Estoy muy impresionado por la presencia del marxismo en el tema que me piden ustedes. Las palabras “cultura” y “revolución” forman parte del lenguaje corriente, pero el marxismo ha estado casi ausente en Cuba durante mucho tiempo. Es una señal muy importante, a mi juicio, que ustedes lo incluyan en sus búsquedas. Hablaré poco de marxismo en esta intervención, pero en realidad en casi toda ella estaré apelando al marxismo, o en diálogo con él.
Es imprescindible conocer y manejar conceptualmente las nociones de revolución, cultura y marxismo, con dos fines básicos, por lo menos: que la conciencia pueda recuperar terrenos que hemos perdido y se vuelva más capaz ante los retos actuales; y trabajar concretamente con esos conceptos y con los valores a los que ellos pueden ser referidos, tanto en el campo específico que nos toca en cada sector como en las dimensiones más generales de la sociedad, las cuales es ineludible abordar y conocer.
Hoy es cuestión de vida o muerte para la Revolución que nosotros aprendamos a pensar, situarnos, valorar y asumir criterios propios; a comprender el movimiento en su conjunto, como pedía Carlos Marx en el Manifiesto Comunista. El compañero Raúl planteó la necesidad de articular y desarrollar un pensamiento propio en su discurso del día 1º en Santiago, reclamo que resulta providencial para nuestro tema.
Debo ser selectivo, aludir a cuestiones que debería exponer en detalle, e incluso ser parcial y omiso. Mi propósito es instigarlos a que sostengamos un diálogo a partir de esta intervención, y alentarlos a que estudien cada vez más. Por las características del asunto que nos reúne resulta imprescindible incluir la dimensión histórica en el análisis; por consiguiente, abordaré elementos que considero esenciales del proceso iniciado en 1959, aunque, como es natural, la actualidad tendrá un lugar principal en nuestro encuentro. Solo insisto en que debemos apoderarnos de la historia del proceso de este medio siglo –que, desgraciadamente, es muy poco conocida–, porque sin ella no se puede pensar bien el presente ni proyectar bien el futuro.
Después de 1945, el capitalismo mundial se vio precisado a realizar cambios y reajustes realmente importantes en su sistema, que se vieron facilitados por el predominio a escala mundial de Estados Unidos en el seno del capitalismo. Su naturaleza, historia, medios y modos de actuar eran más aptos para la nueva transformación que los de los poderes europeos, además de no cargar con el pesado fardo histórico del viejo colonialismo, ni el más reciente del fascismo. Es fundamental para nuestro tema tener en cuenta uno de esos cambios: el gran proceso de democratización de los consumos culturales que emprendió el capitalismo, un instrumento que ha tenido un valor grande y creciente en las reformulaciones de su hegemonía.
Por su parte, los demás países independientes que se modernizaban y los nuevos Estados que se constituían a partir de la terminación de los sistemas coloniales se encontraron ante dos necesidades muy difíciles de separar: asumir una cultura que tenía una tendencia cada vez más universalizante, a la vez que defenderse de los efectos desarmantes sobre las culturas propias y de dominio extranjero que aquella portaba. Sin olvidar la gama extraordinaria de especificidades e identidades que albergan estos países –que en numerosos casos u oportunidades se ha vuelto decisiva–, resolver bien ese desafío ha seguido siendo crucial hasta el día de hoy.
También después de 1945 sucedieron revoluciones de liberación nacional profundas y consecuentes en varios países del que comenzaban a llamar Tercer Mundo, las cuales animaron la formación de un nuevo campo ideológico revolucionario e influyeron en un arco afroasiático de posiciones políticas que aspiraban a ser independientes de la influencia de las grandes potencias.
El socialismo y el marxismo habían sufrido un estancamiento en su centro mundial, desde el trágico final del proceso revolucionario bolchevique en la Unión Soviética durante los años treinta. Pero aquel país emergió triunfante de la prueba mortal de la Segunda Guerra Mundial, y su peso decisivo en la victoria sobre el fascismo alemán le aportó un inmenso prestigio, potencialmente extensible al socialismo. Sucedió entonces un segundo desencuentro funesto para la universalización del socialismo revolucionario marxista en el siglo XX, entre lo que podía ser su motor e influencia principales y los movimientos y las ideas de liberación de los pueblos del mundo que el capitalismo había sojuzgado.[2]
Después de 1953, la URSS no logró ir más allá en cuanto a cambios que algunos reajustes en su sistema, en el del campo que había constituido con varios países europeos y en el conjunto de organizaciones políticas que lideraba a escala mundial. Pero se convirtió en el rival geopolítico mundial de Estados Unidos, y en ese carácter constituyó un factor favorable para el llamado Tercer Mundo, en formas y medidas diversas.
La incapacidad de continuar desarrollando una nueva cultura, diferente y no solamente opuesta al capitalismo, tarea ciclópea iniciada por la Revolución bolchevique, y la apelación cada vez mayor a elementos de la cultura del capitalismo, fueron decisivas en el proceso histórico de la Unión Soviética. Todo el que pretenda situarse bien como socialista en la actualidad está obligado a estudiar aquel proceso.
Menciono al menos que desde los años veinte las experiencias de resistencias, rebeldías y organizaciones habían producido intentos prácticos y cuerpos de ideas dirigidos al desarrollo del socialismo y el marxismo desde las realidades, las necesidades y los proyectos del mundo colonizado y neocolonizado. Su conjunto configura un acervo cultural revolucionario tan valioso como poco difundido y apreciado.
El triunfo de la Revolución cubana fue un evento formidable. En medio del Occidente burgués, al pie mismo de Estados Unidos, un pequeño país inauguró los famosos años sesenta en enero de 1959. Sus noticias, sus fotos, sus imágenes, conmovieron a América Latina y se expandieron por el mundo. El dirigente máximo del movimiento insurreccional y de la guerra revolucionaria, Fidel Castro, se convirtió en el líder supremo de la Revolución, conductor y radicalizador del proceso, educador político principal, artífice y símbolo de la unidad de los revolucionarios y del pueblo, y uno de los líderes políticos protagonistas en la escena internacional.
Para ilustrar lo que significó la Revolución en cuanto a cambios culturales en una multitud de terrenos, transformaciones que habían sido inconcebibles hasta aquel momento, me detengo un momento en el año 1961.
Aquel año es tan famoso y recordado por la campaña de alfabetización como por la batalla de Girón. La primera fue la vía para la multiplicación de los actores capacitados en el proceso de la Revolución: una masa enorme se apoderó de la palabra escrita y la esgrimió como una conquista de la sociedad liberada, se transformaron los datos esenciales de una parte enorme de la actividad cultural y de comunicación, y una primera generación de jovencitos tuvo su gesta revolucionaria posterior a 1958. La segunda fue la puesta en práctica del armamento general del pueblo que había preconizado Marx como requisito de las revoluciones proletarias, en una apoteosis de sangre y victoria que confirmó la capacidad de defenderse de la Revolución, bautizó al socialismo cubano y legitimó a las Milicias como su principal organización de masas.
En 1961 se hicieron palpables los desgarramientos que implicaba aquel proceso descomunal. Cincuenta y siete mil personas se marcharon por el aeropuerto de La Habana hacia Estados Unidos entre junio y agosto, mientras la disyuntiva heroica se expresaba en formas personales y familiares de rechazos y abandonos, o de nuevas razones de uniones más íntimas y fuertes. Entre los momentos estelares y los avatares cotidianos se desarrollaba una familia nueva, hermosa y enorme: la de las compañeras y los compañeros. Al mismo tiempo, se plasmaba una nueva unidad nacional que llegó a excluir de la condición de cubano a quienes se marchaban del país, y se emprendía –quizás demasiado pronto– un intento de organización política de la Revolución, fallido porque pretendió parecerse demasiado a la que regía en el campo europeo de la URSS.
La cubana fue una revolución socialista de liberación nacional, un tipo de revolución que no aparecía en el alud de textos de marxismo que llegaba a Cuba en esos años. Ese carácter le fue dado por la praxis consciente y organizada, primero de una minoría combatiente que se ganó el apoyo popular, y a partir del triunfo, de cientos de miles de personas que se concientizaban y organizaban, y de un consenso popular muy activo y muy decidido.
De ese modo, la Revolución rompió una y otra vez los límites de lo posible, y creó nuevas realidades. Por consiguiente, el hecho mismo de la Revolución, su fuerza y su pervivencia, no se explicaban por un requisito fijado por aquellos textos tan normativos: la obligada correspondencia entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción; más bien lo contradecían. Unir la liberación nacional y el socialismo fue un gran logro revolucionario que Cuba le aportó a la cultura del siglo XX, después de tantas décadas de intentos usualmente frustrados, discusiones estériles y conflictos que más de una vez llegaron a ser trágicos. El concepto de pueblo sirvió para comprender las luchas de clases y patrióticas que se necesitaban, y la acción del pueblo demostró su exactitud sobre el terreno.
En una sociedad con realidades y conciencia social referidas a lo mercantil y al dinero desde su primera gran expansión económica hace más de doscientos años, la política práctica y la conciencia política habían sido sumamente desarrolladas desde las revoluciones por la independencia –que violentaron el curso esperable de la evolución económica– y durante toda la época de la república burguesa neocolonial. En la etapa de los veinte años previos a la insurrección –la segunda república–, la sociedad civil y las dimensiones política e ideológica, con sus soluciones cívico-electorales para los problemas esenciales del país, sus organizaciones y su libertad de expresión, tenían mucho más desarrollo y expectativas que la formación económica burguesa neocolonizada. El resultado era un callejón sin salida.
La revolución liberó al país del poder de la burguesía y del imperialismo norteamericano, de hecho y en la dimensión de la hegemonía, mediante el recurso a desatar y multiplicar una y otra vez las fuerzas del pueblo y del poder revolucionario. Implantó la justicia social a fondo, sin temor y sin fronteras, y sometió a sucesivas destrucciones la división de la sociedad entre élites y masas.
A una escala y profundidad que no se habían soñado, se fueron creando una nueva conciencia y una nueva educación política. El cambio de la actitud ante el consumo –que era inducida y reforzada por extraordinarios aparatos de publicidad y marketing– fue realmente ejemplar. Cambió inclusive el sentido de los tiempos, cuando el presente se pobló de una multitud de acontecimientos, el pasado fue requerido para que apoyara a la lucha revolucionaria y revisado, y el futuro dejó de tener plazos cortos y efímeros para las mayorías, y se convirtió en un proyecto liberador muy trascendente que exigía, estimulaba y justificaba, digno de la entrega de los que no les alcanzaría la vida para verlo realizado.
La Revolución tuvo que emprender y llevar a cabo modernizaciones colosales en innumerables aspectos de la vida de las personas, las relaciones sociales y las instituciones, primero por perentorios actos de justicia, pero pronto, como consecuencia de las mismas expectativas que iba creando en una población que crecía sin cesar en capacidades y necesidades.
Pero para ser realmente socialista debía emprender al mismo tiempo la crítica del carácter burgués de la modernidad y de las relaciones y contradicciones que existen entre civilización y liberación. Fidel y el Che supieron comprender, actuar y divulgar en ese terreno complejo pero vital, y le abrieron un cauce formidable al radicalismo revolucionario que había planteado tan tempranamente José Martí. La primera revolución socialista autóctona de Occidente supo enfrentarse a todos los colonialismos.
La gigantesca transformación creó la necesidad de un pensamiento trascendente, razón mucho más válida que la asunción del socialismo para comprender el súbito predicamento que alcanzó la filosofía marxista en Cuba. Lo que vengo planteando –y otras cuestiones que no menciono– levantaba desafíos nunca vistos antes al pensamiento y exigía la construcción de una filosofía de la Revolución cubana.
Agrego solamente dos requisitos tremendos que confrontó desde el inicio el proceso de transición socialista: actuar, en lo fundamental, yendo más allá de la supuesta “etapa del desarrollo” en que se encontraba el país; y revolucionar una y otra vez las condiciones generales de la sociedad, las relaciones e instituciones principales, la actuación revolucionaria y la propia organización social. Estas dos necesidades siguen siendo condicionantes de la transición socialista hasta la actualidad.
La plena conciencia de ellas, y su expresión pública, caracterizó a la dirección revolucionaria. Por ejemplo, el Che dijo: “hemos sustituido la lucha viva de las clases por el poder del Estado en nombre del pueblo”. Concibió a la Revolución como un puesto de mando sobre una economía con apellido, puesta al servicio de los trabajadores y el pueblo al mismo tiempo que dirigida al desarrollo del país y a su defensa.
