CHILE

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viernes, 22 de noviembre de 2013

VIENTOS DEL PUEBLO




“Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta”.
 
Así cantaba Miguel Hernández, el gran poeta de la Guerra Civil Española, en medio de esa gigantesca tragedia que tiñó de heroísmo los primeros decenios de un siglo trágico: el que venimos de superar para adentrarnos de lleno en el XXI ya en pleno Tercer Milenio (“me aventan”: es decir, me llenan, me colman).
¿Podemos, hoy, decir lo mismo o al menos aludir a esta gran poesía, a propósito de lo que viene de ocurrirnos en este Chile tan neoliberalizado?
 El hecho esencial –y no se lea esta expresión en “clave empresarial”, por favor- es que una coalición política que adoptó el nombre de “Nueva Mayoría”, viene de obtener un apoyo ciudadano de tal magnitud que la llamada “Alianza por Chile” se enfrenta, si no a su disolución al menos a un periodo de profunda reflexión y reordenamiento interno.
Para no hacer humor fácil -y por ello, dudoso- no aludiremos a las muestras de júbilo de una candidatura que celebra el haber sido “tan sólo” derrotada. Bueno, se dirá, así es la naturaleza humana y mientras hay vida hay esperanza…
Cierto es, también, que la candidatura presidencial de la Nueva Mayoría aspiraba a un triunfo definitivo; esto es, a no tener que someterse a una segunda vuelta. Ello no ocurrió, y habrá tiempo para las múltiples interpretaciones de tal realidad. En este escenario, el lugar común que hoy recorre la prensa a partir de las teorizaciones de la dirigencia aliancista es que en diciembre lo que viene es “otra elección”, un escenario totalmente distinto, etc.
Las cifras pueden ser interpretadas y reinterpretadas hasta la saciedad. Que la votación de fulano, que la de mengano, que la de perengano.
Todo eso puede discutirse, y trazarse las más optimistas y hasta eruditas curvas de votos que irán de aquí para allá y para acullá o que se hundirán en el proceloso mar de la duda… o la abstención.
Las cifras simples y duras nos dicen que la derecha tiene un margen de “recuperación” que apenas si se asoma a un 10%. Serían sus “reservas estratégicas”.
En cuanto a los territorios de la disidencia al modelo, no caben dudas de que es, por mucho, más amplio y auspicioso.
Queda el inmenso territorio de los abstinentes. Y cabe preguntarse si el que se abstuvo de concurrir a las urnas fue un contingente convencido de las bondades del modelo y, por ello, interesado en una continuidad del gobierno de Sebastián Piñera. Ciertamente, tal hipótesis es por lo menos discutible. Los satisfechos no se quedan en casa. Como los electores que pertenecen a los deciles más acomodados los beneficiarios en extrema minoría de las injusticias del modelo, no prestan oído a los llamados a la abstención.
Y, entonces, en pura lógica, quedan esos millones que decidieron que su arma de lucha era abstenerse. Opción que se puede discutir, pero que sin duda es legítima. Y que tiene como fundamento, y explicación, la bancarrota de un modelo de explotación, injusticias y marginalización, sin precedentes en la historia de un sistema social en sí mismo injusto e irracional.
No cabe duda en cuanto a la estrategia de la derecha: conquistar a ese vasto electorado mediante un discurso “moderado”, prudente; un suerte de conservadurismo que no se atreve a decir su nombre. Mediante el halago de llamar a cada una y cada uno como miembro de “la clase media”, la candidatura pinochetista atizará los temores ante un estado de cosas, como la inseguridad ciudadana, que es la consecuencia directa del modelo que pretende eternizar.
Para rebajar el nivel del debate político, la derecha intentará “calmar las aguas”. Que las cosas no sean llamadas por su nombre: “robo”, al robo; “injusticia”, a la injusticia; “dictadura”, a la dictadura.
Tal vez –no hay que engañarse- algunos prestarán oídos a estos cantos de sirena y tratarán de amoldarse a ese tipo de debate entre cobarde y vergonzoso. Pero, “Vientos del pueblo me llevan,/ vientos del pueblo me arrastran”. La marea ciudadana se puso en marcha y ya es incontenible. La Nueva Mayoría no tiene otro camino, legítimo y provechoso, que continuar en el tren de movilizar las conciencias. Cuando se tiene la certeza de sus convicciones, éstas no pueden conducir a otro destino que hacerse cada vez más sólidas. El pueblo está mirando, celoso y vigilante, en espera de las señales que auguren ese Nuevo Chile que está una vez más y de manera privilegiada en sus manos: “me esparcen el corazón/ y me aventan la garganta”.
 
