilena y al juez Victor Montiglio constituyen uno de los más valiosos testimonios de la maldad humana y de los extremos a que llegó una clase social y los ejecutores a su servicio para poner a salvo un sistema social que garantizara sus desproporcionados privilegios.
Las torturas y asesinatos del cuartel de la muerte de calle Simón Bolivar tuvieron lugar entre los años 76 y 77 y fueron ejecutadas por la Brigada Lautaro que dirigía el oficial de ejército Morales Salgado, el mismo que participó en el asesinato del general Prats y su esposa en Buenos Aires. El objetivo principal, conseguido en buena medida, era la eliminación física de las direcciones clandestinas del Partido Comunista.
Hay todavía muchos puntos oscuros y debe valorarse que el libro de Rebolledo contribuya a la difusión de aspectos que hasta ahora no habían sido explícitamente reconocidos como por ejemplo la participación en la represión de poderosos empresarios nacionales, como es el caso de Ricardo Claro. Si este texto aludido es de reciente aparición y ya agotó la primera edición, ¿cómo puede sostenerse que el tema de los derechos humanos no interesa en este país? Cosa distinta es que determinados medios de comunicación, varios de los cuales más de algo tienen que decir respecto de los crímenes de lesa humanidad, no den espacio a las noticias sobre DDHH, o las restrinjan.
El reciente procesamiento de dos coroneles de la Fuerza Aérea, así como diversas diligencias en el expediente acerca del probable asesinato de Pablo Neruda, muestran la plena vigencia de las consecuencias judiciales de las violaciones a los derechos humanos cometidas tras el golpe militar del 73.
En el caso del general Bachelet se evidencia el punto hasta el que llegó la penetración ideológica al interior de las FFAA que hizo posible que compañeros de armas, amigos de toda una vida, no dudaran en torturar y matar a sus propios compañeros y amigos, acusados de “traición a la patria” por defender a un gobierno constitucional, si éste era de Izquierda. El Pentágono y la Escuela de las Américas calaron hondo en los uniformados y encontraron terreno fértil en instituciones cuya formación y condiciones de ingreso son tan distantes del ciudadano común y corriente.
Todavía más, las 1.300 querellas que desde el 2010 hasta este año han sido presentadas por la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos por un número similar de ejecuciones ilegales nunca investigadas, entre ellas el del presidente Allende, han permitido el esclarecimiento de numerosos crímenes y la detención y procesamiento de decenas de agentes ejecutores que jamás pensaron que algún día se pondría fin a su impunidad.
Hay tareas pendientes en materia de verdad, justicia y reparación y ellas deben comprometer al conjunto de la sociedad nacional si de veras aspiramos a construir una democracia auténtica y sólida. Entre ellas ha de abordarse la responsabilidad penal de los civiles, políticos, dueños de medios de comunicación, agentes externos y demás que participaron en el quiebre constitucional del 73 ya sea de modo directo o conspirando en las sombras para provocarlo. Esos desafíos de dignidad y respeto al Derecho serán abordados y cumplimentados en un día cercano porque en Chile no hay olvido. Tampoco perdón.