En la Cuba de los años sesenta existía la conciencia de que aquellas profundas transformaciones serían al mismo tiempo la premisa para desplegar procesos de liberaciones cada vez más profundas y abarcadoras, capaces de subvertir hasta sus propias creaciones previas, en busca de nuevas personas, una nueva sociedad y una nueva cultura.
La Revolución franqueó el acceso a un formidable avance de la conciencia que sería suicida olvidar: la certeza de que todas las sociedades que llaman modernas funcionan garantizando la reproducción general de las condiciones de existencia de la dominación de clase y la dominación nacional, y que ellas han sido y son suficientemente competentes y hábiles para reabsorber y reapropiarse procesos que durante una época fueron revolucionarios.
Después de las nacionalizaciones masivas y la batalla de Girón quedó claro y expreso que Cuba era socialista, pero al mismo tiempo se desplegaron serias diferencias y algunos conflictos dentro del campo de la Revolución, acerca de cuestiones fundamentales de la comprensión del socialismo. Todo el pensamiento existente en 1959, cuya riqueza, amplitud y diversidad es conveniente no olvidar, resultaba, sin embargo, insuficiente desde sus propios principios para enfrentar los nuevos retos. Por cierto, en condiciones muy diferentes, estamos hoy ante una insuficiencia análoga.
Había que poner el pensamiento a la altura de los hechos, de los problemas y de los proyectos, porque él debía ser un auxiliar imprescindible, un adelantado y un prefigurador. Sucedió entonces una colosal batalla de las ideas, que después fue sometida en su mayor parte al olvido y que está regresando, en buen momento, para ayudarnos a comprender bien de dónde venimos, qué somos y adónde podemos ir. El democratismo de los años cuarenta y cincuenta, que había contribuido mucho a formar ciudadanos más capaces y exigentes, no pudo encontrar su lugar en medio de la tormenta revolucionaria.
El socialismo del campo soviético no podía servirle al propósito liberador; el hecho de ser la URSS el principal aliado que tuvimos y el entusiasmo con que nos abalanzamos sobre el marxismo más bien fueron factores de confusión y perjuicio en los terrenos de la política y del pensamiento. La teoría de Marx, Engels y Lenin había sido reducida por el llamado comunismo a una ideología autoritaria destinada sobre todo a legitimar, obedecer, clasificar y juzgar.
Necesitábamos un marxismo creador y abierto, debatidor, que supiera asumir el anticolonialismo más radical, el internacionalismo en vez de la razón de Estado, un verdadero antimperialismo y la transformación sin fronteras de la persona y la sociedad socialista, como premisas militantes de un trabajo intelectual que fuera celoso de su autonomía y esencialmente crítico. Un marxismo que no se creyera el único pensamiento admisible, ni el juez de los demás.
“Pensar con cabeza propia”, entonces, no era una frase, sino una necesidad perentoria. Pero se trataba de un propósito muy difícil, porque el colonialismo mental resulta el más reacio a reconocerse, porta la enfermedad de la soberbia y la creencia en la civilización y la razón como entes superiores e inapelables. La educación sistemática convencional, y una gran parte de la que se adquiere por medios propios, es una formación para convertirse en un colonizado.
Asume formas groseras y formas sutiles. Hay modernizaciones que parecen aportar autonomía, cuando en realidad solamente “ponen al día” los sistemas de dominación. La colonización de las personas sobrevive a la terminación de la colonización territorial y logra perdurar después del cese de la dominación neocolonial. Es una oscura revancha, que un día se despoja de sus disfraces y pasa a reinar.
Sin embargo, la revolución verdadera todo lo puede, y en aquellos años se reunieron las grandes modernizaciones y el ansia de aprender con el cuestionamiento de las normas y las verdades establecidas, la entrega completa y la militancia abnegada con la actitud libertaria y la actuación rebelde, la polémica y el disenso dentro de la Revolución. En todo caso, estaba claro que el pensamiento determinante también tendría que ser nuevo. Por otra parte, para pensar con cabeza propia hay que tener instrumentos. Por eso, leer era una fiebre. Junto a las obras y las palabras de cubanos, una gran cantidad de textos y autores de otros países se consumían o se perseguían.
Es cierto que el dogma y el catecismo, el marxismo como un talismán o como una propiedad privada, seguían vivos y activos, y que cumplían funciones muy diversas, que iban desde darles confianza y seguridad en la victoria futura del socialismo y el comunismo a muchos revolucionarios hasta la de encadenar y empobrecer el pensamiento, imponer autoritarismos y neutralizar voluntades, bloquear iniciativas, crear sospechas, condenar los desacuerdos y, en el terreno intelectual, animar la erudición vacía, la intolerancia y las citas de autoridad. Pero esa doctrina había retrocedido mucho y había perdido legitimidad.
Quiero destacar que existía entonces un gran número de trabajos marxistas latinoamericanos muy valiosos, y seguían apareciendo sin cesar. Entre ellos hubo obras que aportaron mucho, y como marco de esa producción existía entre nosotros y en el continente un ambiente social, político y cultural en el que las nociones marxistas, o las que se le atribuían al marxismo, tenían un amplio espacio de aceptación o de manejo.
Los que tenían conocimientos de esa teoría o estaban adquiriéndolos buscaban, leían y discutían con entusiasmo a autores marxistas europeos, asiáticos y norteamericanos, pero con ánimo de volverse más capaces de utilizar el marxismo frente a sus propios problemas y de formular mejor sus propios proyectos y sus estrategias. La mayoría de los jóvenes no conoce la inmensa riqueza de la obra intelectual latinoamericana del tercer cuarto del siglo XX: se les ha privado de ella. Su rescate puede ayudar mucho a que sea posible enfrentar con éxito los desafíos actuales.
La que considero segunda etapa de la Revolución en el poder –de inicios de los años setenta al inicio de los noventa– fue sumamente contradictoria. Por una parte, registró grandes avances en la redistribución de la riqueza, el consumo personal y la calidad de la vida, con salarios reales superiores a los nominales, servicios de educación, salud y otros universales y gratuitos, y un gran desarrollo de la seguridad social.
El nivel educacional experimentó un salto gigantesco, quizás único en el mundo para un intervalo tan corto, y una gran parte de la población tuvo a su alcance grandes oportunidades de ascenso, aunque la movilidad social fue algo menor que en los años sesenta. Se lograron las mayores producciones azucareras de toda la historia del país, con un nivel alto de mecanización de la cosecha.
El internacionalismo, gran formador de altruismo y escuela superior de socialismo, se expandió y llegó a ser de masas. Pero, por otra parte, Cuba estableció una sujeción económica a la URSS como gran exportadora de azúcar crudo y níquel e importadora de alimentos, petróleo, vehículos y equipos, fórmula que aseguró el presente pero cerró puertas a la autosuficiencia alimentaria y a un desarrollo económico autónomo, a pesar del gran crecimiento de profesionales, técnicos y trabajadores calificados.
Se produjo una profunda burocratización de las instituciones y organizaciones de la Revolución, y la eliminación de los debates entre los revolucionarios. La ideología dominante en la URSS fue impuesta como el único y legítimo socialismo, y se copiaron parcialmente instituciones y políticas de aquel país. Como los rasgos esenciales del socialismo cubano se mantuvieron, el resultado fue híbrido y contradictorio. Un autoritarismo férreo se abatió sobre la dimensión ideológica y los medios de comunicación, sometidos a dura censura y a algo peor, la autocensura. El pensamiento social fue dogmatizado y empobrecido.
Predominaron las ideas civilizatorias sobre las de liberación socialistas. Aunque las características positivas de la etapa les restaban importancia, aparecieron privilegios e intereses de grupos, doble moral, oportunismo o indiferencia, y otros males diversos.
Desde mediados de los años ochenta, Fidel lanzó una campaña política e ideológica llamada de “rectificación de errores y tendencias negativas”, que trató cumplir esas tareas, recuperar el proyecto original de la Revolución en las nuevas condiciones, profundizar el socialismo y enfrentar a tiempo la fase final, que nuestro líder preveía, de la URSS y el llamado campo socialista. Pronto se desencadenaron aquellos eventos tan desastrosos e indecorosos, pero no pudieron arrastrar consigo a la Revolución cubana, que demostró así su especificidad y sus cualidades.
La maestría y la firmeza del líder y la abnegación y la sabiduría política del pueblo, unidos, impidieron la caída del socialismo cubano. Sin embargo, resultó inevitable la abrumadora crisis económica y de la calidad de la vida de los primeros años noventa, que precipitó el final de la segunda etapa de la Revolución en el poder y cambió los datos principales de la situación.
La gran acumulación cultural revolucionaria propia ha seguido siendo decisiva para el sistema cubano hasta hoy, aunque en buena parte lo es de otro modo. Pero en una medida muy grande y creciente, somos hijos de estos últimos veinte años.
Desde el inicio de la gran crisis la forma de gobierno tuvo que concentrar más el poder, y lo esencial de la política fue la cohesión firme entre ese poder y la mayoría del pueblo, que lo identificaba como el defensor del sistema de justicia social y transición socialista, y de la soberanía nacional. Así fue de hecho, pero no se desató una lucha ideológica que enfrentara el desprestigio mundial al que se estaba sometiendo al socialismo y reivindicara el socialismo cubano, y aunque pudieron expresarse públicamente criterios revolucionarios diferenciados, no se alentaron los debates que tanto necesitaba la nueva situación.
Porque desde esos primeros años noventa se pusieron en marcha importantes transformaciones de la vida, las relaciones sociales y las conciencias dentro de la sociedad cubana, que han erosionado una buena parte de la manera de vivir que conquistó el socialismo en Cuba, y de las representaciones y valores que le correspondían. Esos cambios han sido paulatinos durante más de veinte años, hasta hoy.
La ofensiva de Fidel al inicio del siglo XXI pretendió frenar desigualdades y reforzar al socialismo. Sin embargo, tuvo la insuficiencia grave de abandonar prácticamente la apelación a una divulgación política e ideológica que relacionara las medidas que se tomaban con las características socialistas que conservaba la mayor parte de la vida social y con la necesidad de defender y desarrollar el socialismo.
Dejó de existir un pensamiento estructurado que operara como fundamentación del socialismo en Cuba y, por consiguiente, se vieron perjudicadas las prácticas relacionadas con él en la política, la educación, los medios, la divulgación, la vida cotidiana. Esas dos ausencias se han ido instalando en la cultura cubana.
En la actualidad existe una gran franja cultural en el país que es ajena a la Revolución. Y dentro de la cultura cubana está instalado el rasgo constituido por una despolitización que al inicio –en los primeros noventa– contenía elementos de crítica política o de desilusión; después, ha buscado sus posturas y su legitimidad en la actividad individual, las profesiones, oficios y grupos de pertenencia, y también ha pretendido encontrar referentes en una supuesta tradición nacional, tornada aséptica y expurgado su enorme y tantas veces decisivo componente cívico y político.
En el período reciente, la despolitización es asumida por sectores de población con naturalidad y sin explicaciones.
Esa posición privilegia los asuntos personales y las relaciones familiares y de pequeños grupos, y suele creerse ajena a las militancias y las contaminaciones políticas. En unos, expresa el cansancio o la falta de interés en lo político; en otros, los afanes de la vida del hombre económico, aunque también se combinan las motivaciones. No hace política, pero desempeña, sin duda, funciones políticas: en un campo aparentemente inocuo ayuda a socavar las bases espirituales y morales del socialismo en Cuba.
Convive en paralelo con las convicciones políticas y las costumbres arraigadas durante el proceso iniciado en 1959, como conviven en paralelo en nuestra sociedad un enorme número de relaciones sociales, representaciones y valores socialistas y capitalistas, pero disimula como ninguno sus consecuencias antisocialistas y antirrevolucionarias. Podría llegar a formar parte de la formación de una ideología conservadora de clase media.
Es necesario conocer este proceso de despolitización, sus rasgos y sus tendencias, para actuar con eficiencia respecto a él. Por el componente reactivo que ha tenido, en relación con la politización extremada que rigió durante un largo período la vida del país –que podía llegar a ser agobiadora–, prefiero distinguir el apoliticismo respecto a otro proceso que en las últimas dos décadas ha registrado una expansión y un afianzamiento crecientes: la conservatización social.
Esta última tiene análogas características y consecuencias respecto a lo político y al antisocialismo, pero parece ser aún más neutra que la despolitización, como la portadora de modas, comportamientos, satisfacciones y normas que tienen su referente en algo que porta el aura de lo intemporal. En suma, como una “vuelta a la normalidad” de la sociedad.