FUENTE : EDITORIAL DE "EL SIGLO"

LOS DESAFIOS DE LA SEGUNDA VUELTA



  El descomunal blindaje de los grandes medios a la derecha, y un relato que ha pretendido transformar una evidente derrota histórica, en un triunfo para una nueva oportunidad, han permitido a la derecha y su gobierno tener un “respiro” para recomponer fuerzas.
 
Si bien el sector de Matthei y Piñera está “tocado” y  “golpeado”,  no se puede considerar que esté derrotado.
Sin embargo, los resultados de las elecciones parlamentarias y presidenciales son más que elocuentes:
La coalición que respalda a Michelle Bachelet y su programa, subió su representación en las dos Cámaras, y queda en mayoría en ambas.
Obtiene once doblajes (no esperado por varios conspicuos analistas de la propia Nueva Mayoría), y logra doblar a la derecha en dos circunscripciones, “peleando” legítimamente una tercera circunscripción.
Este resultado, más que distanciar, acerca bastante los escenarios políticos-legislativos para impulsar y aprobar varias de las principales reformas que se plantean en el programa de gobierno: Educación y Tributaria.
Pero, además, esta correlación parlamentaria podría instalar, en el primer año de gobierno, el impulso a varias de las reformas laborales que son parte del programa de Michelle Bachelet. Esto, porque ahora aparecen más factibles entre las prioridades.
Si se considera a varios nuevos diputados independientes, y a lo menos a dos senadores en esa condición, resulta más factible impulsar reformas políticas, sociales e institucionales, frente a una derecha ostensiblemente reducida, pero que tendrá fuerza y tratará de imponer el veto o limitar el alcance de las reformas.
El sector político más duro y parapetado de la derecha, la UDI, perdió en estas elecciones cerca de medio millón de votos, más de cinco diputados y varios senadores.
La candidata presidencial de la Nueva mayoría logra casi un 47%, en una elección con nueve candidatos, todos (más o menos) focalizando sus ataques hacia ella, su programa  y su coalición.
En ese sentido, no hubo tregua, y ese clima impidió que un electorado menos informado; menos involucrado; distante de las contiendas cívico-electorales; tuviera las condiciones y los elementos para observar que, esencialmente, la gran confrontación de contenidos y programa era entre Michelle Bachelet y Evelyn Matthei.
Por cierto, las cadenas de grandes medios, explícitamente proclives a la derecha, estimularon este clima entrópico.
Sin embargo, lo que no pudieron evitar fue la incidencia positiva de una campaña presidencial que se orientó a fortalecer los doblajes, y que privilegió el mensaje de tener un Parlamento para los cambios y las transformaciones.
Los resultados son elocuentes en este sentido. Prácticamente todas las fuerzas de la NM o mantienen, o suben sus representaciones, y en la elección de CORES superan extensamente a la derecha.
También afectó a  la NM y su candidata presidencial, el lento ritmo inicial de la campaña, en los espacios territoriales y comunales, el cual fue tomando mayor cuerpo cuando la propia Michelle Bachelet convocó a hacer el esfuerzo por doblajes y ganar en primera vuelta.
Esto último, que la derecha y sus medios proclives tratan de mostrarlo como una debilidad, fue una fortaleza de la campaña de NM y MB, especialmente en las últimas semanas.
Chile es un país en donde la crisis de representación es real. Por momentos manifiesta, por momentos latente. Y expresión de esa crisis (que tiene múltiples causas) es la baja participación de la ciudadanía en los procesos electorales, en general. No es precisamente, esto, una fortaleza virtuosa del actual sistema de representación de Chile.
El reciente estudio de un equipo encabezado por Alfredo Joignant, muestran claramente que, en un contexto social que no motiva ni construye ciudadanía (y eso viene de muchos años en Chile), el resultado es calamitoso: los ciudadanos que viven en las comunas más pudientes, entre las más pudientes, votan en un rango superior al setenta por ciento. Mientras que los viven en las comunas más grandes y pobres, lo hacen en menos del cincuenta por ciento, incluso menos del cuarenta por ciento.
A este hecho, que se expresó con fuerza en estas elecciones parlamentarias y primera vuelta presidencial, se debe agregar que, la UDI, y su intento de “UDI-Popular”, tuvieron un severo traspié al haber perdido medio millón de votos en estos segmentos.
Otro dato relevante es que, en este clima de cierto  “libertinaje” en cuanto a deberes y derechos  ciudadanos, estimulado por un sistema hiper-individualista y mercantilizado, las y los ciudadanos de entre 30 y 45 años son el segmento que menos votó en estas elecciones. Es decir, no estamos hablando de jóvenes, sí de adultos-jóvenes.
La derecha, su gobierno y sus partidos, fuertemente tocados por la derrota en las parlamentarias y en la primera vuelta, buscarán fidelizar al máximo la votación histórica del sector. Sin embargo, lo harán desde una evidente precariedad programática; con un gobierno que termina en fracasos importantes, evaluado desde su propio programa.
Tienen como gran fortaleza el blindaje mediático, una concentración por momentos brutal que incluso no deja de explicitar cierta agresividad.
Apelarán a la despolitización y al temor al cambio.
Ambos factores usados recurrentemente por las derechas de todo el continente; antes en campañas presidenciales en Brasil, Uruguay, Argentina y Colombia. Con efectos no siempre positivos para ellos.
El desafío de la Nueva Mayoría y de su candidata presidencial, es llegar con el mensaje programático de transformaciones como las que están planteadas, especialmente a aquellos segmentos sociales que no han tenido la oportunidad de conocerlo y de considerarlo en toda su dimensión.
Tal vez, ahora sí se produzca el escenario que puede ayudar en tal dirección, y es que la ciudadanía pueda ver, con mayores elementos, la confrontación entre una alternativa que propone cambios de verdad, y otra que es continuismo y mantención de lo actual.
La batalla es en todo el país y en todos sus rincones.
Y este desafío también es bien concreto, y georeferencial y territorialmente acotado.
Se le ubica, prioritariamente, en la Región Metropolitana; en la Quinta; en la Octava y en la zona norte extrema de Chile (Iquique-Arica).
En definitiva, la segunda vuelta presidencial tiene una épica evidente, y que todas las campañas que buscan transformaciones y cambios la deben asumir: Construir ciudadanía a través del ejercicio democrático del voto en conciencia.
El país, en este sentido, es un camino y una esperanza abierta: Más del sesenta por ciento de los votantes en primera vuelta, lo hicieron por candidaturas que propusieron cambios que apuntan, con diferencias y matices, hacia objetivos comunes.
Y los que no votaron, son ciudadanos que miran, observan, desconfían, pero son susceptibles a los mensajes de transformación.
De aquí al 15 de diciembre hay una gran tarea por hacer.-
 