EDUARDO CONTRERAS

LISTA DE PAISES TERRORISTAS :ACTITUD ARBITRARIA DE EE.UU.HACIA CUBA

Desde hace tres décadas, el gobierno de Estados Unidos persiste en incluir a Cuba, arbitraria y unilateralmente, en la lista de países patrocinadores del terrorismo, buscando arreciar el cerco que impone a la Isla  hace medio siglo.
Con esta medida, que desde 1982 Washington insiste en mantener, el vecino del Norte demuestra que no renuncia a su vieja política de tratar de estrangular económicamente a la Revolución Cubana.
Esta práctica del Departamento de Estado norteamericano no es nueva y la viene aplicando sistemáticamente, desde el 29 de diciembre de 1979, con un grupo de países que, coincidentemente, no comparten los postulados ideológicos pautados en las tierras del Tío Sam.
Cuba no es la única nación que sufre esta patraña. Libia, Irak, Yemen del Sur, Corea del Norte y Siria también han estado bajo la mirada escrutadora de los “expertos” norteamericanos.
Los argumentos que esgrime Estados Unidos contra Cuba para mantener su acusación de que la mayor de las Antillas patrocina actos terroristas son tan discutibles y carentes de evidencias, que han provocado la crítica de importantes personalidades, incluidos militares, académicos y periodistas, quienes ven al sur con mirada solidaria.
Por tres décadas Cuba ha denunciado las maniobras del gobierno norteamericano y cuenta con el apoyo incondicional de muchos países, agrupaciones e individuos que apoyan la labor internacionalista y humanitaria del pueblo y gobierno cubano con los más necesitados del mundo.
En diciembre de 2011, las organizaciones no gubernamentales norteamericanas Latin American Working Group y The Center for International Policy exigieron al Departamento de Estado que Cuba fuera sacada de la lista de países terroristas.
En marzo pasado, el brigadier general John Adams, exrepresentante militar de Estados Unidos en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en un articulo firmado junto al cabildero federal David W. Jones, y publicado en el periódico The Hill, pidieron a la Casa Blanca retirar a Cuba de la lista y poner fin a su contraproducente política hacia La Habana.
Adams y Jones consideran, en su comunicado, que esa actitud se convierte en un anacronismo que socava los esfuerzos de Washington en su lucha contra el terrorismo.
A este reclamo se unieron, en mayo, los integrantes del Taller Académico Cuba-Estados Unidos (TACE), integrado por nueve académicos estadounidenses de la American University, y ocho cubanos de la Universidad de La Habana.
En este encuentro, Philip Brenner, profesor de la American University, sugirió que el enfrentamiento al terrorismo resulta un área donde podría haber un abordaje constructivo entre ambos países.
El 31 de julio, el Departamento de Estado estadounidense dio a conocer su nueva lista de países patrocinadores del terrorismo y una vez más incluyó a Cuba, bajo la acusación de una supuesta falta de medidas en el sistema bancario cubano para enfrentar el lavado de dinero y las transacciones financieras vinculadas al terrorismo. Las reacciones no se hicieron esperar.
El profesor cubanoamericano Arturo López-Levy, investigador asociado de la Escuela de Estudios Internacionales Josef Korbel, de la Universidad de Denver, expresó que incluir a Cuba en la lista es una muestra más de que la política norteamericana hacia La Habana es un cementerio para la ética y las estrategias racionales.
“Cada vez que Estados Unidos afirme que pide colaboración con la guerra contra el terrorismo, la inclusión de Cuba en la lista de países terroristas los avergonzará”, enfatizó el profesor López-Levy.
El académico expresó además que esta acción constituye otro juego politiquero más con la seguridad nacional del país, pues un mecanismo que debe ser no partidista y profesional está manipulado por una minoría recalcitrante de la comunidad cubanoamericana.
López-Levy agregó que el tema de la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo es particularmente dañino a las relaciones entre La Habana y Washington.
A tenor de esta manipulación -añadió el profesor cubanoamericano- se han generado juicios impensables en los que se obvia la doctrina del acto del Estado y se asume que Cuba solo tiene inmunidad limitada, lo cual es una violación del derecho internacional y la soberanía cubana.
Desde Miami, corazón de la comunidad cubana emigrada en Estados Unidos, también se expresó Elena Freyre, presidenta de la Fundación pro Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba (FORNORM), quien calificó de vergonzoso e hipócrita incluir a Cuba en esta lista del Departamento de Estado.
“Estados Unidos es el mismo país que permite que los verdaderos terroristas se paseen impunemente por las calles de Miami, mientras persigue, encarcela o mantiene retenido lejos de su familia a cinco hombres cubanos que solo trataron de defender a su país de estos ataques”, afirmó Freyre.
La presidenta de FORNORM recalcó que hace mucho tiempo que se sabe que esta inclusión tiene mucho que ver con satisfacer los intereses de esos “mal llamados” cubanos extremistas de Miami y nada que ver con la realidad cubana.
También se manifestó al respecto Edmundo García, comentarista radial cubanoamericano, quien conduce el espacio vespertino “La tarde se mueve” en la emisora 1450 AM de Miami.
Es una hipocresía más -aseveró García-, una falacia contra Cuba que ni ellos mismos se creen, y solo demuestra la prepotencia y falta de escrúpulos de parte de los Estados Unidos.
Washington tiene un doble rasero cuando se refiere al tema de la lucha contra el terrorismo, pues en tanto acusa públicamente a Cuba con calumnias fabricadas, oculta que La Habana rinde información veraz y exacta periódicamente a los mecanismos pertinentes de las Naciones Unidas sobre estos temas y otros referidos al enfrentamiento al terrorismo, según una reciente declaración emitida por la Cancillería cubana.
El documento, dado a conocer a los medios de prensa después de conocerse la decisión de Estados Unidos de reiterar su acusación contra Cuba, revela que en febrero de 2012 la isla renovó la propuesta de acordar un programa bilateral de enfrentamiento al terrorismo, a la cual la Casa Blanca aún no ha respondido.
Cuba ha sido una víctima del terrorismo de Estado aupado desde Washington y empleado como un arma política que ha costado al pueblo de la isla tres mil 478 muertos y dos mil 99 discapacitados, y muchos de los terroristas que ejecutaron sus criminales acciones contra Cuba, hoy disfrutan de la protección de las leyes norteamericanas.