La conservatización compite por ser la rectora de los valores y del buen gusto, de la imagen social y de los criterios, del juicio que cada quien se forme acerca de sí y de los demás, de la concepción del mundo y de la vida en nuestra sociedad. Este cáncer es pariente cercano de otro mal que nos corroe, de apariencia más moderna: el enorme consumo de productos culturales norteamericanos.
En 2011 escribí un texto acerca del enfrentamiento crucial que vive el mundo, en el que incluía, como es imprescindible, la guerra cultural mundial, estrategia principal del imperialismo en ese conflicto. Permítanme hacer una larga cita de ese texto, en aras de nuestro objetivo:
Cuba no está fuera de esa guerra: somos un objetivo especial de ella, porque los expulsamos de aquí y hemos resistido con éxito al imperialismo durante más de medio siglo. Ellos quieren restaurar en Cuba el capitalismo neocolonizado, y para nosotros no hay opciones intermedias.
Una entre otras tareas sería trabajar contra las formas cotidianas en que se siembra, difunde y sedimenta ese control, sobre todo las que parecen ajenas a lo político o ideológico, e inofensivas. Por ejemplo, a través del consumo de un alud interminable de materiales se intenta norteamericanizar a cientos de millones en todo el planeta, en cuanto a las imágenes, las percepciones y los sentimientos.
A veces tratan cuestiones políticas, con enfoques variados –aunque prima el conservatismo–, pero la proporción es ínfima en relación con las cuestiones no políticas. Lo decisivo es familiarizar y acostumbrar a compartir con simpatía las situaciones, el sentido común, los valores, los trajines diarios, los modelos de conducta, la bandera, las aventuras de una multitud de héroes, las ideas, los artistas famosos, los policías, la vida entera y el espíritu de Estados Unidos. Sin vivir allá ni aspirar a una tarjeta verde. Es suicida quien cree que esto es solamente un entretenimiento inocente para pasar ratos amables.
¿Qué es noticia al servicio de la dominación, para qué, cómo se trabaja, cuánto dura? En este campo tan crucial para la ideología coexisten los análisis espléndidos o rigurosos de especialistas, que lo muestran o explican muy bien, con el tratamiento que suele darse en la práctica a la información y la consecuente formación de opinión pública.
Se ven y se oyen materiales que constituyen propaganda imperialista acerca de los hechos que realizan contra los pueblos, sin hacerles ninguna crítica, o se repiten sus términos, como el que le llama “servicio internacional” a su ejército de ocupación de un país. No basta con hacer divulgación o propaganda antimperialistas, si ellas conviven con mensajes imperialistas y fórmulas confusionistas. (…)
No es posible ser ciego: están tratando de convertir en hechos naturales hasta sus mayores crímenes, en asunto de noticias sesgadas y empleo de palabras más o menos comedidas. Su apuesta es lograr que los activistas sociales y los intelectuales y artistas que son conscientes y se oponen queden solos y aislados en sus nichos, y sus productos sean consumos de minorías, mientras las mayorías conforman una corriente principal totalmente controlada por ellos. El apoliticismo y la conservatización de la vida social son fundamentales para el capitalismo actual.[3]
Es impresionante cuánto material que responde a esa campaña imperialista ocupa espacio en medios de comunicación que pertenecen al Estado cubano. Es vital crear conciencia acerca de esto, y sobre todo actuar en contra de algún modo que sea efectivo.
En general, el mundo de lo político y el de lo apolítico están viviendo en paralelo, con escasos conflictos y aparentemente sin generar cambios en la situación. Como esto no genera confrontaciones, podría parecer innecesario que quien se sienta revolucionario vea con alarma lo que sucede y actúe en consecuencia. Ese sería un error muy grave. En realidad, esa calmada convivencia solo contribuye a reforzar un proceso sumamente peligroso de desarme ideológico que está en marcha en nuestro país.
A contrapelo de lo anterior, en estos últimos años se ha producido un positivo aumento de la politización en sectores amplios de población, que pone parcialmente en acción el nivel tan extraordinario de conciencia política que posee el pueblo cubano. Emergen sectores no pequeños de jóvenes politizados o con deseo de estarlo, que rechazan el capitalismo. Una parte de ellos podría ir integrando una nueva intelectualidad revolucionaria. Ha crecido bastante la expresión pública de criterios diferentes dentro del cauce del socialismo, pero la socialización de un pensamiento que trate las cuestiones esenciales sigue sin ponerse a la orden del día.
Mientras, se han emprendido transformaciones que pueden ser decisivas respecto a la existencia misma del socialismo cubano, al mismo tiempo que continúan tendencias que vienen del curso de las últimas dos décadas. Se han tomado y se toman medidas económicas muy importantes sin que haya discusión desde una u otra posición en economía política, porque no se invoca ninguna.
Un pragmatismo descarnado es la regla, salpicado por algunas palabras que reiteran que lo que se hace es para el socialismo o en nombre de él. Existe un divorcio total entre las reflexiones críticas y las preocupaciones que expresan revolucionarios socialistas –entre los cuales hay cierto número de dirigentes–, por un lado, y por otro numerosas informaciones y trabajos de opinión que aparecen en medios que pertenecen al Estado, ciegos ante lo que les parece negativo o inconveniente, y aferrados a tópicos que ya no son y a otros que nunca fueron.
Una parte de los aparatos encargados de lo político, del Estado y de otras organizaciones e instituciones sociales, alberga numerosas deficiencias. Entre ellas están la indiferencia ante el deber de apoyar tanto las críticas justas como las iniciativas positivas de las personas conscientes, una inercia descomunal y el ocultamiento o la pasividad ante lo mal hecho. A muchos efectos, es como si hubiera dos países.
Cuba vive una pugna cultural crucial entre el capitalismo y el socialismo. Ella se libra de un modo pacífico que es ejemplar, pero lo que está en juego es la naturaleza del sistema y de la manera de vivir que han regido en este país desde 1959. Hoy tenemos enfrente dos riesgos: a) que no triunfe el socialismo; b) que en algún momento se rompan los equilibrios que rigen esa pugna.
El discurso del compañero Raúl el 1º de enero constituye también, a mi juicio, un llamado a que se plasme la ofensiva política socialista que es tan necesaria. El pueblo cubano ha ejercido la justicia social, la libertad, la solidaridad, el pensar con su propia cabeza, y se ha acostumbrado a hacerlo. A pesar de los enemigos, las insuficiencias y los errores, nos hemos vuelto más capaces de satisfacer las exigencias provenientes de las capacidades y los valores adquiridos por la humanidad durante el siglo XX que los pueblos de la mayor parte del mundo.
Para enfrentar con éxito la contienda cultural que está en curso me parece imprescindible hacer expresa, fortalecer y desarrollar la alianza entre un poder político que mantenga sus fuerzas y esté dispuesto a someterse a un proyecto socialista participativo que lo vaya convirtiendo en un poder popular, y la cultura, que es una dimensión descollante de la vida nacional y al mismo tiempo constituye un potencial capaz de ponerse en acto, si se trabaja en el campo cultural con una combinación de plan y de voluntad revolucionaria, y se eliminan serios obstáculos que confronta.
Esa alianza sería una de las fuerzas principales en una batalla que tendrá dos objetivos: impedir que las personas y la sociedad sean sometidas a un modo de vida y de organización social de explotación, injusticias sociales y cesiones de soberanía; y volver capaces a las personas y la sociedad de desplegar sus cualidades y sus capacidades para defender y desarrollar una sociedad solidaria y socialista.
No será suficiente la crítica más atinada y profunda. Para ser viables y para triunfar estamos obligados a crear una nueva cultura diferente y superior a la del capitalismo. Que logremos ser “cultos y políticos” al mismo tiempo y en las mismas personas será un avance fundamental, porque mostrará que nos estamos dotando de facultades y potencialidades para triunfar en la más difícil de las pruebas que existen en el mundo actual. Será también indicio y anuncio de un tiempo que tendrá que venir, en el que la política no “atenderá” a la cultura, sino que será una de las formas de la cultura.
Tengamos conciencia política del momento histórico en que vivimos y lo que se juega en él. Cada día somos más y adquirimos más conciencia, en esta hora de Cuba, y podemos ir condensando nuestras ideas, sentimientos y prácticas en la formación de un bloque intergeneracional. Entre innumerables tanteos, puede ser que estemos participando en las primeras etapas de la puesta en marcha, desde muchos lugares diferentes, de lo que mañana llegará a ser un nuevo bloque histórico.
Unas palabras finales acerca del pensamiento y del marxismo, como les prometí al inicio.
Resulta obvio que en Cuba es necesario y urgente un pensamiento que sea idóneo para analizar en toda su complejidad la situación actual y las tendencias que pugnan en ella, los instrumentos, las estrategias y tácticas, el rumbo a seguir y el proyecto.
Ese pensamiento es uno de los elementos indispensables para que se mantenga la manera de vivir que construimos con tantas creaciones y tantos esfuerzos y sacrificios, y lo haga del único modo que en última instancia le es posible al socialismo: mediante el despliegue de sus fuerzas propias y sus potencialidades, y la capacidad dialéctica de revolucionarse a sí mismo una y otra vez. Sería suicida suponer que un pragmatismo afortunado nos salvará: la sociedad socialista está obligada a ser intencionada, organizada y, si es posible, planeada. En la acera de enfrente, hasta el sentido común es burgués. Nosotros tenemos que combinar bien el realismo terco con la imaginación.
Necesitamos ser capaces de elaborar una economía política al servicio del socialismo para la Cuba actual y la previsible, y desarrollar en todos sus aspectos un pensamiento social crítico y aportador, capaz de participar con eficacia en la decisiva batalla cultural que se está librando. Ese pensamiento tendrá que ser socialista, es decir, superior a la mera reproducción esperable de la vida social, y si sabe utilizar el marxismo tendrá a su favor el instrumento más avanzado con que puede pensarse la liberación humana y social.
Entre el final de los años ochenta y los primeros noventa, el tiempo del proceso de rectificación, la gran crisis económica y el desprestigio mundial del socialismo, no solo naufragó en Cuba el mal llamado marxismo-leninismo: se produjo un alejamiento bastante generalizado de todo el marxismo. La historia de las dos décadas siguientes ha registrado una gran diversidad en ese campo. Minorías sumamente valiosas y esforzadas han estudiado, hecho docencia, expuesto, utilizado y publicado marxismo, en una labor de rescate y desarrollo muy difícil, porque en la mayor parte del sistema de enseñanza y de la divulgación que hacen algunos medios tiene en su contra el conservatismo, la rutina o la inercia, esta última un mal nacional actual que ya es comparable al burocratismo en su alcance nefasto.
El marxismo ha recibido muy escasa atención en el trabajo, el lenguaje y los medios políticos e ideológicos, y seguramente le ha parecido de mal gusto mencionarlo a los que no se arriesgan a nada que no se les oriente o les parezca aprobado previamente, y a las víctimas o los seguidores de la avalancha de productos culturales que padecemos, propagadores del modo de vida, los sentimientos, los valores y los pensamientos, de la cultura, en suma, del capitalismo.
Nos ha favorecido mucho el soplo de aire fresco en el terreno teórico que acompañó a la rectificación y al desastre, y el ambiente de permisividad en ese campo que se implantó a continuación. Pero ahora que cada vez lo necesitaremos más, no podemos cometer el error de asumir cualquier cosa que se presente como marxismo.
Me extendí un poco al caracterizar aquel tiempo del pensamiento en que fue necesario y se logró asumir una filosofía para la Revolución cubana, porque hoy se vuelve necesario repetir aquel logro, y nada que sea menor nos servirá.
Como sucede siempre, tendrá que ser muy creativo y muy abierto y receptivo a las opiniones diversas, pero será de otro modo, enfrentará otros problemas, utilizará otros instrumentos, elaborará nuevas tesis y desempeñará papeles mayores que los de entonces en la elaboración cultural de un socialismo que considerará al del siglo XX como un socialismo primitivo. Si alcanzo a verlo, me sentiré muy feliz.
Notas
[1] El 10 de enero de 2014 hablé sobre el tema del título en el espacio Catalejo, de la Unión de Periodistas de Cuba, a un grupo numeroso de miembros, presididos por Antonio Moltó. Estoy muy agradecido por los criterios y las preguntas tan valiosos vertidos por los participantes, y las gentilezas y el espíritu fraternal de aquella tarde. Redacté y agregué algunos párrafos a mis palabras, en modesta retribución a los que trabajan tanto, conscientes de la importancia que tienen sus tareas para nuestra sociedad..