Juan Andrés Lagos(*) 
 
(*)Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista.

jueves, 21 de noviembre de 2013

FORO : LAS TRANSFORMACIONES DEL TRABAJO A 40 AÑOS DEL GOLPE MILITAR

Tras los 17 años de dictadura cívico militar y 20 años de gobierno de la Concertación se han realizado modificaciones relevantes a matrices que actualmente sustentan el modelo neoliberal.
¿Cuáles son?, ¿cómo afecta el día a día de los trabajadores chilenos? son algunas de las interrogantes que se abordarán en este foro denominado “Las Transformaciones del trabajo a 40 años del Golpe Militar”. Temática que ha sido descrita en profundidad durante el presente año por el área Laboral de ICAL, particularmente en los últimos números de la Revista Laboral que entregan herramientas para el análisis de los cambios en el mundo del trabajo actual.
Además, la actividad convocada para el jueves 28 de Noviembre contará con panelistas conocedores de las transformaciones en la praxis, hablamos de dirigentes sindicales quienes expondrán los desafios y proyecciones que vislumbrán en la escena a nivel país. La actividad comenzará a las 18:30 horas en el Salón ICAL, ubicado en Avenida Ricardo Cumming #350, Santiago.
Confirma tu asistencia, o bien comparte el
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18:30
Recepción y registro de asistentes