Por Miguel Fernández Martínez. Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.

miércoles, 8 de agosto de 2012

CANDIDATOS QUE REPRESENTAN EL SENTIR CIUDADANO

 


Hemos inscrito a las y los candidatos a alcaldes y concejales para las elecciones municipales de este año, las que tienen una importancia estratégica para la oposición y el objetivo de derrotar a la derecha y sus políticas anacrónicas, neoliberales y anti populares y abrir camino a las transformaciones que requiere y reclama la mayoría del país.
En esa lista presentamos 608 aspirantes a concejales, de los cuales el 30% son mujeres -una cifra todavía baja- cien jóvenes y otros cientos que tienen una experiencia valiosa en la labor municipal.
Como conoce la opinión pública, impulsamos y logramos un pacto por omisión para la elección a alcaldes, que permite hoy llevar unida a gran parte de la oposición y por lo tanto existe el escenario para una competencia vigorosa con la derecha, sector al que esperamos arrebatarle alcaldías y recuperar otras.
Los comunistas llevamos siete candidatos a alcaldes con la clara intención y voluntad de elegirlos. Además, apoyamos 8 postulantes a dirigir comunas, que son independientes o de otros partidos, sumando 15 candidaturas en todo el país. Vamos a trabajar lealmente por cumplir con el compromiso establecido en el pacto por omisión.
En la base de esta elección está un programa municipal democrático y efectivo que responde a las necesidades de millones de chilenas y chilenos y que incluye más y mejor acceso a la educación, la salud y la vivienda; mayor participación y capacidad de decisión de los vecinos a través de mecanismos de consulta popular; solución a las realidades del adulto mayor, jóvenes y niños; creación de espacios para la cultura y el deporte; garantizar la seguridad ciudadana sobre todo con medidas preventivas y de la mano de la población.
En esta campaña será vital la labor de cientos de miles de personas que apoyen a los candidatos de la oposición, que postulan programas democráticos y de beneficio social. La derecha contará con grandes cantidades de dinero y prácticas clientelares. Nosotros contaremos con el apoyo del pueblo.
Por desgracia, algunos grupos dentro de la oposición privilegiaron proyectos personales, locales, regionales o de pretensiones políticas particulares, restándose al esfuerzo común de, en primer lugar, derrotar y desplazar a la derecha y, en segundo lugar, construir una propuesta unitaria amplia de trabajo a nivel comunal en todo el país, donde se requiere del esfuerzo y generosidad de todos. Esas actitudes podrían provocar el triunfo de candidatos de la derecha.
Es importante tener en cuenta que el resultado de la elección municipal será una señal fundamental para lo que podamos hacer en las elecciones parlamentarias y presidenciales del 2013 y podrá establecer una base sólida para avanzar en un programa de gobierno de toda la oposición que responda a las necesidades del pueblo y las demandas del movimiento social.
Iniciamos entonces una etapa entusiasta y comprometida con nuestras candidatas y candidatos en una campaña que desarrollaremos de manera limpia y transparente, trabajando incansablemente por un Chile más justo.

