COMISION DE EDUCACION REGIONAL SUR "VICTOR DIAZ LOPEZ" PARTIDO COMUNISTA DE CHILE- educacionregionalsur@gmail.com
CHILE
sábado, 5 de septiembre de 2015
BIOGRAFÍA DE VLADIMIR ILICH ULIANOV (LENIN)
(Vladimir Ilich Ulianov) Líder comunista ruso que dirigió la Revolución de octubre y creó el régimen comunista soviético (Simbirsk, 1870 - Nijni-Novgorod, 1924). Procedía de una familia de clase media de la región del Volga. Su animadversión contra el régimen zarista se exacerbó a partir de la ejecución de su hermano en 1887, acusado de conspiración. Estudió en las universidades de Kazán y San Petersburgo, en donde se instaló como abogado en 1893. Sus actividades contra la autocracia zarista le llevaron a entrar en contacto con el principal líder revolucionario ruso del momento, Plejáanov, en su exilio de Suiza (1895); fue él quien le convenció de la ideología marxista. Bajo su influencia, contribuyó a fundar en San Petersburgo la Liga de Combate por la Liberación de la Clase Obrera, embrión del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso presidido por Plejánov.
En 1897, Lenin fue detenido y deportado a Siberia, donde se dedicó al estudio sistemático de las obras de Marx y Engels y elaboró su primer trabajo sobre la aplicación del pensamiento marxista a un país atrasado como Rusia (El desarrollo del capitalismo en Rusia). Tras su liberación en 1900 partió al exilio y fundó en Ginebra el periódico Iskra («La Chispa»), en colaboración con Plejánov; por entonces publicó la obra Qué hacer (1902), en donde defendió la posibilidad de hacer triunfar en Rusia una revolución socialista con tal de que estuviera dirigida por una vanguardia de revolucionarios profesionales decididos y organizados como un ejército. En el II Congreso del Partido Socialdemócrata Ruso (1903), impuso aquellas ideas al frente del grupo radical bolchevique, que defendía su modelo de partido fuertemente disciplinado como vanguardia de la revolución que creía viable a corto plazo; en 1912 quedaría confirmada definitivamente la ruptura con la minoríamenchevique de Plejánov y Martov, apegada a un modelo de partido de masas que preparara las condiciones para el triunfo de la revolución obrera a más largo plazo, pasando antes por una etapa de democracia burguesa.
En 1905 Lenin volvió a San Petersburgo para participar en la Revolución que había estallado en Rusia como consecuencia de la derrota en la Guerra Ruso-Japonesa; aunque el régimen zarista superó la crisis, Lenin consideró aquel movimiento como un «ensayo general» de la revolución socialista, del que apreció especialmente la forma organizativa espontánea de los revolucionarios rusos, como eran los sóviets o consejos populares. El fracaso de aquella revolución le obligó a exiliarse de nuevo en 1907. Luchó por atraer a sus posturas radicales a otros líderes socialistas, al tiempo que completaba un programa revolucionario de aplicación inmediata para Rusia: mezclando la herencia de Marx con la tradición insurreccionalista de Blanqui, propuso anticipar la revolución en Rusia por ser este uno de los «eslabones débiles» de la cadena capitalista, en donde un pequeño grupo de revolucionarios decididos y bien organizados podía arrastrar a las masas obreras y campesinas a una revolución, de la que saldría un Estado socialista. En El Estado y la Revolución(1917) Lenin definía ese Estado como una fase transitoria y necesaria de dictadura del proletariado, que habría de preparar el camino para el futuro comunista.
El estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-18) le dio la oportunidad de poner en práctica sus ideas: definió la contienda como fruto de las contradicciones del capitalismo y del imperialismo (El imperialismo, fase superior del capitalismo,1916) y, en nombre del internacionalismo proletario, llamó sin éxito al movimiento socialista mundial a transformar la contienda en una guerra civil generalizada; más tarde, el deterioro del régimen zarista por efecto de la guerra le permitió pensar en lanzar la revolución socialista en su país como primer paso para una era de revolución mundial.