[2] El primero sucedió en los años veinte-treinta, en los tiempos de la Internacional Comunista.
[3] Fernando Martínez Heredia: “Contra el capitalismo”, 1º de septiembre de 2011. Fue publicado en medios digitales.
FUENTE : DIERIO RED DIGITAL
COMISION DE EDUCACION REGIONAL SUR "VICTOR DIAZ LOPEZ" PARTIDO COMUNISTA DE CHILE- educacionregionalsur@gmail.com
CHILE
miércoles, 12 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
lunes, 10 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
DESIGNACIÓN DE NUEVO INTENDENTE PARA TARAPACA : LA PRIORIDAD ES PRIMERO
La decisión de nombrar a Mitchel Cartes como intendente de Tarapacá, fue un error. Pero aún se está a tiempo para corregirlo. Siempre en la designación de un puestotan relevante, habrá quienes estén de acuerdo y quienes no, por las más diversas como legítimas razones. No es posible que la máxima autoridad del país, encargada de este tipo de nombramientos, deje a todo el mundo contento, y no esperamos eso. Sí esperamos que cualquier designación de este tipo, cumpla con estándares mínimos, siendo la probidad un aspecto esencial. Podemos discrepar en cuanto a enfoques políticos, a evaluación de la experiencia y capacidades de un candidato, pero sobre lo que no es posible tener dobles lecturas, es la exigencia de que cualquiera que quiera manejar recursos y capacidades fiscales, ostente una estricta observancia de la ética pública. Ésa es la primera línea que separa a quienes están aptos para el cargo y quiénes no.
El problema es que Mitchel Cartes tiene aún mucho que aclarar sobre su comportamiento en el aparato público. Con dos sumarios en curso, donde está en juego el posible mal uso de cuantiosos recursos públicos de la Dirección de Vialidad regional, la nominación de Cartes se vuelve inviable: en primer término por un problema de procedimiento, ya que pondríamos a un "acusado", en la condición de ser su propio "juez"; pero más importante aún, estamos quebrando la confianza que los ciudadanos han depositado en nosotros. El proyecto de Nueva Mayoría en Tarapacá es portador de una promesa: haremos las cosas distintas y mejor. Nos comprometimos no sólo con un proyecto transformador, nos comprometimos también con una nueva práctica política, alejada de la corrupción, el nepotismo y el clientelismo, que fue sello de anteriores administraciones y que tanto daño han hecho en la región. La ciudadanía ha repudiado ese comportamiento, castigando en las urnas a quienes aparecen como responsables. No es aceptable que una persona de probidad cuestionada, acceda al principal cargo ejecutivo en la región, saltándose el escrutinio ciudadano y eludiendo a los organismos fiscalizadores.
Como abogado, entiendo y respeto el principio de inocencia. Ciertamente es posible que esta persona, de quien nunca antes había oído hablar, resulte absuelta de los cargos que se le imputan. Es de esperarse. Pero mientras no exista claridad sobre las graves acusaciones que pesan en su contra, no está en condiciones éticas, ni políticas, de encabezar la Intendencia. Lo cierto es que si no hubiera renunciado sorpresivamente a Vialidad cuando comenzaron las sospechas sobre su accionar, enfrentando así la investigación sumaria; si hubiera dejado -como exige la normativa vigente- el Libro de Obras, donde está el registro de todo lo obrado en su gestión, éste asunto podría haberse resuelto mucho antes, pero no lo hizo. Su comportamiento, lejos de tranquilizar, pone un manto de dudas sobre sus reales intenciones.
No creo que la futura presidenta Bachelet haya conocido estos antecedentes a la hora de designar a Cartes, no sería coherente con las bases de su proyecto transformador. El ambiente de "secretismo" con que se manejó esta designación, dónde sólo un reducido grupo de personas tiene acceso a quien toma las decisiones, facilita la comisión de este tipo de "errores no forzados". Lo facilita, en primer lugar, porque no es posible evitar que algunas de esas personas con acceso a áreas restringidas de la política, concurra con un interés político propio, más que vinculados al proyecto general; y lo facilita, en segundo lugar, porque impide que haya luz sobre el proceso, que surjan más antecedentes, que haya un necesario debate ciudadano. Considerando que la apuesta es lograr la elección democrática de todas las autoridades regionales, creo que es la transparencia el mejor de los caminos. Pero eso es ya otra historia.
En la región existen personas capaces, en términos políticos y técnicos, para encabezar el gobierno regional, que no tienen como lastre dudas acerca de su integridad. Quiero dejar en claro que mi rechazo a esta nominación, no responde a la militancia de esta persona. Creo que hay buenos militantes comunistas que cumplen a cabalidad los requisitos para la Intendencia, pero también lo hay en el mundo independiente, en los partidos de la ex Concertación, incluso en el propio Partido Socialista regional, casa del actual nominado. Mi inquietud no responde a intereses corporativos partidarios, sino al mejor interés de los pueblos de Tarapacá. No veo la razón de transformar un error de evaluación, en una situación potencialmente catastrófica para la región. Lo primero de toda autoridad, sobre todo cuando no ha sido electa, es asumir su responsabilidad con un mínimo de legitimidad social y éste no es el caso. La presidenta electa, junto a su equipo, deberían tomar en consideración éstos antecedentes y reevaluar su decisión, aún están a tiempo de hacerlo.
Hugo Gutiérrez Gálvez, Diputado de la República por la Región de Tarapacá.
El problema es que Mitchel Cartes tiene aún mucho que aclarar sobre su comportamiento en el aparato público. Con dos sumarios en curso, donde está en juego el posible mal uso de cuantiosos recursos públicos de la Dirección de Vialidad regional, la nominación de Cartes se vuelve inviable: en primer término por un problema de procedimiento, ya que pondríamos a un "acusado", en la condición de ser su propio "juez"; pero más importante aún, estamos quebrando la confianza que los ciudadanos han depositado en nosotros. El proyecto de Nueva Mayoría en Tarapacá es portador de una promesa: haremos las cosas distintas y mejor. Nos comprometimos no sólo con un proyecto transformador, nos comprometimos también con una nueva práctica política, alejada de la corrupción, el nepotismo y el clientelismo, que fue sello de anteriores administraciones y que tanto daño han hecho en la región. La ciudadanía ha repudiado ese comportamiento, castigando en las urnas a quienes aparecen como responsables. No es aceptable que una persona de probidad cuestionada, acceda al principal cargo ejecutivo en la región, saltándose el escrutinio ciudadano y eludiendo a los organismos fiscalizadores.
Como abogado, entiendo y respeto el principio de inocencia. Ciertamente es posible que esta persona, de quien nunca antes había oído hablar, resulte absuelta de los cargos que se le imputan. Es de esperarse. Pero mientras no exista claridad sobre las graves acusaciones que pesan en su contra, no está en condiciones éticas, ni políticas, de encabezar la Intendencia. Lo cierto es que si no hubiera renunciado sorpresivamente a Vialidad cuando comenzaron las sospechas sobre su accionar, enfrentando así la investigación sumaria; si hubiera dejado -como exige la normativa vigente- el Libro de Obras, donde está el registro de todo lo obrado en su gestión, éste asunto podría haberse resuelto mucho antes, pero no lo hizo. Su comportamiento, lejos de tranquilizar, pone un manto de dudas sobre sus reales intenciones.
No creo que la futura presidenta Bachelet haya conocido estos antecedentes a la hora de designar a Cartes, no sería coherente con las bases de su proyecto transformador. El ambiente de "secretismo" con que se manejó esta designación, dónde sólo un reducido grupo de personas tiene acceso a quien toma las decisiones, facilita la comisión de este tipo de "errores no forzados". Lo facilita, en primer lugar, porque no es posible evitar que algunas de esas personas con acceso a áreas restringidas de la política, concurra con un interés político propio, más que vinculados al proyecto general; y lo facilita, en segundo lugar, porque impide que haya luz sobre el proceso, que surjan más antecedentes, que haya un necesario debate ciudadano. Considerando que la apuesta es lograr la elección democrática de todas las autoridades regionales, creo que es la transparencia el mejor de los caminos. Pero eso es ya otra historia.
En la región existen personas capaces, en términos políticos y técnicos, para encabezar el gobierno regional, que no tienen como lastre dudas acerca de su integridad. Quiero dejar en claro que mi rechazo a esta nominación, no responde a la militancia de esta persona. Creo que hay buenos militantes comunistas que cumplen a cabalidad los requisitos para la Intendencia, pero también lo hay en el mundo independiente, en los partidos de la ex Concertación, incluso en el propio Partido Socialista regional, casa del actual nominado. Mi inquietud no responde a intereses corporativos partidarios, sino al mejor interés de los pueblos de Tarapacá. No veo la razón de transformar un error de evaluación, en una situación potencialmente catastrófica para la región. Lo primero de toda autoridad, sobre todo cuando no ha sido electa, es asumir su responsabilidad con un mínimo de legitimidad social y éste no es el caso. La presidenta electa, junto a su equipo, deberían tomar en consideración éstos antecedentes y reevaluar su decisión, aún están a tiempo de hacerlo.
Hugo Gutiérrez Gálvez, Diputado de la República por la Región de Tarapacá.
MARCOS BARRAZA : " A SUPERAR INSUFICIENCIAS Y DEFICIT EN PENSIONES "
Agregó que “tenemos que se debe avanzar para que el sistema opere con lógicas más solidarias”.
Para el psicólogo de la Universidad de Santiago de Chile, la designación significa un gran honor y un gran compromiso con el programa de la Nueva Mayoría, puesto que cree que los cambios “que ahí se proyectan pueden hacer de este país un lugar justo”, sentenció.
Originario de la comuna de Maipú donde estudió en el Liceo Municipal se le reconoce como un activo adolescente opositor a la dictadura a fines de los 80 cuando ingresó a las Juventudes Comunistas (JJCC).
Barraza ingresó a estudiar Administración de Personal a la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago (Usach) en los años en que diversas organizaciones de izquierda ya lideraban los centros de alumnos de esa casa de estudios
“Me siento muy honrado, digno de que la presidenta haya confiado esta responsabilidad en mi, siento pleno compromiso con la implementación del programa de la Nueva Mayoría, estoy seguro que los cambios que ahí se proyectan pueden hacer de este país un espacio mas justo donde la gente pueda vivir y naturalmente que tambien me siento muy honrado de representar al Partido Comunista en esta designación, porque históricamente hemos sido un partido que cuyo propósito no es otro que darle bienestar a las personas, a las comunidades, en ese sentido el debate previsional respecto de cual es el sistema de prensiones para los trabajadores cuando jubilan es uno de los déficit en este país, tenemos que avanzar en esto, ir haciendo que el sistema opere con lógicas mas solidarias y que desde luego las personas en edad de jubilar lo puedan hacer en condiciones mas dignas.”
En este contexto, el futuro subsecretario, afirmó que hay que hacer reformas estructurales que logren tener un sistema de pensiones más equitativo y acortar la brecha que existe entre las pensiones que perciben hombres y mujeres, siendo estas últimas las más perjudicadas.
“Hay reformas estructurales por cierto hay que implementar y que en buena medida van a estar condicionadas por lo que se definió que iba a ser este estudio de expertos nacionales e internacionales en relación a cuales son los ajustes o correcciones que debe tener la reforma del sistema de pensiones, pero tambien hay medidas que no están supeditadas probablemente a un gran estudio, que tienen que ver con hacer mas equitativos los derechos y acortar las brechas por ejemplo entre hombres y mujeres, en ese sentido es evidente que el programa de la Nueva Mayoría sea en la temática de genero, en la temática laboral, en la temática de capacitación y por cierto en la temática de pensiones tiene que tener un tratamiento especial en términos de implementar y relevar los derechos de las mujeres especialmente en el tema de su jubilación.”
En este sentido, Marcos Barraza, sentenció que el programa de la Nueva Mayoría está orientado desde una mirada integral en el tema de género que busque subsanar las diferencias que viven las mujeres en materia laboral y previsional.
FUENTE : PRENSA PCCH
HOJA INFORMATIVA N° 546
Compañeras y Compañeros:
En el contexto de nuestra valoración política positiva del nuevo gabinete, observamos que la derecha y sus medios de prensa han lanzado una fuerte y dura ofensiva para generar fisuras y desmantelamientos.
En esa dirección se ha pronunciado el Presidente del partido, el compañero Guillermo Teillier; y el compañero Lautaro Carmona, Secretario General.