GUILLERMO TEILLIER
-




martes, 7 de agosto de 2012

HOMENAJE A LOS 5 PATRIOTAS CUBANOS EN SAN JOAQUIN



San Joaquín, Santiago de Chile .- “Con cariño por Cuba y los Cinco” fue el nombre de la velada cultural que este fin de semana concibió el Colectivo “Siboney” de la Coordinadora Metropolitana de Solidaridad con Cuba, conjuntamente con la Municipalidad de San Joaquín, un espectáculo por entero dedicado a los cinco antiterroristas cubanos presos injustamente en territorio estadounidense desde hace casi 14 años.
Abarrotado de vecinos y ante un masivo público juvenil de la populosa comuna y otras cercanas, en el Teatro Municipal de San Joaquín se presentó un video sobre el caso y el amañado proceso judicial aplicado a Gerardo, Antonio, Ramón, Fernando y René, con las injustas condenas impuestas, respectivamente. En dicho contexto, Rubén Pino Martínez, Consejero y Segundo Jefe de la Embajada de Cuba en Chile, agradeció las muestras de solidaridad internacional que hoy se gestan desde más de 180 países del orbe, “como esta velada cultural en honor a nuestros compatriotas”, a la par de resaltar los esfuerzos de los amigos chilenos por su cada vez más activo y movilizador compromiso con Cuba y la causa de los Cinco.
Después de actualizar sobre el caso y condenar la doble moral del gobierno norteamericano ante el tema de la lucha contra el terrorismo, el diplomático cubano comentó cómo el propio Presidente estadounidense, Barack Obama, --a partir del reconocimiento hecho por la Jueza encargada del caso y el propio Fiscal General, sobre las irregularidades que acontecieron durante el proceso judicial--  cuenta con todos los argumentos suficientes para indultar a los cinco cubanos, condenados a altísimas penas en Estados Unidos.
“Un reclamo  al que ustedes se suman hoy día, apuntó Pino Martínez, paralelo al llamado internacional de justicia hecho por personalidades del mundo político, el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, a los 10 Premios Nobel, religiosos, artistas, diplomáticos, organizaciones de  Derechos Humanos, parlamentarios y amigos de la solidaridad del mundo entero, que continúan levantando su voz desde todos los confines. Por eso hoy, junto a ustedes,  nos sobran razones para continuar reclamando libertad para los CINCO”.
Por su parte, Pedro Bronzic, en nombre del Colectivo SIBONEY de  la Coordinadora Metropolitana de Solidaridad con la isla--, rememoró él apoyo de Cuba y sus autoridades a los miles de chilenos que vieron sus vidas amenazadas durante la dictadura militar, y más recientemente, su apoyo en la formación de profesionales chilenos, “a pesar de sus propias carencias como consecuencia del brutal bloqueo económico que ha impuesto EE.UU. contra Cuba, que no ha parado de brindarnos su solidaridad”. Recordó los cerca de “300 jóvenes chilenos, hombres y mujeres de estratos sociales humildes, que   fueron educados gratuitamente en Cuba  y hoy ostentan orgullosos sus títulos de médicos e ingenieros, sin que les costara un solo peso a ellos ni a sus familiares, y menos aún, al Estado Chileno.” Ocasión en que también instó a los presentes “a informarse más sobre Cuba de forma objetiva  y a estrechar los lazos de hermandad entre nuestros dos pueblos”, como vía de la necesaria integración latinoamericana a que están llamadas nuestras naciones, previo a la próxima Cumbre de la CELAC, por celebrarse en Santiago de Chile en enero próximo.
Una velada que se distinguió en lo artístico e interpretativo por las múltiples estampas ofrecidas por el Grupo de Danza Latinoamericana “Raipillán” y el contagioso repertorio de “Villa Cariño”, joven agrupación que a ritmo de cumbias “revolucionó” con sus textos y sonoridades a la masiva audiencia juvenil convocada en honor a Cuba y a sus cinco luchadores.
Participaron además en el acto, Julio Sangüesa, Jefe del Dpto de Derechos Humanos de la Ilustre Municipalidad de San Joaquín, Karol Cariola, Secretaria de la Juventud Comunista de Chile, un amplio espectro de organizaciones estudiantiles, políticas y sociales de la capital chilena, así como representantes del Movimiento Chileno de Solidaridad con Cuba, quienes respondieron una vez más a la “convocatoria de justicia y libertad por los cinco patriotas cubanos”,  como parte de la campaña internacional que alrededor de los cinco de cada mes se convoca en diversas partes del mundo.


lunes, 6 de agosto de 2012

BOLETIN UTOPIA Nº7

AÑO 2 – BOLETÍN Nº 7                                                                                                           
AGOSTO  2012

       Utopía

______________________________________________
COMISIÓN DE EDUCACIÓN
REGIONAL SUR “VÍCTOR DÍAZ LÓPEZ” - PC
pc-educacionregionalsur.blogspot.com

¿Qué es un sindicato?
2ª PARTE


¿Qué trámites debo hacer?
n       Durante la Asamblea de Constitución, dar lectura y aprobar los estatutos del sindicato. La Inspección del Trabajo maneja un modelo de ellos y los entrega gratuitamente.

n       Realizar la elección del directorio

n       El ministro de fe debe levantar acta de todo lo obrado y certificar con su firma los nombres de los asistentes y la identificación de la directiva electa.

DIRECTORIO SINDICAL

n    Los sindicatos de empresas que afilien a menos de 25 trabajadores, serán dirigidos por el director, el que actuará en calidad de presidente y gozará de fuero laboral
n   En los demás casos, el directorio estará compuesto por el número de directores que el estatuto establezca, pero sólo gozará de fuero laboral los directores que se señalan a continuación:

1.Sindicatos entre 25 y 249 socios:  tres
2.Sindicatos entre 250 y 999 socios:  cinco
3.Sindicatos entre 1.000 y 2.999 socios: siete
4.Sindicatos de más de 3.000 socios:  nueve

** Sindicatos con más de 3.000 socios se eligen 11 directores


EL DERECHO   A CONSTITUIR ORGANIZACIONES SINDICALES ESTÁ GARANTIZADOS EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO


¿Y DESPUÉS DE LA ASAMBLEA DE CONSTITUCIÓN?

n       Se obtiene la personalidad jurídica del sindicato, al depositar el acta de constitución más dos ejemplares de los estatutos en la Inspección del trabajo. Acción que debe efectuarse dentro de 15 días a contar desde la realización de la asamblea

n       Por su parte, la Inspección del Trabajo, dentro de los 90 días siguientes al depósito podrá formular observaciones a los nuevos sindicatos o a los estatutos. Luego de notificar las observaciones, los sindicatos tienen 60 días para poder apelar dicha resolución ante los tribunales del Trabajo correspondiente.

¿QUÉ ES EL FUERO LABORAL?

n       Es un derecho que tienen todos los trabajadores que concurran a la constitución de un sindicato de empresa, establecimiento de empresa o interempresa.