19:00
Presentación:  “Las Transformaciones del Trabajo a Cuarenta años del golpe militar”Katia Molina, Felipe Valenzuela
19:15
Panel:“El sindicalismo a cuarenta años del golpe de estado,  desafíos y proyecciones.” Modera:  Ignacio Silva
  • Jorge Murua:  Dirigente Nacional Constramet, consejero CUT, Presidente Sindicato Interempresa SIME
  • Karen Palma: Consejera de la Central Unitaria de Trabajadores
  • Manuel Ahumada:  Presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre CTC
  • Patricio Bustamante:  Sindicato de Honorarios de Maipú
 Conversación
21:00Cierre Panel
 Vino de Honor

PC : CLAVES POLITÍCAS DE SU TRIUNFO ELECTORAL

Seis diputados, cinco de los cuales fueron electos con primera mayoría en sus respectivos distritos, 283.035 votos que ilustran el 4,6% de las preferencias a nivel nacional, son las alegres c...uentas electorales que saca el Partido Comunista de Chile. La Bancada PC dobló su representación parlamentaria de la mano de tres diputados reelectos, como muestra de una alta aprobación a sus gestiones, dos dirigentes estudiantiles que contaron con algunas de las votaciones más altas a nivel nacional y un doblaje en Coquimbo.

La nueva bancada estará integrada por el presidente del PC, Guillermo Teillier quien alcanzó el 41,03% en el distrito 28; el Secretario General y también diputado reelecto, Lautaro Carmona, quien obtuvo un 41,80% y “arrastró” a su compañera de lista, la independiente Daniela Ciccardini, y el abogado de Derechos Humanos Hugo Gutiérrez con un 28,82%. A ellos se sumarán la ex Presidenta de la FECH, Camila Vallejo, quien obtuvo una amplia mayoría distrital de 43,77% en La Florida; la Secretaria General de las Juventudes Comunistas, Karol Cariola, con un 38,47% de las preferencias en el distrito 19 y Daniel Núñez quien obtuvo 13,36% en el Distrito 8 y en conjunto a Matías Walker (DC) logró doblar a la derecha.

Más allá de las alegres cifras para los comunistas, parece que el análisis político supera el electoral después de la exitosa jornada del 17 de noviembre. La nueva bancada no sólo dobló su representación parlamentaria, sino que con ello podrá asumir con más fuerza el imperativo ético planteado desde su sector: el compromiso por llevar a cabo las propuestas de transformaciones profundas que incorpora el programa de la Nueva Mayoría.

“Estamos confiados, seguiremos siendo un actor que va a influir en Chile y sobre todo en el cumplimiento del programa que hemos ayudado a construir y sobre el que tenemos grandes esperanzas”, dijo el presidente del PC, Guillermo Teillier, justo antes de emitir su voto en San Miguel. Efectivamente, si hubo algo que demostró el PC en una jornada casi redonda para la colectividad, es que continuará influyendo decididamente en la política chilena.

Se podría decir que fue casi redonda, porque se perdieron dirigentes emblemáticos como el líder sindical de los subcontratistas del Cobre, Cristian Cuevas Zambrano, que con 21,11% no alcanzó a doblar a la derecha con su compañero de lista, el radical Marcos Andrés Espinosa. Tampoco obtuvieron un escaño la reconocida dirigente del mundo de los Derechos Humanos y Presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro y el histórico cantautor popular, Jorgue Coulón, quien obtuvo una buena votación en Valparaíso pero no consiguió ser electo.

Como sea, el PC saca cuentas alegres y eso es claro. El balotaje que podría calificarse de casi redondo, resulta ser más bien una jornada histórica. No sólo por el claro triunfo que implica doblar una bancada parlamentaria, sino por la responsabilidad histórica de profundizar la institucionalidad de la democracia en Chile.

Si se hace un poco de historia, la última vez que el PC tuvo una representación parlamentaria por sobre los cinco diputados, fue tras las emblemáticas elecciones de marzo de 1973, cuando alcanzó su máxima votación que correspondió a un 16% del electorado, obteniendo siete senadores y 26 diputados. Para entonces, el balotaje era interpretado como un triunfo electoral y político, en medio de la urgencia por defender las transformaciones profundas que defendía el proyecto de la Unidad Popular, liderado por Salvador Allende Gossens.

Como es conocido, sólo seis meses después, la propuesta de la UP fue interrumpida de bruces por el sangriento Golpe de Estado de 1973. Se iniciaría entonces, una larga historia de luchas sociales atravesadas por la persecución política y la instalación forzosa del neoliberalismo preconizado en la receta del Consenso de Washington para América Latina.