Valoramos positivamente la solución que se ha logrado en el caso de la Subsecretaría de Educación. Sale fortalecida la Presidenta ; la Nueva Mayoría y por sobre todo el Programa, especialmente en materias gruesas y sensibles referidas a educación. Valoramos que se ha escuchado a los movimientos, asunto que nunca hizo la derecha. Pero algunos medios tratan de mostrar esto como “una derrota” de Michelle Bachelet, cuestión que ni siquiera los actuales líderes universitarios han señalado.
El partido y la juventud, en el marco de su irrestricto, activo y proactivo apoyo al programa y al gobierno del cual somos parte, continuará aportando en este proceso de construcción de gobierno, y buscará de manera adecuada y correcta, hacer ver nuestra opinión y postura cuando discrepemos u observemos que no hemos sido considerados adecuadamente.
Ahora se abre una fase de construcción de equipos regionales y ministeriales. Nosotros aceptamos y compartimos el criterio de la centralidad que ha señalado la Presidenta y su equipo de gobierno. Como un aporte a ese proceso, no para obstaculizarlo, creemos que es bueno que en diferentes niveles regionales el partido tome la iniciativa y genere conversaciones con los Intendentes nominados y con los partidos aliados. La dirección del partido se ha movilizado hacia diferentes regiones con el objetivo de ayudar en este proceso. Requerimos mucha coordinación en esta fase.
Precisamente, por la complejidad de este proceso, necesitamos centralidad y dirección única especialmente en la vocería partidaria.
Columna de Juan Andrés Lagos en el diario electrónico El Mostrador.
“No es una razón política coyuntural lo que ha motivado al Partido Comunista de Chile, a participar en el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.
No mirar el contexto histórico y el futuro de esta definición, puede llevar a error, y claro, siempre va a ser interpretada por algunos que no la comparten, como una "traición" o un "abandono".
Dicho esto, vamos a los asuntos sustantivos.
En el largo e intenso proceso histórico que ha vivido la izquierda chilena para provocar transformaciones estructurales; para cambiar el carácter del estado nacional; siempre e inevitablemente el punto de contención y referencia ha sido la derecha.
Para ir a momentos e hitos cruciales, a partir de 1930, en el Siglo pasado, la izquierda y las fuerzas populares comenzaron un proceso de acumulación cuyos componentes claves fueron: un programa político y de gobierno; un movimiento social cuyo sujeto principal fueron los trabajadores; alianzas que abrieron paso a frentes políticos y a entendimientos que implicaron reformas bien fundamentales al estado y sus instituciones.
Así se pasó por el gobierno de Pedro Aguirre Cerda; así se llegó al gobierno de Salvador Allende y de la Unidad Popular. Aún cuando se trata de un proyecto inconcluso, sin embargo ese empeño histórico y estratégico fue derrotado por la derecha y el imperialismo norteamericano con el golpe de 1973, que dio paso a una contrarrevolución enorme.
El programa de la UP era un programa de profundización democrática, con perspectiva al socialismo, ni más, ni menos. No toda la izquierda compartía eso, y a poco andar tales diferencias se agudizaron y dieron paso a rencillas incluida la violencia física.
La derecha, aislada social y políticamente, asumido el gobierno de Allende, comenzó un fuerte trabajo de recomposición y articulación de alianzas. Su bandera fue la "defensa de la democracia". Y logró avanzar bastante en esa dirección, a tal punto, que asumió la iniciativa de la oposición hasta generar condiciones de desestabilización de marca mayor.
La derecha logró articularse con el centro social y político chileno.
Tras el golpe, vino el intento de exterminio, que logró con el terrorismo de Estado un efecto terrible y demoledor.
Sin embargo, la izquierda chilena se recompuso, heroicamente, y comenzó un proceso de articulación de fuerzas que durante la década de los ochenta del siglo pasado permitió, gradualmente, aislar y desestabilizar a la dictadura.
En ese proceso, junto a la lucha de los trabajadores y del pueblo en general, fue clave el entendimiento de la izquierda con el centro social y político. Fue también clave el papel de la Iglesia Católica y de los cristianos en general, con sus diversas expresiones institucionales.
Pero la salida a la dictadura fue la que fue, y nuevamente la derecha mostró capacidad y fuerza política para rearticularse y ser parte sustantiva de la llamada "política de los consensos" o "democracia de los acuerdos". Y eso se expresó en la fuerte gobernabilidad de la década de los noventa y primera década de este siglo.
El PC nunca ha dejado de luchar y de buscar todos los caminos que permitan abrir paso a cambios estructurales, incluso a reformas significativas. Siempre ha estado en los movimientos sociales, en particular en los trabajadores. No "vamos" a los movimientos sociales, somos parte de ellos. Pero tampoco nos sentimos ni queremos ser sus "propietarios".
El 2011 fue determinante en todos los aspectos. Ya venían movilizaciones importantes, pero el 2011 es clave.
Hoy, efectivamente, empieza a despuntar un nuevo ciclo. Y su rasgo esencial es que se genera una nueva correlación de fuerzas que empuja un programa de gobierno que implica cambios estructurales. Eso es así. Y a eso le teme la derecha, y eso es lo que está determinando sus intensos empeños por rearticular fuerzas y frenar el proceso que viene.
El PC está en el gabinete y en el gobierno con todo el cuerpo, no a medias. Compartimos el programa y el camino político. Creemos que si se realiza, puede implicar una derrota política estratégica a la derecha, y no pretendemos hacerlos desaparecer. La izquierda chilena nunca ha usado, ni es parte de métodos de desaparición de sus adversarios e incluso de sus enemigos.
Creemos en la Democracia , y en el Socialismo como expresión de la profundización y extensión de la misma Democracia. Chile, en este nuevo ciclo, tiene la oportunidad de no seguir encarcelada por una derecha que siempre ha jugado el papel de contener y violentar a la democracia.
Por eso estamos en el Gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet”.
LOS SUBSECRETARIOS DEL GOBIERNO DE BACHELET
El futuro vocero de gobierno, Álvaro Elizalde, presentó los nombres que liderarán las subsecretarías Bachelet, quien no estuvo presente en la conferencia debido a su próximo viaje a la cumbre de la Celac en La Habana , Cuba.
Subsecretaría de Previsión Social: EL COMPAÑERO Marcos Barraza Gómez, Psicólogo Social y Clínico de la Universidad de Santiago de Chile, egresado de Administración de Personal y posee un Postgrado en Psicología en la misma Universidad. Desde 2010 es Director Ejecutivo de ICAL.
Nuestra responsabilidad con el gobierno de la Nueva Mayoría. Explica que en la construcción de la nueva fuerza, lo más importante son los trabajadores, en relación a este punto, estamos bien parados y que el sujeto principal de las transformaciones, es el trabajador. Debemos despejar las grandes dudas del programa, pasar desde un estado de ánimo de las masas, a la acción con los hechos, debemos prepararnos para crecer, y para esto se requiere de disciplina partidaria colectiva.
Marcos Barraza: “A superar insuficiencias y déficits en pensiones”
El director ejecutivo de ICAL, Marcos Barraza, recientemente designado subsecretario de Previsión Social por la presidenta electa Michelle Bachelet, dijo sentirse muy honrado por la tarea que le encomendó la mandataria y sentenció que el tema de las pensiones “es una de las insuficiencias o déficits que tiene el país”.
Agregó que “tenemos que se debe avanzar para que el sistema opere con lógicas más solidarias”.
Para el psicólogo de la Universidad de Santiago de Chile, la designación significa un gran honor y un gran compromiso con el programa de la Nueva Mayoría , puesto que cree que los cambios “que ahí se proyectan pueden hacer de este país un lugar justo”, sentenció.
Originario de la comuna de Maipú donde estudió en el Liceo Municipal se le reconoce como un activo adolescente opositor a la dictadura a fines de los 80 cuando ingresó a las Juventudes Comunistas (JJCC).
Barraza ingresó a estudiar Administración de Personal a la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago(Usach) en los años en que diversas organizaciones de izquierda ya lideraban los centros de alumnos de esa casa de estudios
“Me siento muy honrado, digno de que la presidenta haya confiado esta responsabilidad en mi, siento pleno compromiso con la implementación del programa de la Nueva Mayoría , estoy seguro que los cambios que ahí se proyectan pueden hacer de este país un espacio mas justo donde la gente pueda vivir y naturalmente quetambien me siento muy honrado de representar al Partido Comunista en esta designación, porque históricamente hemos sido un partido que cuyo propósito no es otro que darle bienestar a las personas, a las comunidades, en ese sentido el debate previsional respecto de cual es el sistema de prensiones para los trabajadores cuando jubilan es uno de los déficit en este país, tenemos que avanzar en esto, ir haciendo que el sistema opere con lógicas mas solidarias y que desde luego las personas en edad de jubilar lo puedan hacer en condiciones mas dignas.”
En este contexto, el futuro subsecretario, afirmó que hay que hacer reformas estructurales que logren tener un sistema de pensiones más equitativo y acortar la brecha que existe entre las pensiones que perciben hombres y mujeres, siendo estas últimas las más perjudicadas.
“Hay reformas estructurales por cierto hay que implementar y que en buena medida van a estar condicionadas por lo que se definió que iba a ser este estudio de expertos nacionales e internacionales en relación a cuales son los ajustes o correcciones que debe tener la reforma del sistema de pensiones, pero tambien hay medidas que no están supeditadas probablemente a un gran estudio, que tienen que ver con hacer mas equitativos los derechos y acortar las brechas por ejemplo entre hombres y mujeres, en ese sentido es evidente que el programa de la Nueva Mayoría sea en la temática de genero, en la temática laboral, en la temática de capacitación y por cierto en la temática de pensiones tiene que tener un tratamiento especial en términos de implementar y relevar los derechos de las mujeres especialmente en el tema de su jubilación.”
En este sentido, Marcos Barraza, sentenció que el programa de la Nueva Mayoría está orientado desde una mirada integral en el tema de género que busque subsanar las diferencias que viven las mujeres en materia laboral y previsional. FELICITACIONES Y EXITOS ¡QUERIDO COMPAÑERO.!
RODRIGO PEÑAILILLO MINISTRO DEL INTERIOR: “EL SELLO DE MI GESTIÓN SERÁ EL CUMPLIMIENTO TOTAL DEL PROGRAMA DE GOBIERNO”
Rodrigo Peñailillo fue nombrado ministro del Interior y Seguridad Pública del gabinete de la presidenta electa Michelle Bachelet. “Soy una persona con alto compromiso de servicio público, que ha destinado gran parte de su vida a ello. Tengo una alta capacidad de gestión, un proceso de toma de decisiones rápido, le doy un valor a la palabra y al compromiso muy alto y también tengo la capacidad de escuchar. Nunca me pierdo, uno trabaja para las personas”.
“Voy a cumplir las tareas como corresponde en el Ministerio del Interior, eso también significa que tendré un rol de comunicar al país las decisiones que se tomen. Eso lo vamos a hacer a cabalidad. Estaré presente en los medios de comunicación cada vez que se necesite que el ministro del Interior dé su opinión”, declara.
De igual modo, responde respecto de la poca experiencia política que tiene para ejercer como ministro del Interior: “Efectivamente, se necesita la experiencia política para todas las labores, pero tan importante como eso es estar conectado con lo que pasa en Chile. Estar conectado con este nuevo ciclo político-social. Nosotros hemos dicho que éste no es el quinto gobierno de la Concertación , es el primer gobierno de la Nueva Mayoría. Entender eso es tan relevante como lo otro. Por lo tanto, hoy no basta sólo la experiencia política. No es sólo un tema de capacidades, sino que también de convicción del compromiso asumido. Entendemos que hay un nuevo ciclo político, con nuevos desafíos, donde no sólo es importante el crecimiento económico, sino que también es necesario combatir la desigualdad para alcanzar el desarrollo como un país inclusivo”.
No fueron menores algunas de las conclusiones de los jefes de Estado reunidos en Cuba en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
A Estados Unidos y la derecha chilena no les deben agradar algunas resoluciones.
En uno de los puntos hubo un acuerdo que llega como anillo al dedo al proceso que viven Chile y Perú en el marco de la redefinición de la frontera marítima y el fallo de La Haya. “Nos comprometemos a seguir trabajando para consolidar a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, en la cual las diferencias entre las naciones se resuelvan a través del diálogo y la negociación u otras formas de solución pacífica establecidas “en el Derecho Internacional” indicó la declaración final de la CELAC.
