CHILE

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jueves, 14 de junio de 2012

VIGENCIA DEL PENSAMIENTO DE CARLOS MARX



Raymond Aron , destacado intelectual francés, de decidida posición anticomunista, fue consultado después del derrumbe de los socialismos en Europa del Este sobre la "muerte de Marx y del marxismo". Su respuesta fue: " Los que se apresuran a enterrarlo harían mejor si primero lo leen." Era anticomunista Aron, pero no .... tonto.
Afirmar la vigencia del marxismo no puede ser un "acto de fé" ni la pretensión inconsistente de que cada afirmación de los textos de Marx sea irrefutable. Una adhesión acrítica a las contribuciones de Marx sería precisamente la negación de la vigencia que mantiene su creación teórica. El mismo, en vida, corrigió muchas veces sus conclusiones cuando nuevos datos y descubrimientos de la ciencia que ampliaban los conocimientos de la humanidad.
Vigencia no puede significar tampoco que en los textos de Marx, como en un libro sagrado, podamos encontrar las respuestas acabadas a los problemas de hoy. Marx murió hace casi 120 años y la historia ha seguido cursando: buscar en sus textos el análisis concreto de la realidad concreta, que es el alma del marxismo, equivale a cuestionar y no validar su vigencia.
El marxismo "no es un dogma sino un guía para la acción" es una frase bien conocida. También muy repetida, incluso en los períodos de predominio de dogmatismos. Pero, a pesar de todo, sintetiza el único modo de aproximarse seriamente a la creación teórica de Marx.
En una exposición necesariamente breve sería absurdo pretender abarcar todo. Me propongo apenas dar algunas señales de lo que funda mi convicción que el aporte teórico del marxismo mantiene validez y que no debemos acercarnos a Marx como a una bella pieza de museo que nos ilustra sobre un pasado noble y muchas veces heroico, pero ya incapaz de indicarnos algo válido para el presente y el futuro.
Muchos autores han descrito, para bien o para mal, el largo camino de Marx desde su juventud al lado de los jóvenes hegelianos hasta la instalación de las bases de su teoría, de lo que nosotros denominamos marxismo, denominación que, como sabemos, él rechazó en vida.
Ese rechazo ( "yo no soy marxista") es una señal teórica esencial. Es que Marx descartó la construcción de un sistema filosófico y, en cambio, elaboró presupuestos teóricos que le permitieran instalarse en el corazón de los acontecimientos y abordar la dilucidación de la práctica humana y, para decirlo con sus palabras, con la determinación no sólo de interpretar el mundo sino de transformarlo.
En Marx es inseparable la condición de teórico de la de revolucionario y ello es un aspecto nada desdeñable de su vigencia, es su lección de ética. Rememorémoslo: " Me burlo de los hombres que se dicen "prácticos" y de toda su sabiduría. Si se quiere ser un bruto se podrá naturalmente dar la espalda a los sufrimientos de la humanidad y ocuparse del propio pellejo".
Hizo de su tarea descubrir y actuar para la emancipación humana superando las alienaciones que agobian a los seres humanos. Así concebía la necesidad de hacer historia, es decir, poner en movimiento la sociedad para superar los sufrimientos de la humanidad. Buscó del lado de la religión, de la filosofía. del estado y la política, del arte, para llegar a la conclusión que el "acto generador de la historia hay que buscarlo en la producción material en la tierra y no en la formaciones brumosas del cielo". Su análisis penetrante del capitalismo, la puesta en relieve de sus contradicciones, de sus leyes de desarrollo, produjo conocimientos que constituyen aproximaciones contundentes a la verdad, que pueden ser ciertamente enriquecidos pero yendo adelante y no hacia atrás.
El tema de nuestros días para evaluar la vigencia o no de las categorías elaboradas por el marxismo es el de responder si los nuevos desarrollos de la sociedad actual, los llamados procesos de globalización, impulsados por la vertiginosa aceleración de los avances tecnológicos han dejado obsoletos los análisis de Marx , han modificado o incluso acabado con la lucha de clases modificando de raíz la contradicción fundamental trabajo-capital tal como Marx lo expuso.
Esa es la visión que sotienen influyentes sociólogos como Alain Touraine, Anthony Giddens y muchos otros.
Para Touraine, por ejemplo, la lucha anticapitalista pierde sentido ya que la propiedad privada de los medios de producción deja de ser el centro de producción de la sociedad llamada post industrial. La escena es ocupada entonces no por los explotados enfrentando a los explotadores sino por el conflicto entre detentores y no detentores de información estratégica.
Para, Giddens, - "No existe un socialismo nuevo: está muerto. Es una doctrina económica que no tiene futuro... . Lo que sí tiene futuro son los valores asociados al socialismo, especialmente la necesidad de inclusión, de instrucción para gente que no tiene medios para protegerse a sí misma....En la actualidad no existe una alternativa a una economía de mercado... . El gobierno, entonces, debe ser capaz de guiarlos a través de inversiones en la misma gente, en educación... En definitiva, en lograr que la población sea capaz de adaptarse y moverse en la nueva realidad para obtener de ello una sociedad decente y humana. A nuestro juicio no es posible tener una economía verdaderamente competitiva si es que no se logran esos pasos previos, ya que de lo contrario, la sociedad se quebraría y sería incapaz de reproducirse a sí misma en forma efectiva."