No bastaría el fin de la dictadura en 1989 para acabar con la exención de los comunistas. Tendrían que pasar veinte años para que el PC pudiera romper la exclusión provocada por el sistema electoral binominal acuñado en la Constitución dictatorial de 1980 y alcanzar representación parlamentaria.

En 2009, Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez serían los primeros en integrar la Bancada Comunista post dictadura y se plantearon representar la esperanza de miles que auguraban la posibilidad de reformas que democratizaran Chile. Comenzaron la disputa por romper la hegemonía política en un Parlamento –que aunque ya no contaba con congresistas designados- era esencialmente conservador y torpedeaba la posibilidad de realizar transformaciones mínimas para mejorar la democracia.

Cuatro años después Chile parece haber cambiado. Son cada vez menos quienes se atreven a defender el paradigma neoliberal y su consecuente sobre valoración a la libertad personal y el rechazo a valores colectivos superiores como la solidaridad, la justicia social y la igualdad, cuestión que por tanto tiempo puso en entredicho la cohesión social en nuestro país.

Hoy, y especialmente después del último periodo de movilizaciones sociales, parece quedar cada vez más claro que el “ser libres” en lo individual limita a ser profundamente atomizados en lo público e impide ejercer íntegramente derechos que le pertenecen a la ciudadanía. Por ello, resulta un cambio de matriz trascendente que quienes hayan defendido históricamente los ejes centrales de las transformaciones propuestas en el programa de la Nueva Mayoría, sean quienes puedan arrojar un éxito electoral contundente después de las elecciones parlamentarias.

Tal y como han comentado algunos dirigentes nacionales del PC, el que los comunistas adquieran mayor representación parlamentaria implica el avance de posiciones que la ciudadanía toda ha exigido en las calles y que no está dispuesta a tranzar. Ése es probablemente el sentido más victorioso de la jornada de ayer y el que le entrega un carácter de victoria histórica. Aunque los procesos políticos son diferentes, una vez más por sobre el triunfo electoral es necesario observar la victoria política de ayer.

Se abre la posibilidad histórica de que el PC como sector, tanto al interior de la Nueva Mayoría –en caso de que defina incorporarse al Gobierno de Michelle Bachelet si ésta triunfa- como en el Parlamento, logre tensionar el debate político y cumplir con las propuestas transformadores que han exigido buena parte de los chilenos, incluidos los integrantes de la bancada comunista recién electa, parte integrante de los movimientos sociales que han copado las calles los últimos años. Reforma educacional, reforma tributaria, Cambio a la Constitución y las reformas laborales, serán los ejes que la representación parlamentaria deberá defender e instalar en el debate político para conseguir que los sectores progresistas -incluido el movimiento social en ellas- aúnen sus voluntades y consigan profundizar la democracia chilena.

FUENTE : DIARIO RED DIGITAL

ELIÁN ,EL NIÑO CUBANO RAPTADO Y LLEVADO A EE.UU. EN 1999 ,CRITICA LA LEY MIGRATORIA DE LA CASA BLANCA




Elián González, quien siendo un niño sufrió en carne propia la política migratoria de Estados Unidos contra Cuba, condenó la Ley de Ajuste Cubano, una legislación que estimula a los cubanos a abandonar la isla de manera ilegal.

A finales del año 1999 yo sufrí las consecuencias de esa Ley. Se violaron derechos elementales recogidos en la Convención sobre los Derechos del Niño: el derecho a estar junto a mi padre, el derecho a conservar mi nacionalidad, y permanecer en mi contexto cultural, dijo.

González fue el protagonista de un incidente entre el país caribeño y Estados Unidos luego de naufragar en una embarcación en la que su madre y otras personas pretendían emigrar.

Tras ser el único sobreviviente Elián fue rescatado y trasladado a la ciudad de Miami, donde grupos anticubanos con el apoyo de algunos familiares lejanos lo retuvieron en contra de la voluntad de su padre.
Siete meses después y tras un mediático proceso judicial el niño fue devuelto a Cuba.

Fueron momentos muy tristes para mí, me marcaron para toda la vida. Nunca se me dio la posibilidad de tener un momento para pensar en mi madre, quien producto de esa Ley de Ajuste Cubano falleció en el mar, agregó.

En sus declaraciones a la prensa local, Elián también solicitó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la liberación de los antiterroristas cubanos condenados en esa nación.

Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González, Gerardo Hernández y René González fueron detenidos en 1998 por dar seguimiento a grupos que organizaban y financiaban acciones terroristas contra Cuba.
El joven consideró que el pueblo norteamericano es noble y muchas personas son víctimas de la desinformación.

Desde el instante que el pueblo norteamericano conoció mi caso, se volcó a las calles exigiendo que yo regresara a mi patria, concluyó
.

 
FUENTE : PRENSA LATINA

ÉXITO DE LOS COMUNISTAS EN 10 GOBIERNOS COMUNALES


Era la cuarta urna. No la que muchos en algún momento impulsaron, asociada a la consulta por la asamblea constituyente, pero sí compartía con ésta el carácter de novedad, pues era la primera vez que se elegían representantes para el gobierno regional mediante el voto popular. La elección de los Consejeros Regionales –CORES- irrumpía así en la escena electoral.
La importancia de los CORES radica, entre otras, en que éstos pueden impulsar la profundización de los procesos de descentralización y democratización en el país, en un espacio que desde la opinión pública ha sido poco valorado, pero no por ello será menos importante y estratégico para el trabajo político, el desarrollo social y de las regiones en particular.
Con los datos actuales del SERVEL, de los cerca de 6,7 millones de votantes, hubo 5.797.564 votos válidamente emitidos, un 87,23%, casi 11 puntos menos que la elección presidencial y 5 que la de diputados, lo que se explica fundamentalmente por el desconocimiento de la población acerca de la función de los CORES.
La elección no es binominal, lo que permite-a diferencia del parlamento- tener una mayor representación de la diversidad política existente. Por ejemplo, a nivel regional destaca el Pacto por el Desarrollo del Norte, que obtuvo 4 consejeros en  la primera región. El PRI obtuvo 8 representantes a nivel nacional, 3 el PRO y 1 Igualdad (Pacto Nueva Constitución) así como el PH (Todos a la Moneda). Destaca también la cantidad de CORES obtenidos por la Nueva Mayoría, que entre los dos pactos que la conformaban obtuvo 156 cupos, equivalentes a un 56,1%  de los 278 Consejeros. La derecha, en tanto, tendrá 103 CORES, que alcanzan al 37% del total nacional de consejeros electos.
EL PC, por su parte, tendrá más del triple de los CORES respecto del período actual. De tener presencia en 4 regiones, y por períodos incompletos, hoy los comunistas tendrán participación en 10 Gobiernos Regionales. Al analizar sus resultados, destaca la votación obtenida por el subpacto comunista/independientes en la región de Atacama, donde se obtuvieron 4 representantes –dos comunistas –, así como dos en las regiones de Antofagasta y Valparaíso. En total la lista logra un 6.3% de los votos válidamente emitidos y obtiene 15 Cores, 5,8% del total nacional, de los cuales 13 son militantes comunistas.
La labor central de los Consejeros Regionales es fiscalizar la acción del Intendente Regional y contrarresta de cierta forma la limitada soberanía que tienen las regiones, con baja incidencia en el desarrollo de sus territorios. Esto porque existe coincidencia, en distintos sectores y analistas, en que aún la descentralización y transferencia de poder a las regiones es una tarea pendiente, que el marco legal actual -recientemente modificado- no permite desarrollar, en tanto mantiene una alta concentración de poder y funciones en la figura del Intendente. Aún existe una alta dependencia política del nivel central, en tanto la designación del Intendente, como de los Gobernadores, es facultad del Presidente de la República.
No obstante, éstos tienen funciones que son importantes para las regiones. Entre otras, destaca la aprobación del plan de desarrollo urbano regional, cuestión que resulta trascendental en contextos territoriales que han  sido sometidos a la ilimitada acción y expansión de los capitales inmobiliarios y a la especulación financiera. Estos muchas veces entran en conflicto con las necesidades de un ordenamiento territorial armónico y sustentable, de acuerdo a las prioridades que puedan establecer los propios habitantes y las comunidades.
Otras tareas dicen relación con fiscalizar la labor del Intendente y las direcciones que dependen de él. También, velar por la concordancia de los planes reguladores comunales, con el Plan Regional. Igualmente, los CORES tienen la responsabilidad de la asignación de los fondos de desarrollo regional -FNDR-, cuyos  montos resultan de alta trascendencia para la gestión de los municipios. Asímismo, son relevantes para favorecer la acción de las organizaciones sociales y del tercer sector, que pueden aportar al desarrollo territorial vía postulación de proyectos al FNDR.
En este sentido, resulta fundamental poder desarrollar desde este espacio medidas conducentes al fortalecimiento democrático. Ello, en tanto aparece como un espacio estratégico para impulsar los procesos de descentralización y planificación territorial, abre la posibilidad de fortalecer el trabajo territorial de las organizaciones e incidir en la asignación de fondos para los municipios.
Hoy, cuando en distintas regiones se levantan movimientos ciudadanos que demandan descentralización y participación de las regiones y comunidades en el desarrollo del país, la labor del Consejero tiene un potencial organizacional y político de creciente ascendencia.
Por ello debe resaltarse este avance para los comunistas y para los sectores democráticos y progresistas en este ámbito, pues representa un espacio estratégico para la vinculación del territorio con las necesidades y demandas nacionales. También para fortalecer la acumulación de fuerzas para las transformaciones sociales que el nuevo ciclo político abre. En este sentido, cobra relevancia para la generación de una trenza político social que, articulando lo local con lo nacional, puede estar destinada a profundizar la democracia y la descentralización, por medio de la vinculación con las organizaciones locales y la profundización de la participación ciudadana en el ordenamiento y desarrollo territorial.