Cuando la Revolución de febrero de 1917 derrocó al zar y llevó al gobierno a Kerenski, Lenin regresó apresuradamente a Rusia con la ayuda del ejército alemán (que veía en Lenin un agitador capaz de debilitar a su enemiga Rusia). Publicó susTesis de Abril ordenando a los bolcheviques cesar en el apoyo al gobierno provisional y preparar su propia revolución mediante la reclamación de «todo el poder para lossóviets». Un primer intento fracasado en julio le obligó a refugiarse en Finlandia, dejando que fuera Trotski quien dirigiera al partido para tomar el poder mediante un golpe de Estado en los primeros días de noviembre de 1917 (según el calendario occidental). El golpe se convirtió en la triunfante Revolución de octubre gracias a la estrategia bolchevique de centrar sus demandas en el fin de la guerra (lo que les atrajo el apoyo de los soldados y las clases populares) y el reparto de tierras (que les permitió contar con la simpatía del campesinado). Lenin regresó enseguida para presidir el nuevo gobierno o Consejo de Comisarios del Pueblo.
Como líder indiscutido del Partido (que en 1918 pasó a llamarse Partido Comunista), dirigió desde entonces la edificación del primer Estado socialista de la Historia. Cumplió sus promesas iniciales al apartar a Rusia de la guerra por la Paz de Brest-Litowsk (1918) y repartir a los campesinos tierras expropiadas a los grandes terratenientes. Pero, consciente del carácter minoritario de sus ideas radicales, demostrado por los resultados electorales, despreció la tradición democrática del socialismo occidental y adoptó una violenta dictadura de partido único, empleando métodos brutales de represión. Disolvió la Asamblea constituyente (1918), proscribió a la oposición y creó una policía política para perseguir a los disidentes; a escala mundial, exigió a los demás partidos socialistas fidelidad absoluta a sus directrices, provocando la escisión del movimiento obrero con la aparición en todos los países de partidos comunistas sometidos al control de una Tercera Internacional comunista (Komintern) con sede en Moscú (1919). Delegó en Trotski la organización del Ejército Rojo, con el que consiguió resistir al ataque combinado de los ejércitos blancos (contrarrevolucionarios) y la intervención extranjera en el curso de una larga Guerra Civil (1918-20). Una vez recuperado el control del antiguo imperio de los zares, articuló el territorio creando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1922), a la que dotó de organización formal por la Constitución de 1923.
Acuciado por las necesidades de la guerra, pero también siguiendo sus propias convicciones ideológicas, impuso una política de socialización inmediata de la economía, nacionalizando los principales medios de producción y sometiendo las actividades a una estricta planificación central (comunismo de guerra); las dificultades de una transformación tan radical (que nunca había sido prevista por Marx) provocaron el hundimiento de la producción y una desorganización general de la economía rusa. Lenin tuvo entonces el pragmatismo suficiente como para rectificar sus errores iniciales, convenciendo a su partido de la necesidad de introducir la Nueva Política Económica (1921), que consistió en volver atrás en el camino de la socialización, dejando un cierto margen para la libertad de mercado y la iniciativa privada (autorización de inversiones extranjeras, libertad de salarios.), con lo cual consiguió una apreciable recuperación económica.
Aquejado por una grave enfermedad, Lenin se fue retirando paulatinamente de la dirección política, mientras veía cómo sus colaboradores -especialmente Trotski y Stalin- iniciaban la disputa por la sucesión; antes de morir llegó a dejar constancia de su preocupación por la creciente burocratización del Partido y del Estado, así como por la ascensión de Stalin, del cual desconfiaba. Efectivamente, sería éste quien le sucediera, desvirtuando en parte la herencia política del fundador del Estado soviético.
La URSS sobrevivió a su creador bajo un régimen comunista hasta 1991; entretanto, el movimiento comunista (basado en la ideología marxista-leninista) se extendió por todo el mundo, inspirando revoluciones y regímenes políticos tan importantes como los implantados en Europa central y oriental, China, Cuba, Vietnam, etc.
La figura de Lenin fue objeto de un culto semirreligioso bajo el régimen soviético: su cuerpo fue embalsamado y expuesto en un mausoleo en la Plaza Roja de Moscú; su ciudad natal fue rebautizada en su honor como Ulianovsk y la capital en donde desarrolló su lucha política (San Petersburgo o Petrogrado) cambió su nombre por el de Leningrado.
fuente : biografías
viernes, 4 de septiembre de 2015
COMUNICADO DEL PCCH
El Partido Comunista de Chile había recibido verbalmente la renuncia a sus filas de parte del dirigente sindical Cristian Cuevas, noticia que ya había aparecido en la prensa.
Tal renuncia debía refrendarse con una carta dirigida al Pleno del Comité Central que se realizará este sábado 5 de septiembre.
Por lo tanto,no fue una sorpresa cuando, por motivos que desconocemos, apareció publicada esa misiva en un medio de prensa antes que se conociera en las instancias dirigentes de nuestro Partido.