¿PUEDO AUSENTARME DEL TRABAJO PARA PARTICPAR EN UN SINDICATO?

n       La Ley establece los permisos sindicales que permite a los trabajadores ausentarse de sus empleos para poder cumplir sus labores sindicales.
n       Los empleadores no podrán negar estos permisos.

1. Permisos de 6 horas semanales: Por cada dirigente en sindicatos con menos de 250 socios

2. Permisos de 8 horas semanales: Por cada dirigente, en sindicatos con 250 trabajadores o más


fuente: cne - pcch

sábado, 4 de agosto de 2012

RESOLUCIONES DEL IV ENCUENTRO NAC. DE USUARIOS DE LA SALUD

1. En La Serena, durante los días 14, 15 y 16 de julio de 2012, se ha desarrollado el IV Encuentro Nacional de Usuarios de Salud, con una participación superior a los 200 delegados provenientes de todas las regiones del país, sobre la premisa fundamental de la participación social y ciudadana, entendida como la piedra angular que favorecerá la articulación de un movimiento a nivel nacional, capaz de exigir un sistema de salud público, de calidad, oportuno y gratuito.

2. Los delegados, quienes deliberaron en diferentes comisiones de trabajo, realizamos un debate intenso, concluyendo las siguientes resoluciones, aprobadas en plenaria:
I. Una mirada general

3. Nuestra primera consideración es que el actual sistema público de salud se halla en crisis. Los principales problemas son consecuencia directa de la existencia del modelo político-social-económico que privilegia el lucro, y que actúa siempre en beneficio de los sectores privados por sobre el interés de la mayoría de los chilenos.

4. Expresión de lo anterior es la ausencia de participación ciudadana en general, y de los usuarios en particular, en las decisiones relevantes, y que tienen impacto en millones de compatriotas que hacemos uso del sistema público de salud. La falta de democracia y la debilidad de las instituciones tiene expresión, también, en el ámbito de la salud. Se ha instalado la desconfianza en las autoridades del ramo, cuestión que se profundiza al desconocerse los reales intereses que hoy les mueven.

5. Las fórmulas impulsadas por los distintos gobiernos han resultado, en los hechos, ser un fracaso. No se trata de desconocer posibles avances en la temática de salud, sin embargo dichos avances no dicen relación con la realidad nacional ni están a la altura de las necesidades de la población. El denominado Plan AUGE, por ejemplo, si bien logra –en algunos casos- la recuperación de una enfermedad, no pone atención en otros aspectos del paciente, es decir, tiene impacto en los efectos, pero no en las causas.

6. Exigimos que la salud sea reconocida como un derecho universal, por lo que es necesario cambiar la Constitución de Chile y dar cumplimiento, a su vez, a los tratados internacionales que nuestro país ha suscrito. En este contexto, rechazamos el Sistema Binominal de elección, en tanto es un obstáculo para generar este cambio.

7. En la misma dirección, insistimos en hacer nuestras las conclusiones de la Conferencia Mundial sobre Atención Primaria de Salud (Alma-Ata) de 1978, quien parte señalando que la Salud es "el completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, es un derecho humano fundamental, y que el logro del grado más alto posible de salud es un objetivo social sumamente importante en todo el mundo, cuya realización exige la intervención de muchos otros sectores sociales y económicos, además del de la salud"

8. Por lo anterior consideramos que el Estado es el principal responsable del diseño y gestión del sistema público de salud, cuestión que debe involucrar desde las estaciones médico rurales hasta los hospitales de gran complejidad. Todos ellos en coordinación con los otros servicios públicos del Estado que se consideren pertinentes y necesarios.

9. Lo anterior no contradice el hecho de que la ciudadanía organizada también sea incluida en la creación de políticas públicas de salud, dotándolas, por cierto, de un rol protagónico en la toma de decisiones. Para ello es menester que los usuarios de salud y los trabajadores del medio logren potenciar las organizaciones existentes o crear las necesarias allí donde sea posible, todo en virtud de mejorar la participación social y la interrelación con los organismos gubernamentales y estatales dispuestos para ello.
II. Ejes Centrales
Políticas de Salud

10. Abordar el complejo escenario de salud en Chile supone potenciar no sólo el sistema ya establecido, si no que, además, es menester potenciar las escuelas de formación técnica y profesional ligadas a la salud. Debe existir una programación en la creación de especialistas y, aquellos que gozan de becas entregadas por el Estado, deben retribuir al propio Estado, con su trabajo, dicho aporte.

11. De igual manera creemos, firmemente, que una correcta política de salud debe fortalecer radicalmente sus esfuerzos en el ámbito de la atención primaria, particularmente en lo que dice relación con la promoción y la prevención. Ello comprende, cuando menos, las siguientes actividades:
        
a) La educación sobre los principales problemas de salud y sobre los métodos de prevención y de lucha correspondientes;
      
 b) La promoción del suministro de alimentos y de una nutrición apropiada, un abastecimiento adecuado de agua potable y saneamiento básico;
       
c) La asistencia materno-infantil, con inclusión de la planificación de la familia;
       
d) La inmunización contra las principales enfermedades infecciosas;
      
 e) La prevención y lucha contra las enfermedades endémicas locales;
     
  f) El tratamiento apropiado de las enfermedades y traumatismos comunes; y
      
 g) El suministro de medicamentos esenciales;

No es dable continuar con el actual nivel de precariedad en estos aspectos.