Claudio Rodríguez. Encargado Área Desarrollo Local. ICAL

miércoles, 20 de noviembre de 2013

DIPUTADO GUILLERMO TEILLIER : LLAMÓ A CANDIDATURAS ALTERNATIVAS A RESPALDAR A BACHELET EN SEGUNDA VUELTA

Valparaiso 20 de noviembre.-Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, indicó ante una veintena de medios de prensa que “nos vamos a abocar en estos días a trabajar intensamente por la candidatura de Michelle Bachelet en segunda vuelta” y agregó: “Queremos hacer un llamado a todos aquellos que estuvieron con otras candidaturas de izquierda, progresistas, que tenían más o menos los mismos objetivos nuestros, a que se sumen a esta candidatura”.
 
El diputado del PC argumentó que se debe tener en cuenta que “de haber tenido la capacidad de pasar por sobre de tantas diferencias que se acumularon e impidieron llegar a mayores acuerdos”, se podría haber logrado la correlación de fuerzas para concretar cambios que todos los sectores buscan. Manifestó: “Si hubiéramos ido todos juntos, en una sola lista parlamentaria, todas las fuerzas que estamos por los objetivos de cambiar la Salud, la Educación, la Constitución, tener reforma tributaria, hoy tendríamos todos los quórum a nuestro favor e incluso podríamos haber acometido el cambio de la Constitución en el Congreso, por cierto, igual con participación del pueblo y plebiscito informado”.
 
Teillier expresó que “creo entonces que todos aquellos que votaron por esas candidaturas alternativas, hoy tienen que hacer una profunda reflexión, porque evidentemente ha llegado el momento en que se puede cumplir con estos objetivos, pero para eso tenemos que ganar con Michelle Bachelet en segunda vuelta y tenemos que hacer posible el programa que ha planteado la Nueva Mayoría”.
 
Añadió que “si persisten los objetivos que se propusieron esos sectores, sus dirigentes debieran hacer un llamado para que los que votaron por ellos voten por Michelle Bachelet y sumarse a esta expectativa tan grande que existe en la ciudadanía para llevar adelante los cambios”.
 
El presidente del PC desmintió que este sábado sea seguro que se vaya a decidir la incorporación de la colectividad al futuro gobierno de Bachelet. Precisó que “nosotros tenemos un Pleno del Comité Central para este sábado que, en principio, estaba definido para discutir el tema, pero cambió el carácter del Pleno y nos vamos a abocar a hacer un análisis profundo de cuáles fueron los resultados de la elección, lo que proyectan y vamos a ordenar nuestras filas para trabajar por obtener el mejor resultado con Michelle Bachelet”
 
Explicó que “si se dan las condiciones, puede ser que el Pleno tome alguna decisión o de lo contrario determinará cuándo se toma la decisión del ingreso o no al próximo gobierno”.
 
Ante una consulta de periodistas, Guillermo Teillier dijo que “nosotros no vamos a hacer ninguna negociación ni petición de cargos. Dependerá de nuestra propia decisión interna, de cómo democráticamente discutimos y analizamos y tomamos una determinación”.
fuente : prensa PCCh