En un tema que sorprendió a algunos, los Presidentes y jefes de Estado quisieron referirse puntualmente a una situación que se vive en la Región y señalaron que “reiteramos nuestro apoyo al proceso de diálogo que se lleva a cabo en La Habana , Cuba, entre el Gobierno de Colombia y las FARC, y saludamos los avances logrados mediante la consecución de acuerdos en dos importantes puntos de la agenda. Instamos a las partes a continuar el proceso dirigido a poner fin a un conflicto interno que por más de 50 años ha afectado el desarrollo político, social y económico de esa nación hermana. Saludamos y agradecemos el papel de los países garantes, Cuba y Noruega, y de los países acompañantes, Chile y Venezuela, en los logros alcanzados”.
Se comentó en la capital cubana que esa referencia fue bien recibida por el Mandatario colombiano, José Manuel Santos y los jefes guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) de Colombia.
También no dejó de llamar la atención que la Cumbre de la CELAC , con todos los países participantes, aprobara el rechazo a “la inclusión de Cuba en la denominada Lista de Estados que promueven el terrorismo Internacional del Departamento de Estado de los Estados Unidos”. Esto claramente fue un apoyo decisivo al gobierno cubano y un golpe político y diplomático a la Casa Blanca. No sólo eso, en la Cumbre se rechazó el bloqueo de Estados Unidos a la isla: “Reiteramos nuestro más profundo rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales y reiteramos, una vez más, nuestra solidaridad con la República de Cuba a la par que reafirmamos nuestro llamado al gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que impone a dicha nación hermana desde hace más de cinco décadas”.
En otros ámbitos, y con planteamientos que incluso pueden ser usados en países como Chile, los jefes de Estado de la Región plantearon “nuestro compromiso con el principio del derecho soberano de los Estados de disponer de sus recursos naturales y de gestionarlos y regularlos”.
Se sostuvo asimismo la necesidad de “una regulación más estricta y efectiva de las grandes entidades financieras” y la protección de las economías nacionales.
Cuando Chile asume un puesto temporal en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y reitera sus llamados a reformas del organismo mundial, la CELAC planteó “la necesidad de una distribución geográfica equitativa en el sistema de Naciones Unidas y enfatizamos la necesidad de que América Latina y el Caribe incremente cuantitativa y cualitativamente su presencia en puestos clave de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, objetivo al cual dedicaremos nuestros mejores esfuerzos”. Se añadió: “Reiteramos nuestras posiciones en torno a una reforma integral del sistema de las Naciones Unidas, muy particularmente, a la democratización de las instancias decisorias internacionales, en particular el Consejo de Seguridad. La democratización que se requiere debe incluir la representatividad, la transparencia, la eficiencia la democracia, el respeto por los mandatos de otros órganos de las Naciones Unidas y rendir debidamente cuenta a toda la membresía de la ONU ”.
Paradójico o no, la Cumbre de Estados latinoamericanos y caribeños explicitó un saludo y reconocimiento a los Presidentes de Chile y Cuba, Sebastián Piñera y Raúl Castro, respectivamente. Sobre Piñera se dijo que “este año finaliza su mandato” y se le reconoce “la excelente labor y liderazgo desarrollado durante el proceso de convergencia y puesta en funcionamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que culminó con la realización de la exitosa I Cumbre de la CELAC , celebrada en Santiago, Chile”. Y de Raúl castro se expresó “nuestro agradecimiento al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba por el liderazgo y trabajo realizado durante el ejercicio de la Presidencia Pro Tempore del foro y el reconocimiento al pueblo y Gobierno de Cuba por la organización de la II Cumbre de la CELAC en La Habana ”.
El tema de los derechos de los pueblos originarios no estuvo ausente y la resolución marcó que “los pueblos indígenas y comunidades locales desempeñan un papel importante en el desarrollo económico, social y ambiental, así como la importancia de las prácticas agrícolas tradicionales sostenibles, asociadas a la biodiversidad y el aprovechamiento de sus recursos, su derecho de acceso al agua adecuada para el riego, de conformidad con la legislación de cada país, y los sistemas comunales de tenencia de la tierra, y los tradicionales de suministro de semillas, y el acceso al financiamiento y los mercados”.
Entre medio de todo, otro golpecito a la diplomacia estadounidense. Los Mandatarios de toda la Región reivindicaron la independencia de Puerto Rico, país anexado a Estados Unidos. “Reiteramos el carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico y, al tomar nota de las resoluciones sobre Puerto Rico adoptadas por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, reiteramos que es asunto de interés de CELAC” puntualizó una resolución.
Como lo instalaron medios de comunicación latinoamericanos y europeos, la alta concurrencia de jefes de Estado a la Cumbre en La Habana , como ocurrió antes en Chile y Venezuela, y la sensibilidad de temas tratados, la CELAC aparece como el referente continental principal y, de hecho, opaca a una cuestionada Organización de Estados Americanos (OEA), donde, por cierto, la hegemonía la mantiene Estados Unidos, algo que no es del agrado de la mayoría de naciones del continente.
Pero además, hubo un párrafo en que se explicitó que los países latinoamericanos y caribeños se pueden dar el sistema que consideren, ejerciéndose no un sistema democrático único, sino variable.
Así, en las conclusiones finales del encuentro, se manifestó que “la unidad y la integración de nuestra región debe construirse gradualmente, con flexibilidad, con respeto al pluralismo, a la diversidad y al derecho soberano de cada uno de nuestros pueblos para escoger su forma de organización política y económica”.
Se subrayó que se continuará “avanzando unidos en la concertación y la integración latinoamericana y caribeña, y la consolidación de nuestra Comunidad, conforme los ideales y sueños de nuestros libertadores y próceres”. De esto no se habla en la OEA hace tiempo.
En cuanto a los argumentos políticos de la CELAC , se señaló “nuestra voluntad irrevocable de fortalecer este espacio de diálogo político efectivo. Hemos sido, somos y seremos diversos, y a partir de esta diversidad es que tenemos que identificar los desafíos y objetivos comunes y los pisos de convergencia que nos permitirán avanzar en el proceso de integración de nuestra región. Fortalezcamos nuestras democracias y todos los derechos humanos para todos; demos mayores oportunidades a nuestra gente; construyamos sociedades más inclusivas; mejoremos nuestra productividad; estrechemos nuestro comercio; mejoremos nuestra infraestructura y conectividad y las redes necesarias que unan cada vez más a nuestros”.-
En Chile los diarios La Segunda y Pulso editorializaron con acusaciones contra Cuba y llegaron a cuestionar que altos dignatarios de todo el mundo reforzaran los lazos con la isla, mientras la realidad diplomática e informativa iba por otro lado.
Desde las resoluciones de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), efectuada el 28 y 29 de enero, hasta los gestos de jefes de Estado y del propio secretario general de las Naciones Unidas de visitar en su casa a Fidel Castro, dieron cuenta de que hay otras miradas sobre la realidad cubana.
De hecho, mientras acontecían esos episodios nada menores, en El País de España se publicó una nota periodística donde se partió informando que “Cuba logró este miércoles un nuevo éxito diplomático tras alcanzar los países de la Unión Europea (UE) un consenso para abrir la negociación de un acuerdo bilateral con La Habana que construya un nuevo marco de relación. La noticia se suma al fuerte espaldarazo que ha recibido el Gobierno de Raúl Castro con la organización de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, a la que han asistido 31 de los 33 jefes de Estado y de Gobierno convocados”.
Así, ciertos artículos de alguna prensa chilena (violaciones a los derechos humanos, dictadura castrista, represión a los disidentes en la isla) se topan con informes de organismos internacionales, notas periodísticas e incluso datos que manejan los gobiernos de que esas acusaciones son inconsistentes o irreales o que responde simplemente a críticas que se pueden hacer a distintos sistemas políticos del continente o del mundo.
De hecho, por ejemplo, en los medios de prensa chilenos se informó de una reunión del Presidente Sebastián Piñera con una dirigente de “Las Damas de Blanco”, grupo disidente de la Revolución Cubana , y El Mercurio la pudo entrevistar (donde ella hizo un emplazamiento a Michelle Bachelet).
El gobierno cubano tiene criterios que no son manejados por ciertos medios y se producen informaciones que no son publicitadas generándose sensaciones o percepciones que no son del todo reales.
Un ejemplo de eso es que la CELAC y varios gobiernos europeos, saludaran el hecho de que el proceso de diálogo de paz entre el gobierno de derecha de Colombia y la guerrilla de esa nación (las FARC), se pueda efectuar en territorio cubano.
O la reunión de Fidel Castro con el conservador Presidente de México, Enrique Peña Nieto, y con el secretario general de la ONU , Ban Ki-moon.
Claro, los medios empresariales chilenos, junto a sectores de la derecha, pueden coincidir con lo que parecieran desproporcionadas reacciones del gobierno de Estados Unidos, cuando su Departamento de Estado hizo una inédita crítica a todos los jefes de Estado del continente al afirmar en una declaración que “estamos decepcionados porque la CELAC , con su declaración final, haya traicionado la dedicación de la región a los principios democráticos al aceptar el sistema unipartidista de Cuba”. El organismos estadounidense indicó a través de una vocerías que “encontramos especialmente descorazonador e inconsistente que la CELAC no haya siquiera cuestionado las acciones de su anfitrión para cohibir a los ciudadanos en su deseo de expresar de manera pacífica sus aspiraciones democráticas”, cuando medios de prensa informaron de gestiones y manifestaciones de esos grupos y de reuniones como la sostenida por Piñera con una dirigente disidente.
Es que las cosas no fueron por el camino de la diplomacia estadounidense, más bien por el camino del reforzamiento de la diplomacia cubana. Hace muchos años que el 95% de países en la ONU votan contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Ahora, en la Cumbre de la CELAC , todos los Estados latinoamericanos y caribeños pidieron que se saque a la isla de la lista de países que “promueven el terrorismo” y se manifestó el respeto a los distintos sistemas políticos que existen en la Región. Todo eso fue firmado por presidentes de derecha, como los de Chile, Colombia y México.
Hay también una correlación de fuerzas en la Región que permite una mayor fluidez de la diplomacia cubana, y ello obedece a la voluntad electoral de millones de personas que eligen a gobiernos de izquierda o progresistas.
En estos días de la Cumbre de la CELAC en La Habana , la evidencia estuvo en las visitas a la residencia de Fidel Castro. Hasta allí llegaron José Mujica (Uruguay), Dilma Roussef (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Cristina Fernández (Argentina), Daniel Ortega (Nicaragua), Kenny Davis Anthony (Santa Lucía), Evo Morales (Bolivia), Nicolás Maduro (Venezuela), entre varios otros dirigentes del continente.
Según medios de prensa, el encuentro de Fidel con el jefe de la ONU fue distendido y cordial. Conversaron de conflictos en la Región , sobre el desarrollo sostenible, el cambio climático, el desarme nuclear, la necesidad de terminar con la extrema pobreza, la insalubridad en muchos países.
Ban Ki-moon destacó el cumplimiento por el Gobierno cubano de los objetivos del Milenio y su colaboración permanente con el Sistema de las Naciones Unidas, y los logros en la ciencia, la educación, la salud y los indicadores de desarrollo social.
En la última semana de enero Cuba obtuvo un triunfo diplomático al organizar la Cumbre de la CELAC con una alta convocatoria y presencia de jefes de Estado y de Gobierno y de organismos internacionales de mucha importancia. Incluso medios de prensa europeos y latinoamericanos señalaron que la CELAC eclipsó finalmente a otros organismos regionales.-
DICHOS DE BACHELET EN LA CUMBRE DE LA CELAC
La Presidenta electa Michelle Bachelet realizó una acotada declaración en la Cumbre de la Celac donde ratificó su compromiso en apoyar la iniciativa y trabajar en conjunto con los demás países para poder derrotar la pobreza, el hambre y la desigualdad en América Latina y el Caribe.
Apuntó que Celac “ratifica la convicción de los jefes de Estado en unir esfuerzos para que América Latina y el Caribe sean una tierra de bienestar para nuestros hombres y mujeres y tener la capacidad de unir nuestras voces”.
“Quisiera decir que esto no es hecho particular, es esencial construir este instrumento Celac para avanzar en desafíos comunes, por eso es una experiencia importante, porque estamos viendo los frutos de algo que fue muy importante para la historia de nuestra región”, agregó.
Es por ello que recalcó los desafíos que deberán enfrentar los países, apuntando a “la erradicación de la pobreza, del hambre y la desigualdad en todas sus caras. A mí me espera un tremendo desafío porque como todo nuevo Presidente, la gente tiene muchas expectativas y la región tiene tremendas expectativas en un organismo como Celac”.