12. Una política integral de salud implica, a su vez, una interrelación fluida entre los distintos actores vinculados a la salud. De ahí que no se puede separar la gestión de un sistema centralizado con el trabajo en terreno, en las comunas, y éste no se puede desvincular de la necesaria interacción con los usuarios.
De acuerdo a lo anterior, exigiremos del gobierno central:
        a) Políticas de formación profesional acorde a las necesidades sanitarias del país.
        b) Revisión de mallas curriculares en con el fin de ir mejorando la calidad de los profesionales y técnicos en salud.
        c) Mejorar sustancialmente el sistema de transporte y traslado desde y hacia las zonas rurales, especialmente en situaciones de urgencias. Urge perfeccionar los sistemas SAMU para una respuesta rápida y adecuada a las urgencias sanitarias de la población. Así mismo, debe incorporarse la capacitación, tanto al equipo sanitario como, en general, al colectivo social.
       d) Generar un eficiente servicio de farmacias con cobertura de 24/365
       e) Incorporar a todas las enfermedades en un sistema GES.
        f) Reactivar los CIRA como único organismo capaz de resolver los problemas relacionados con la continuidad de la atención.
       g) Incorporación activa de la comunidad organizada en el CIRA, que ésta monitoree efectivamente el plan de trabajo anual de este organismo.
       h) Avanzar en la creación de un sistema nacional de atención médica a domicilio, en primer lugar, para los pacientes postrados.

Mientras que desde los Gobiernos locales exigiremos:
        a) Incorporación activa de la comunidad en el PLADECO.
        b) Respeto irrestricto a los presupuestos municipales destinados a Salud.
        c) Los alcaldes deben lograr la coordinación entre consultorios y hospitales.
        d) Fortalecer los servicios de urgencia comunal y los SAPU de la atención primaria (CESFAM) para que, además, se les dote de laboratorios y rayos x.
        e) El mejoramiento debe incluir, a su vez, una adecuación presente y futura de su uso. Es impresentable el actual nivel de saturamiento por el que atraviesan.
        f) La implementación de sistemas de turnos de llamada, para resolver urgencias en las postas rurales con justicia para el trabajador y la comunidad.
        g) Formación de monitores de las organizaciones de usuarios locales para la educación y orientación ciudadana. Creemos que dicha condición debe tener investidura legal.
        h) Estimular la formación y fortalecimiento de organizaciones y/o agrupaciones de patologías crónicas, en virtud de colectivizar los problemas y las soluciones en el ámbito local. Ello sin desmedro de apuntar a organizaciones de carácter nacional.
        i) Lo anterior supone la erradicación de todo tipo de discriminación, sea de edad, género, raza o condición socio-económica.
        j) Mejoramiento en los sistemas de transporte para atención de enfermos crónicos, dializados, adultos mayores y quienes requieran de mayores facilitaciones para su traslado.
       k) Creemos relevante impulsar un debate profundo y sincero sobre la pertenencia de la salud primaria. Entendemos las razones que motivan a unos y otros trabajadores de pertenecer al sistema municipalizado o central, mas lo que debe estar en el centro es la calidad y recursos en función de los pacientes, objeto base de la existencia de todo sistema de salud.
13. Creemos imperativo que la autoridad correspondiente mejore o revierta el fracaso en el funcionamiento de:
        a) La Línea 800.
        b) Calendario de rondas en los sectores rurales
        c) Horas de Morbilidad en los centros de salud primaria
        d) Horarios de adultos en la extensión horaria
        e) Sometimiento de atención de acuerdo a los centros de salud y no de las necesidades usuarias.
        f) Tiempos y listas de espera. Resulta una ilusión las aseveraciones ministeriales que dan cuenta de su término, una falacia.
       g) Apurar los procesos de contratación del personal a honorarios y/o contrata, ajustándose a lo que la ley ordena al respecto.
14. El lucro también está presente en el ámbito de la salud, cuestión tanto o más grave que en el ámbito de la educación u otras esferas pues, en no pocos casos, quien no puede pagar simplemente muere. De ahí que resolvemos luchar por el robustecimiento de un sistema público de salud que erradique el lucro como concepción fundante.
15. Dado que nuestro interés final es la creación de una comunidad saludable, exigimos la censura de propaganda y publicidad nociva para la salud, en particular aquella dirigida a los niños de nuestro país.
De igual manera exigimos una correcta, verídica y clara etiquetación de los alimentos, de fácil comprensión y que aporte a la información de la sociedad en su conjunto.
Así mismo, creemos que cabe en el Estado chileno la promoción de iniciativas que conduzcan y aseguren una vida sana y en armonía con el medio en que vivimos. Junto a los ejemplos anteriores debe promoverse el reciclaje, la salubridad de animales callejeros, respeto y conservación del medio ambiente.
En esta dirección exigimos, a su vez, un potenciamiento en el uso de las redes sociales y de comunicación en virtud del desarrollo de hábitos saludables
16. Creemos necesario que de una buena vez se normalice el uso y consumo de medicinas alternativas, respetando de ésta forma el principio de la autonomía de la voluntad de las personas, su cultura y tradiciones.
Servicio Nacional de Salud
17. El Estado, indistintamente de los gobernantes de turno, debe dar cuenta de las diferencias geográficas de nuestro extenso país, por lo tanto debe, a su vez, hacer una justa distribución de los recursos, considerando tanto el número de habitantes de una región, como las posibilidades de acceso, la rapidez de la atención y la calidad de la misma. Por lo pronto proponemos abordar esta situación considerando un mejoramiento en los siguientes aspectos:
        a) Mejorar la conectividad en las regiones de difícil acceso
        b) Creación de una red de establecimientos geriátricos
        c) Generar condiciones reales para una preferente atención de los adultos mayores
        d) Mejorar las condiciones de acceso e inclusión social de personas con discapacidad.