En esas condiciones, el desarrollo está determinado esencialmente por las relaciones entre los ciudadanos y el estado y ya el partido de clase no tiene espacio, ahora son los partidos de ciudadanos.
No cabe dudas que el derrumbe de la Unión Soviética y los países socialistas del este europeo así como las derrotas de numerosas revoluciones de liberación en países del tercer mundo han contribuído a que la idea del fin de las utopías revolucionarias haya hecho camino.
Y en este clima ideológico ¿puede extrañar que mas allá de Touraine o Giddens, surjan quienes den el paso siguiente y, pura y simplemente, instalen definitivamente el fin de la historia? Una mano lava a la otra y las dos lavan (o ensucian?) la cara.
Reflexionemos. Lo primero que debemos constatar es que fenómenos como la globalización no son para nada ajenos a las previsiones de Marx.
Era realista a cabalidad. Adversario tenaz del sistema capitalista puso en evidencia que "la burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y por consiguiente las relaciones de producción". Constató la capacidad del régimen burgués de desarrollar aceleradamente las fuerzas productivas.
Hablando de la tendencia histórica de la acumulación capitalista en el período aún premonopolista del capital escribió lo siguiente: " ( A partir de un momento del desarrollo del capitalismo se trata ) de expropiar ya no al trabajador independiente sino al capitalista, al jefe de un ejército o una escuadra de asalariados. Esta expropiación se realiza por la leyes inmanentes de producción capitalista, que conducen al concentración de capitales. Correlativamente con esa centralización, con la expropiación de un gran número de capitalistas por un puñados de ellos mismos se desenvuelven en escala siempre creciente la aplicación de la ciencia y de la técnica, la explotación conjunta y metódica de la tierra, la transformación de las herramientas en poderosos instrumentos solo utilizables colectivamente, la economía de medios de producción, el entrelazamiento de todos los pueblos en las redes del mercado universal y con ello el carácter internacional del régimen capitalista.
Y agregó: " A medida que disminuye el número de los potentados del capital que usurpan y monopolizan todas las ventajas de este período de evolución social, crecen la miseria, la opresión, la degradación, la explotación, pero también la resistencia de la clase de los trabajadores cada vez mayor, mas disciplinada unida y organizada por el propio mecanismo de producción capitalista."
Esto fue escrito hace mas de 140 años.
Y hace 140 años no se podía prever ciertos fenómenos que nos corresponde a nosotros dilucidar.
La idea de la desaparición del proletariado como sujeto histórico toma pie de los cambios experimentados por las fuerzas productivas y los consiguientes cambios en relaciones de producción que, como hemos visto, el Manifiesto pronostica aunque sus autores no podían ni pretendieron poder adivinar en sus formas precisas. En Chile, por ejemplo, el proletariado minero-industrial, que constituyó el núcleo decisivo de las fuerzas anticapitalistas en las décadas pasadas ha disminuído su peso relativo y ha crecido en cambio la proporción de asalariados que trabajan en sector servicios. Sin embargo, en este sector se engloban cada vez mas procesos que son generadores directos de plusvalía y se hace cada vez mas imprecisa la distinción entre bienes y servicios. Pensemos por ejemplo en el software informático, en la producción de videos, en la publicidad, en la agricultura basada en la biotecnología, y muchos otros procesos algunos también antiguos como la educación, que convertida en fuente de lucro es servicio y a la vez un bien de mercadeo.
Hay, no obstante, una cambio mas radical que hay que aprehender mas consistentemente.
Marx llamó la atención sobre el profundo cambio que implicó el paso de la manufactura a la gran industria. " En la manufactura, describe, los asalariados forman parte de un mecanismo vivo, en la fábrica son incorporados a un mecanismo muerto, que existe independientemente de ellos. En la manufactura y los oficios el trabajador se sirve de las herramientas, en la fábrica, él sirve a la máquina.
Y adicionalmente subraya: "La gran industria mecánica culmina la separación entre el trabajo manual y las potencias intelectuales de la producción que se transforman en poderes del capital sobre el trabajo" .