“Nuestra gente es el mayor capital que tienen nuestros países, si en algo vale la pena llegar a la Presidencia de la República es para agrandar los derechos de nuestra gente”, explicó.
Finalmente, Bachelet indicó que en su vuelta a La Moneda “ratificaré mi compromiso con este instrumento, con América Latina y el Caribe, y trabajar con todos ustedes para que cuando tengamos que sacar adelante esta agenda de crecimiento pongamos en el centro de la discusión a nuestros pueblos”.
JOSE MUJICA PRESIDENTE DE URUGUAY Y EL CALENTAMIENTO GLOBAL.
En el marco de la Segunda Cumbre de Jefes de Estado de la Celac en Cuba, el presidente de Uruguay, Pedro Mujica, llamó la atención de los restantes mandatarios al acusar una extrema desidia frente al cambio climático y el daño ambiental.
“No podemos sujetar al viento. El cambio climático es responsabilidad de la civilización humana a la que pertenecemos. Y de los países desarrollados, pero los menos desarrollados hemos adoptado las malas costumbres de ellos pobre de nosotros. Si cada indio va a tener dos autos no va a quedar aire que respirar”, dijo el presidente uruguayo, que se ha hecho conocido mundialmente por su estilo austero y por promover la discusión sobre la legalización de la marihuana.
En Cuba Mujica siguió hablando fuerte: “No puede ser que los hombres de ciencia se junten en Kioto y nos digan lo que va a pasar, ¡pero no hacemos nada” . La ciencia nos digo “paren la mano” pero ciencia no pudo con la política. Tenemos una corresponsabilidad, hay que educar a la gente, hacer un cambio cultural…”.
El presidente de Uruguay valoró también el encuentro de mandatarios en el marco de la CELAC. Dijo que la región tiene una deuda de integración porque sus países han vivido pendientes de mirar hacia Europa y Estados Unidos.
ENCUESTA CERC 2014: MAYORIA DE LOS CHILENOS CREE EN LA NEGOCIACION COLECTIVA
La Encuesta CERC, además de dar a conocer medición sobre autoridades, también evidencio mayoría de un 65% de los chilenos que valoran y están a favor de la negociación colectiva como instrumento para defender derechos de los trabajadores.
La Encuesta, realizada entre el 19 de diciembre del 2013 y el 10 de enero del 2014, da cuenta de diversos datos que confirman lo planteado por la CUT sobre la necesidad de terminar con la desigualdad estructural y el valor de la negociación colectiva.
Así, 63% de los chilenos opina que los pobres tienen pocas posibilidades de salir de la pobreza y el 62% considera que los pobres no pueden salir de la pobreza por razones ajenas a su voluntad.
Además, 53% de los chilenos cree que diferencia entre ricos y pobres es mayor que hace 5 años.
Pero un dato que ha llamado la atención es la pregunta sobre la importancia y valor que se le da a la negociación colectiva como instrumento de defensa de los derechos de los trabajadores.
Primero, porque 65% de los chilenos está a favor de la negociación colectiva versus 23% que cree que debe ser individual. Pero además por la evolución del apoyo a la negociación colectiva que en 2009 tenía un apoyo de 52% y sube paulatinamente el 2013 con 61% y 2014 con 65% de valoración.
Otro dato relevante tiene que ver con el nivel de confianza en el mundo sindical, teniendo los sindicatos un 39% de valoración y la CUT con 36%. Si bien no es tan alta valoración, si es importante que ha variado considerablemente la confianza en la CUT , ya que en 2004 el apoyo era de un con 23% y comienza su alza el 2009 con un 34% y hoy un 36%.
A través de su twitter la Presidenta de la CUT destacó estos indicadores, estableciendo que “Encuesta CERC muestra apoyo a Negociación Colectiva, confirma nuestra demanda Nueva Institucionalidad Laboral, que devuelva poder a trabajador@s” “Mayoría de encuestados opina apoya la negociación colectiva, un 65%" Encuesta CERC 2014. Los datos nos apoyan”
SOBRE LA SALUD
Debemos reactivar las mesas de trabajo con la participación de todos los actores, como es la mesa social por la educación y otra por la Salud. También tenemos que la responsabilidad de empujar los proyectos de reformas laborales el primer año, es importante aprovechar lo que nos indica la última encuesta CEP, que señala un 80 % de respaldo a la reforma educacional.
Compañer@s:
A los graves hechos denunciados por los funcionarios del hospital concesionado de La Florida , hoy acusamos la grave crisis que vive el hospital concesionado El Carmen de Maipú, del mismo consorcio español.
En una urgente asamblea ampliada durante el dia de ayer, los distintos estamentos señalan la grave crisis que afecta la dignidad del paciente y tambien funcionaria, por la puesta en marcha irresponsable de un gobierno inmoral, que con fines electorales adelantó la apertura de un recinto que estaba lejos de estar preparado para su apertura a la comunidad.
Principalmente los funcionarios traspasados desde el CRS Maipú al nuevo hospital, enfermeras, técnicos, administrativos y médicos, denuncian las funestas consecuencias de un servicio de urgencias que no cuenta con fichas clínicas en papel, falta de anexos telefónicos, falta de tubos endotraqueales y falta de drogas vasoactivas, falta de apositos grandes, inmovilizadores, nebulizadores y branulas, servicios de apoyo clínico y diagnóstico que no poseen premura para resolver, falta de cargas de tubos de oxígeno para los fines de semana, falta de personal médico , personal técnico y auxiliar; todo lo cual prolonga los tiempos de espera de pacientes en urgencia en un promedio de 11 hrs., aproximadamente.
A las promesas realizadas inicialmente por la autoridades, entre otras cosas telemedicina las 24 horas, correcto flujo de pacientes y derivaciones, camas de UPC con personal suficiente, capacitación, etc., la realidad ha sido extenuante sobrecarga y estrés laboral por falta de personal, y el desorden caótico por la falta de insumos y por al abrupta apertura, el peligro constante de la seguridad de los funcionarios por el justificado disgusto de los pacientes y familiares que se enfrentan a un gigantesco hospital de arena que no resuelve sus problemas, al contrario, vergonzosos ejemplos como que el 50% de los pacientes hospitalizados poseen escaras por falta de personal, adultos derivados al servicio de pediatría por falta de cama, un paciente con infarto agudo durante 48 hrs. en servicio básico donde los resultados de examenes demoraron 24 hrs., y un servicio de UPC sin un solo cateter venoso central.
Las denuncias son de tal gravedad que pone en evidencia la inmoralidad de las autoridades ministeriales responsables de esta situación que viven ambos recintos concesionados, la indolencia y el solo interes político y económico para el consorcio empresarial que recibe las colosales utilidades frente a la desgracia de pacientes y trabajadores.
MÁS SOBRE LA SALUD
El director del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente, Fernando Betanzo, se comprometió con el senador electo Carlos Montes, la diputada electa Camila Vallejo y el concejal David Peralta, a suspender el funcionamiento del hospital concesionado de La Florida.
Los funcionarios del recinto médico acusan falta de condiciones adecuadas de ventilación y climatización del hospital, “afectando notoriamente la calidad de la atención a los pacientes”.
Los que también agregaron que “en días calurosos como los que vivimos actualmente, muchos ambientes del hospital han llegado a tener temperaturas de 39,7 grados”.
El director del Servicio de Salud recibió a los legisladores y al edil por petición de éstas ante las denuncias realizadas desde noviembre del 2013 por los trabajadores del recinto.
Camila Vallejo entregó su pleno respaldo a los funcionarios y recordó que “el día que se inauguró el hospital denunciamos que no entendíamos por qué el Gobierno inaugura un hospital que no está listo”, instancia en la que subrayó que a su parecer existen falencias técnicas y laborales.
CIERRE HOSPITAL METROPOLITANO
Otro elemento que agrava este caso es que pese a no existir disponibilidad real de camas en este recinto, el Gobierno inició el cierre del Hospital Metropolitano, eliminando 160 camas del sistema, lo que aumenta el déficit actual, explicó el comunicado de Vallejo.
Esto fue calificado como una “irresponsabilidad” por Camila Vallejo, con quien coincidió el concejal y además médico del hospital concesionado, David Peralta, quien dijo que “es una burla” para los floridanos que les hayan cerrado el Hospital Metropolitano antes de tener operativo al 100% el Hospital de La Florida.
Todas estas aristas, sumadas a las denuncias en materia contractual por parte de los trabajadores y la falta de claridad sobre los términos del contrato de concesión, llevaron a que los parlamentarios electos y en ejercicio pidan una reunión con el subsecretario de Redes Asistenciales.
La ex presidenta de la FECH también afirmó que el hospital de La Florida no es el único con problemas ya que el hospital de Maipú tampoco garantiza condiciones mínimas de trabajo.
SOBRE LO INTERNACIONAL
En lo internacional, ya con los resultados conocidos del fallo de La Haya , la derecha está pidiendo que Chile se retire del Pacto de Bogotá, lo cual seria incorrecto, habrá que empujar el trato latinoamericanista y de integración, en contra de los deseos e intenciones del imperio, y de la ultra derecha, Chile, bajo la administración de Piñera a llevado una mala política de relaciones políticas con nuestros vecinos, hay descuido y malas relaciones con Perú, Argentina, Brasil, esto hay que revertirlo con la Nueva Mayoría.
“¡Mar para Bolivia!”, fue el grito de transeúntes que escuchó ayer el canciller Alfredo Moreno cuando abandonaba raudo –seguido por el agente en La Haya , Alberto Van Klaveren y el embajador en los países bajos, Juan Martabit-, La Moneda rumbo al ministerio de Relaciones Exteriores. Era pasado el mediodía y las autoridades debían partir a Valparaíso a las sesiones de la Cámara de Diputados y del Senado donde se analizó el fallo del Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que respetó la línea marítima que defendía Chile pero hasta las 80 millas marinas, no hasta las 200 como se demarcaba hasta ahora.
LA DEFENSA DE CHILE ANTE EL TRIBUNAL DE LA HAYA TUVO UN COSTO DE $ 11.200 MILLONES DE PESOS
MURIÓ EL COMPAÑERO DE “TANIA, LA GUERRILLERA” ULISES ESTRADA.
En La Habana se informó del fallecimiento de Ulises Estrada, combatiente del Ministerio del Interior de Cuba, quien fuera compañero de Tamara Bunke, “Tania”, la argentina-cubana muerta en la guerrilla de Ernesto Guevara en Bolivia.
La historia de ambos fue un secreto largamente guardado. Hasta que se tomó la decisión de que se pudiera contar esa historia de militancia, conspiración y amor.
Los protagonistas son Haydée Tamara Bunke Bider, quien llegó de traductora desde Alemania Democrática a Cuba en la década de los sesenta. Conoció al Comandante Guevara y otros dirigentes isleños y de inmediato la ubicaron en el equipo de tareas internacionalistas y secretas que se estaban implementando. Ella tuvo varias identidades, sobre todo cuando inició tareas de Inteligencia, pero fue conocida como Tania.
Ulises Estrada en realidad se llamaba Dámaso Lescaille. Según datos de libros y medios de prensa de la isla, fue un “fundador de los órganos de Seguridad del Estado” de la Revolución Cubana y después laboró en el Ministerio del Interior. Años más tarde efectuó labores junto a Manuel Piñeiro, el mítico jefe del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, organismo que ya no existe.
Ulises, de acuerdo a los reportes literarios y periodísticos, fue instructor de Tania para prepararla como conspiradora y combatiente.
Una nota del diario “Juventud Rebelde”, indicó que “como el amor no puede someterse a prohibiciones, Tania la guerrillera y Ulises Estrada se enamoraron y pensaron hacer una vida juntos. Nada ni nadie pudo evitar que se atrajeran mutuamente y se amaran con intensidad”.
A mitad de los sesenta Tania viajó a Bolivia y logró insertarse, como profesora de idiomas, en la cúpula del poder de ese país y efectuar misiones de espionaje. Estando ya el Che en las montañas, decidió subir y convertirse en guerrillera, integrándose al grupo que dirigía el cubano Juan Vitalo Acuña, “Joaquín”. Cruzando un río, se produjo una emboscada (1967) y Tamara Bunke fue abatida. Sus restos, de acuerdo a información pública, fueron identificados y están en Cuba, en el lugar donde reposan sus compañeros de guerrilla, en la ciudad de Santa Clara.