III. Financiamiento e Infraestructura
18. El IV Encuentro Nacional da cuenta de la intentona privatizadora del actual gobierno. De ahí que, por una cuestión de principios, nos opondremos tenazmente a cualquier tentativa que apunte a dicha dirección. Obviar esta situación es traicionar el objetivo ineludible de recuperar para Chile un sistema de salud Público, Universal, Integral, Gratuito y de Calidad.
19. Lo anterior supone nuestra oposición a:
      
 a) Concesión hospitalaria en cualquiera de sus niveles. El Estado debe ser responsable de proveer la infraestructura necesaria de acuerdo a las necesidades objetivas del país y en cuyo diseño tenga participación vinculante la población.
      
 b) La venta de servicios debe ser erradicada como método de atención en el sistema público de salud.
       
c) Nos oponemos, en consecuencia, al sistema de co-pagos, Bonos Portables, Bolsas de Salud y los subsidios que favorecen a privados en desmedro del sistema público.
       
d) Así mismo, manifestamos nuestra oposición a la externalización de los servicios y prestaciones.
      
 e) Rechazamos el desvío de recursos humanos y materiales so pretexto de la optimización y/o priorización de otras materias.

20. Contrario a lo anterior, nos disponemos a luchar por:
       
a) Un sistema gratuito de salud pública
      
 b) En el camino hacia la gratuidad, exigimos un aumento del aporte per-cápita
       
c) Aumento sustancial del aporte del PIB para el presupuesto de salud.
       
d) Un salario justo para los técnicos, profesionales y especialistas, conforme a las posibilidades del Estado y en virtud de evitar su éxodo al sistema privado.
       
e) Creemos que por razones de justeza deben crearse mecanismos de compensación a las organizaciones de usuarios, de acuerdo a su nivel de participación en el cumplimiento de las metas y en virtud de su sustentabilidad e independencia.

21. La insultante distribución del ingreso nacional hace que cerca del 75% del gasto en salud se sustente del bolsillo familiar (sea de manera directa o bien a través de los descuentos de los trabajadores), el 25% restante proviene del erario nacional gracias a los impuestos. Esta es una situación que se debe revertir.
No es dable insistir con nuestra mantención en la OCDE cuando Chile está muy por debajo de los índices de aportes PIB al presupuesto de salud. (Chile = 2.3% / OCDE = 6%)
Participación y Fiscalización

22. La fiscalización, tanto en términos de recursos –humanos y materiales- como de la calidad del sistema, no es patrimonio exclusivo ni excluyente del Estado. El mejoramiento en la calidad de los servicios y en la mejor utilización de los medios es tarea de todos. No obstante, para que ello se cumpla, el Estado debe generar condiciones para democratizar la fiscalización. En este aspecto la participación ciudadana es condición sine qua non.

23. Dicho lo anterior, es menester que se creen las condiciones de hecho y de derecho para robustecer un sistema participativo y de fiscalización. Un paso inicial es la convocatoria a un evento de la autoridad sanitaria con las organizaciones de usuarios y de trabajadores de la salud. Dicha iniciativa debe surgir desde el aparato central, por cuanto tiene la responsabilidad primera y sería, en dicho caso, la clara señal de querer caminar en la dirección correcta.

24. Las atribuciones fiscalizadoras no deben tener cortapisas. Sus facultades deben incorporar lo cualitativo y lo cuantitativo; lo financiero y la calidad del servicio. La formación de un equipo debe ser sobre la base de la autoridad, los trabajadores y los usuarios del sistema público de salud, quienes deberán dar cuenta pública de su gestión.