La decisión de Cristian Cuevas fue personal, con argumentos por él expuestos, y frente a eso el Partido Comunista no ve motivos para entrar en una polémica.
Es la decisión de un militante que respetamos, con el cual, como con todas y todos los dirigentes sindicales del país, tal cual él lo expresa, los comunistas podemos trabajar en función de la promoción y la defensa de los derechos de las y los trabajadores.
No vamos a caer en debates falsos e inconducentes y para el Partido Comunista lo central hoy es continuar la lucha por una reforma laboral, por los derechos de las y los asalariados del país, por las reivindicaciones de los trabajadores subcontratados y por avanzar en el combate a la desigualdad. Esa es la labor no de una o un dirigente, sino del conjunto del movimiento sindical chileno.
Partido Comunista de Chile.
Santiago, 4 de septiembre, 2015.
REUNIÓN PC-IC CON LA PRESIDENTA BACHELET
Era de una hora y terminó en tres horas de conversación entre parlamentarias y parlamentarios de ambas colectividades y la jefa de Estado.
El viernes 28 de agosto se realizó la reunión entre la Bancada del Partido Comunista y la Izquierda Ciudadana (PC-IC) con la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, oportunidad en que parlamentarias y parlamentarios pudieron entregar su postura en temas como salud, educación, trabajo y Nueva Constitución.
La reunión estaba pactada por una hora, sin embargo el encuentro se extendió por cerca de tres horas, por el interés de la jefa de Estado para abarcar con profundidad varios temas.
El contexto no era fácil. Un día antes, La Moneda vio pasar 6 de los 13 camiones que venían desde La Araucanía a entregar una carta a nombre de la multigremial por lo que han llamado “la violencia y el terrorismo”.
Esa misma semana, la bolsa de comercio china experimentaba un desplome histórico, que ponía la atención mundial en los efectos que tendría en las bolsas internacionales. Datos seguidos de cerca por economistas nacionales y los efectos que pudiera tener en el precio del cobre.
A este panorama, se sumaba una ofensiva mediática basada en rumores y supuestas informaciones “en off”, que indicaban una situación de incapacidad de la Presidenta para gobernar.
En ese contexto, la Bancada de diputados PC e IC expresó que “somos leales a la Presidenta y somos leales al rograma” de gobierno.
“Nosotros le hemos entregado todo nuestro apoyo a la Presidenta de la República ante esta situación que le ha tocado vivir en medio de la crisis política-económica y lo que ocurrió con la manifestación de los camioneros. Esa disposición la damos a conocer con toda certeza. No tenemos dudas del apoyo que tenemos que darle a la Presidenta y al Gobierno para que siga adelante no sólo el proceso de reformas, sino que también todo aquello que tiene que ver con enfrentar las demandas más urgentes de la ciudadanía”, sostuvo Teillier tras el encuentro con la Mandataria.
Estas lealtades reafirmadas en la reunión fue el contexto para entablar una conversación franca y directa sobre los temas que marcarán la agenda legislativa para el segundo semestre.
“Tuvimos un sustancioso encuentro con la Presidenta de la República. Hemos conversado muchos tópicos. Hemos hecho un repaso de lo que fue el cónclave y hemos visto materia por materia. La idea central que nos quedó tras la reunión, es que la hoja de ruta que viene de aquí en adelante es lo que se estableció en el cónclave”, sostuvo el presidente del Partido Comunista.
El parlamentario agregó que los diputados intervinieron en diversos temas en los que hubo “bastantes coincidencias” con la Presidenta.
“En reforma laboral, ella nos planteó el tema de cómo tratar a las Pymes, en lo que estamos totalmente de acuerdo. En el tema de la educación, estamos en un proceso que se está dando. Estamos de acuerdo incluso en esto de que se haya atrasado hasta diciembre el envío del proyecto de gratuidad de la educación superior. Lo que se está estudiando y en lo que nosotros hicimos hincapié, es en las características que tendrá ese proyecto”, señaló.
Otros de los tópico abarcados fue el Constitucional. El diputado sostuvo que en el tema de la Nueva Constitución, la Presidenta reafirmó que el proceso constituyente se dará inicio durante el mes de septiembre. “También hablamos del plebiscito y le entregamos nuestras propuestas acerca de este tema. Ella tomó nota con bastante interés, al igual como lo hizo con otros planteamientos que le hicimos saber”.
fuente : el siglo
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