Ulises, como integrante del Ministerio del Interior y luego del Departamento América, del cual fue Vicejefe, participó, según datos de su biografía, en apoyo de movimientos de liberación en África y América Latina. Estuvo con Ernesto Guevara en el Congo. En los años setenta fue Embajador de Cuba en Mauritania, Yemen Democrático, Jamaica, República Árabe Saharaui y Argelia. Fue periodista y trabajó en los periódicos Granma y El Habanero y las revistas Bohemia y Tricontinental. Murió esta semana y fue sepultado en la capital cubana donde se le rindió un homenaje.
Como suele ocurrir con combatientes cubanos, Ulises Estrada estuvo ligado a Chile. De acuerdo a reportes de la prensa cubana, Estrada estuvo en la defensa de la Embajada de Cuba en Chile el 11 y 12 de septiembre de 1973. Además, era conocida su amistad con los dirigentes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez y Andrés Pascal Allende. Con este incluso siguió vinculado en los tiempos de la dictadura.
Ulises Estrada escribió de su relación con Tamara Bunke: “Sostuve con ella estrechas relaciones de trabajo y personales. De tal intensidad, que antes de su partida hacia la misión internacionalista acordamos que al concluir la misma uniríamos nuestras vidas y procrearíamos todos los hijos que ella soñaba tener”. Añadió que “a ambos ya nos unían vínculos emotivos entre jefe y subordinada, entre un oficial operativo y su agente, o, si se prefiere, entre un compañero y una compañera implicados en una misión internacionalista”.
El periodista cubano escribió dos libros sobre Tania y en uno de ellos contó: “En esos ambientes íntimos, una noche del año 1963, cuya fecha exacta mi ya envejecida memoria no alcanza a precisar, ocurrió lo inevitable. Estando en Playa Baracoa, sentados en la arena, mirándonos fijamente a los ojos, ambos nos confesamos, y luego nos entregamos a nuestro amor. Y lo hicimos con la pasión propia de nuestra edad. Los dos sabíamos que era un amor prohibido (...), pero también sentíamos que ya no nos podíamos contener. Estábamos convencidos de la pureza de nuestros sentimientos y de que estos no afectarían nuestras relaciones de trabajo. Era un amor irrefrenable y atrevido, porque los héroes también aman. Nuestros sentimientos eran serios y profundos. Ya desde entonces ella me hablaba del futuro, de su regreso a Cuba”.
Hay una carta célebre de Tania, a sus padres (la madre era polaca y el padre alemán; y ella argentina, pese a que algunos piensan que Tamara era alemana), donde les escribió: “Ahora otra cosa: si no me roban a mi negrito antes de que yo vuelva, entonces me voy a casar. Si habrá enseguida ‘mulatitos’, no sé, pero sería muy posible. ¿Qué aspecto tiene? Flaco, alto, bastante negro, típicamente cubano, muy cariñoso. ¡Ah!, he olvidado lo más importante: muy revolucionario y quiere también a una mujer muy revolucionaria”.
La muerte de Tamara Bunke en Bolivia frustró la continuidad de esta historia de amor entre dos combatientes. Ella se convirtió en un ícono y él mantuvo su discreción. 47 años después, Ulises Estrada murió en La Habana.-
DDHH EN CHILE SE TORTURA.
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile instó hoy al Estado a fortalecer la democracia, profundizar los derechos sociales e incentivar la participación ciudadana, durante la entrega de su informe anual 2013. Además, denunció la existencia de casos de tortura, vinculados al conflicto mapuche.
“En Chile la tortura aún existe, no puede justificarse bajo ninguna circunstancia, es políticamente ineficaz, legalmente condenable y moralmente inaceptable”, manifestó Lorena Fries, directora del INDH.
Subrayó que durante 2012 se constataron 1.775 denuncias, es decir cinco casos diarios presentados en contra de Carabineros por violencia innecesaria, mientras que en 2013 se han abierto 100 causas por ese delito.
En términos generales, el estudio destaca la necesidad de ampliar la perspectiva de los derechos humanos para incluir aquellos económicos y sociales “respecto de los que el Estado tiene una gran deuda, ya que se reconocen débilmente en la Constitución ”.
“Hoy existe una profunda insatisfacción ciudadana con la democracia, la que parece a ratos divorciarse de su finalidad última que es la dignidad y desarrollo de las personas”, dijo la directora de INDH, Lorena Frías al presentar el informe.
“Nuestro país ha cambiado y la ciudadanía y sus habitantes consideran que ya es tiempo de profundizar los cambios y la democracia”
IDENTIFICACION DE LOS RESTOS DE LAS VICTIMAS DE CALAMA
El ministro en visita para causas de Derechos Humanos Leopoldo Llanos confirmó la identificación de los restos de seis de las víctimas del denominado “Caso Caravana de la Muerte-Episodio Calama ”. Entre ellos, CarlosBerger, esposo de la abogada Carmen Hertz.
El ministro se reunió con los familiares de las víctimas para dar cuenta de los informes periciales remitidos por el Servicio Médico Legal, sobre las 26 personas ejecutadas por la dictadura en Calama, el 19 de octubre de 1973, cuyo proceso criminal lo investiga la ministra Patricia González.
Los resultados de los informes genéticos dieron cuenta que se logró identificar científicamente los restos de Carlos Alfredo Escobedo Caris, Hernán Elizardo Moreno Villarroel, Mario Arguellez Toro, Luis Alfonso Moreno Villarroel, Carlos Berger Guralnik y Jerónimo Carpanchai Choque.
Los restos de las personas asesinadas fueron encontrados en 1990, en una fosa ilegal al norte del kilómetro 16 y medio del camino a San Pedro de Atacama.
Las pericias iniciales establecieron que correspondían a sujetos diferentes, con una data de muerte anterior a 1975; y que, conforme a las estructuras óseas, eran odontológicamente mayores de 12 años.
En el proceso se indica que los restos permanecieron sepultados por más de 10 años, y que hubo exhumación de casi la totalidad de los restos, quedando en el lugar solo un escaso remanente de ellos.
Con estas nuevas diligencias exitosas, se llega a un total de 19 víctimas identificadas, de un total de 26 cuerpos encontrados.
SOBRE LAS VÍCTIMAS IDENTIFICADAS:
Carlos Alfredo Escobedo Caris: Militante socialista, de 24 años de edad al momento de su detención. Chofer de Chuquicamata. Fue detenido en su domicilio el día 24 de septiembre de 1973 y ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
Luis Alfonso Moreno Villarroel: Militante socialista de 30 años de edad; obrero de Chuquicamata. Fue detenido el 12 de octubre de 1973, cuando se presentó voluntariamente a declarar al enterarse que existía una citación de la Fiscalía Militar en su contra, siendo ingresado a la Cárcel Pública de Calama, y ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
Carlos Berger Guralnik: Periodista y abogado, de 30 años de edad. Era director de la Radio El Loa y jefe de Relaciones Públicas en Chuquicamata. Militante comunista. Fue detenido en las dependencias de la radio El Loa el día 11 de septiembre de 1973 y ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
Mario Arguellez Toro: Dirigente socialista de 34 años de edad. Taxista. Fue detenido el 26 de septiembre de 1973 y condenado a prisión por Consejo de Guerra. Fue ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
Hernán Elizardo Moreno Villarroel: Secretario de la Gobernación del Loa, militante socialista. 29 años de edad al momento de su detención. Estuvo bajo arresto domiciliario durante un mes, a partir del 12 de septiembre de 1973, y luego trasladado a la Cárcel de Calama. Fue ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
Jerónimo Carpanchai Choque: Militante socialista de 28 años. Obrero de la Empresa Nacional de Explosivos (ENAEX). Fue detenido en dependencias de la empresa el 12 de octubre de 1973, siendo trasladado a la Comisaría de Calama y, cinco días después, a la Cárcel Pública. Fue ejecutado el 19 de octubre del mismo año.
RENUNCIA DIRECTOR REGIONAL DEL SERNAPESCA TRAS CONOCERSE SU OSCURO PASADO EN ISLA DAWSON
La información la dio a conocer el diputado PC Hugo Gutiérrez, quien escribió en su cuenta en Twitter: “Un torturados menos en la administración pública. Hoy Weidenslaufer renunció a Sernapesca ¿Y quien lo nombró?”.
Luego de conocerse los testimonios de un grupo de ex presos políticos en la Isla Dawson –en los que identificaron al director regional de Sernapesca para Arica y Parinacota, Jaime Weidenslaufer, como el “temido” subteniente que estuvo relacionado con violaciones a los derechos humanos, éste decidió renunciar a su cargo en la administración pública.
La información la dio a conocer el diputado PC Hugo Gutiérrez, quien escribió en su cuenta en Twitter: “Un torturador menos en la administración pública. Hoy Weidenslaufer renunció a Sernapesca. ¿Y quién lo nombró?”.Piñera.
Miguel Lawner. “El subteniente Weindeslaufer nos conduce a la barraca extremando la escolta militar. Nos instruye a estar formados y mantenernos en posición de firme frente a cada litera, dos soldados se estacionan a ambos costados de la puerta y proceden a encañonarnos, mientras el subteniente se pasea arrogante por el pasillo central mirándonos uno a uno sin decir palabra, deteniéndose cuando parece reconocer a alguien hasta que comienza a enunciar el siguiente discurso: ‘Prisioneros, ustedes tendrán que olvidarse de lo que eran antes, vean los que son ahora, cualquier conscripto vale cien veces más que ustedes. Chile no necesita intelectuales vagos, ociosos como ustedes. Chile necesita soldados y haremos de ustedes soldados cueste lo que cueste. Óiganlo bien, ¡cueste lo que cueste! El que no quiera entenderlo se quedará en el camino’”.
Mientras hojea las páginas de su libro “Retorno a Dawson”, Lawner señala: “Vi las fotos que aparecen enSernapesca y su currículum, es él. En ese tiempo era un chico de poco menos de 30 años cuando llegó, de una insolencia sin nombre, una persona de ese equipo nos confesó un día que a ellos los habían seleccionado uno por uno, con el fin de castigarnos hasta quebrarnos. Por eso, no había instante en el día que no fuéramos objeto de alguna vejación”.
Por su parte, el diputado comunista Hugo Gutiérrez presentó el 21 de enero un oficio en la Cámara de Diputados para denunciar este hecho y a la cantidad de personas en Sernapesca relacionadas con la Armada (en la lista aparecen 12 altos funcionarios, incluido el director nacional de Pesca, Juan Luis Asoleaga).
RECUPERACION DE TIERRAS MAPUCHES
Mapuches han ingresado dos comunidades del sector de Miquihue a recuperar su tierra ancestral al predio el Canelo de tranaquepe ubicada a 15 Km. al norte de Tirúa en la 8 región
La Asamblea Mapuche de Izquierda llama al gobierno a asumir la responsabilidad de resolver la compra de tierra que aún está pendiente cuyo conflicto datan desde que se entregaron los títulos de Merced al no considerarse la tierra como parte de lo que ocupaban las comunidades.
Esa es la situación en esto momento de la comunidades que están en recuperación de su tierra en el predio el Canelo. Esta comunidades en los 80 intentaron recuperar esa tierra produciéndose en ese entonces un enfrentamiento con la policía quedando varios detenidos y hasta lo día de hoy no se resuelve.
Es urgentes que el gobierno deba resolver lo antes posible esta situación que tramita de generación a generación, si la causal de negativa es del particular que sostiene la tierra para dar solución se debiera expropiar por el bien del país y por la paz y tranquilidad de la comunidades mapuches y de la región.
CALENDARIOS DE ACTIVIDADES
8 de FEBRERO. ESTA TODA LA QUINTA REGIONA AL. Festival de TODAS LAS ARTES VICTOR JARA. Plaza de Armas de Quillota. Durante todo el día.
25 DE FEBRERO. GRAN MOVILIZACION POR LA DEFENSA DE LA SALUD PUBLICA EN CONTRA LAS PRIVATIZACIONES. HOSPITAL SOTERO DEL RIO.
7 de Marzo. A partir de las 19 hrs. parte la Marcha del día de la Mujer. Es importante que en cada Región, Provincia y Comuna. Saludemos y organicemos eventos de conmemoración.
ESTA ES UNA PUBLICACIÓN DESTINADA A TODAS LAS ESTRUCTURAS DEL PARTIDO COMITÉS REGIONALES, COMITÉS COMUNALES, COMITÉS SECTORIALES Y CÉLULAS. ES OBLIGACIÓN DE QUIEN LA RECIBA HACERLA LLEGAR A ESTOS ORGANISMOS. COMPRA Y LEE "EL SIGLO" http://www.elsiglo.cl/, ESCUCHA Y DIFUNDE LA RADIO "NUEVO MUNDO" www.nuevomundotv.cl
FUENTE : PCCH -CNO
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