25. Nuestra propuesta debe enmarcarse en la Ley 20.285, vale decir, Ley de Transparencia.
IV. La Organización de los Usuarios y Trabajadores de Salud

26. El IV Encuentro Nacional de Usuarios de la Salud ha dado un paso tremendamente importante. A pesar de la intentona divisionista que pretendió separar los esfuerzos entre los usuarios de los Consejos Consultivos v/s los usuarios de los Atención Primaria; o de intentar dividir el país entre las regiones y la región metropolitana, ha triunfado la unidad. La molestia inicial que pudo provocar esta situación se diluye en medio del grito de unidad que vino desde todas las regiones del país. Ese ya es un primer gran triunfo de los usuarios organizados.

27. No obstante lo anterior, el impasse ha servido para dar cuenta de las debilidades que presentamos como organización nacional. Es todo un desafío el potenciar nuestra orgánica y, en virtud de ello, el IV Encuentro Nacional de Usuarios de la Salud ha decidido auto-convocarse a elecciones nacionales, cuestión para lo cual se ha llamado a las regiones a realizar eventos preparatorios en sus respectivos territorios.

28. Cada región debe elegir a tres consejeros que representarán a sus territorios. Tendrán por misión llevar el parecer de sus regiones a la reunión preparatoria del I Congreso Eleccionario.
La reunión preparatoria será en el mes de noviembre. El lugar, fecha y horario será dado a conocer oportunamente por la actual conducción de la Red Nacional.
El evento congresal se perspectiva para marzo del 2013, sin desmedro de lo que pueda resolver la reunión de noviembre antes señalada.

29. Con todo, en lo inmediato deben tomarse medidas que resultan insoslayables para un mejor trabajo de la Red Nacional:
      
 a) Potenciar la generación de organizaciones base que den sustento a la Red Nacional. Lo óptimo será tener Redes Regionales y Comunales, en una fórmula piramidal que permita el flujo y reflujo de información.
Lo anterior no es contrario, sino más bien complementario a la creación de Frentes Amplios, donde confluyan las organizaciones de Usuarios –en sus diversas modalidades- de trabajadores, estudiantes e incluso de personalidades y autoridades que acepten las presentes resoluciones como carta de navegación en virtud de una salud distinta para Chile y su pueblo.
      
 b) Profundizar la interrelación con el MINSAL, en virtud del reconocimiento de hecho de la Red Nacional. En principio se propone la creación de "Mesas Técnicas de Trabajo"
       
c) Trabajar en las medidas pertinentes para el reconocimiento de derecho de la Red Nacional, en el marco de la Ley 20.500.
       
d) Generar los medios de comunicación expeditos que mantengan informada a la población del quehacer de las organizaciones de usuarios. Una página web .cl es un buen inicio.
Una primera tarea comunicacional será dar a conocer las presentes resoluciones a los distintos medios de comunicación y autoridades. Esta tarea no excluye a las organizaciones base de realizar la misma iniciativa en sus respectivos territorios.

30. Será labor de todos el cumplimiento de las presentes resoluciones, cuestión de la cual deben ser sus principales impulsores la Red Nacional y las organizaciones base.

31. La experiencia de Temuco, Santiago y otras zonas del país indican que nada será concedido por la buena voluntad de las autoridades, por lo cual surge la necesidad de movilizar, en distintos niveles y con la mayor creatividad y audacia, a la población chilena en defensa de la salud pública. Nos proponemos reuniones locales entre usuarios y trabajadores para generar planes regionales en virtud de las demandas que se levanten, tanto en persecución de lo estratégico como en los temas coyunturales de cada localidad.

32. La Red Nacional deberá, a través de los medios comunicacionales de los que debe dotarse (ver resolución 29 letra d), la información necesaria en el plano educacional, esto es, información de cómo crear un Consejo de Salud con direcciones de los ya existente; Cómo utilizar de mejor manera la Ley de Transparencia; crear una Biblioteca virtual con libros y documentos de uso frecuente.

33. No obstante lamentamos la ausencia de los trabajadores de la salud en el IV Encuentro Nacional, creemos relevante reponer una relación fluida en todo ánimo. Por lo pronto solidarizamos con los trabajadores en cuestión relacionadas con sus remuneraciones, clima laboral, somos contrarios a la recarga de trabajo y nos proponemos ayudar en mejorar la relación usuario-trabajador en los centros de salud, en todos sus niveles.

34. La lucha por una salud digna y conforme a los planteamientos de las presentes resoluciones es ineludible y abarca a los más amplios sectores de la sociedad. En esta lucha cabemos todos. La unidad es un valor que nos deja marcados en el IV Encuentro Nacional de La Serena. De ahí que nos proponemos sumar a todos quienes respeten las presentes resoluciones, no importando su género, condición socio-económica, raza, nacionalidad ni militancia política. Lo que nos une son las presentes resoluciones y el deseo de una salud digna para todos.