La nueva revolución científico técnica constituye una negación de la negación de ese proceso. Una parte de los asalariados, probablemente creciente, se sirve de nuevo de los instrumentos. Se han producido cambios en las condiciones del trabajo. El capital requiere hoy de una parte de los trabajadores asalariados productores directos de plusvalía que laboren con autonomía y libertad para desarrollar potencial creativo y, en muchos procesos, necesita impulsar el trabajo en colectivos con ciertos grados de autonomía y no sometidos a la regla del capataz. No era esa la tendencia en los tiempos de Marx ni tampoco en tiempo del Chaplin de Tiempos Modernos. Lo es hoy. Por eso emergen nuevos conceptos de organización como los de reingeniería, calidad total y otros, todos ellos adaptaciones necesarias del capitalismo a los nuevos desarrollos de las fuerzas productivas, formas de gestión dirigidas a mantener la explotación. Del mismo tenor y modelo de acumulación en acto, son las propuestas como la llamada polivalencia, la flexibilización laboral, la externalización, el subcontrato. Presentadas todas como la inevitable consecuencia del progreso científico y tecnológico, son, en la condiciones del capitalismo, otras tantas formas de asegurar el incremento de la tasa de ganancia en base a la adaptación rápida de la empresa a los cambios en el mercado.
Cada una de ellas es el reflejo del caracter capitalista de la incorporación de los avances tecnológicos y, a la vez, intentos de debilitar la resistencia de los trabajadores. Pero, contradictoriamente son tambien formas que hacen mas evidente la inutilidad de la burguesía como clase y el rol central del trabajo vivo como creador de riqueza .
¿ No sigue siendo entonces lo esencial que estamos en presencia del trabajo asalariado bajo dominio del capital? En esas condiciones ¿ha desaparecido la clase obrera, en el sentido en Marx la definió o por el contrario continúa expandiendose como la clase mas numerosa? En nuestro país la artificial división que se estableció en las leyes sociales entre obreros y empleados puede facilitar confusiones pero es evidente que la inmensa mayoría de los asalariados son sujetos de explotación capitalista y son parte de una misma clase social: el proletariado moderno.
Es una realidad que los niveles de organización y de conciencia de clase en muchos sectores no es todavía la que alcanzaron las fuerzas mas significativas del proletariado en el período anterior pero ello no modifica su posición objetiva en la estructura social que genera el capitalismo ni es un hecho fatal que su conciencia de clase para sí aún no se exprese.
En una carta de sus años de juventud Marx escribió bellamente que quería ser escuchado " por la humanidad sufriente que piensa y por la humanidad pensante que es oprimida". En el nuevo tiempo que se abre camino crecen las posibilidades materiales para que así ocurra .
La tarea de los marxistas de hoy es comprender a fondo estos procesos y aprender a asentar en ellos las nuevas formas de organización para llevar adelante la lucha de clases para hacer realidad los cambios radicales en la sociedad, descubriendo y construyendo las formas de lucha adecuadas a las nuevas realidades.
Estamos sin duda en presencia de cambios muy grandes. Con una intención claramente ideológica, instrumental, se instala la idea del cambio de época. Puede ser que valga la pena encontrarle un nuevo nombre a este período. También el período del feudalismo fue dividido por los historiadores. Se podría apreciar lo nuevo como, por ejemplo, el paso de la Baja Edad Media a la Alta. Lo esencial sigue siendo, en todo caso, que seguimos atenazados por el capitalismo.
¿Quienquiera que mire objetivamente la realidad puede contradecir que la sociedad moderna esta marcada por la contradicción flagrante entre una producción siempre mas social y la persistencia de la apropiación privada de ese producto social que Marx expone como la contradicción fundamental del capitalismo?
¿Quienquiera que mire objetivamente la sociedad actual podrá ignorar la persistencia de la tendencia a la centralización y concentración del capital?
¿Quienquiera que mire objetivamente el estado de cosas actual no confirma la persistencia de las crisis como inmanente de funcionamiento del capitalismo?
" Las relaciones burguesas de producción y de cambio...toda esta sociedad burguesa, que ha hecho surgir tan potentes medios de producción... se asemeja al mago que no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros."
Esas "potencias infernales" se expresan en las recurrentes crisis capitalistas, en medio de las cuales se destruye sistemáticamente no solo una parte considerable de los productos elaborados sino también de las fuerzas productivas ya creadas.
Es la epidemia de la sobreproducción capitalista que se instala no porque sobren productos en general, puesto que dicha "sobreproducción" coexiste con las necesidades, el hambre y la miseria de millones de seres humanos, sino como consecuencia de la permanencia del sistema capitalista mas allá de su tiempo histórico. En esas condiciones, dice Marx, "la sociedad se encuentra súbitamente retrotraída a una estado de barbarie momentánea. Diríase que la sociedad posee demasiada civilización, demasiados medios de vida, demasiada industria, demasiado comercio".
En el Manifiesto Comunista, que, como hemos dicho, no escatima palabras para poner de relieve el papel revolucionario de la burguesía en la historia de la humanidad se comprueba, con el mismo rigor científico,( el posible en la época en que fué escrito) que ese rol de transformadores de la fuerzas productivas con un sentido progresista los hace portadores de un dominio que puede hacer y hace retroceder a la humanidad a terribles formas de barbarie.
Marx y Engels hablan de "barbarie momentánea". Mirando las cosas con realismo hay que apreciar un salto cualitativo. Se trata de la instalación de formas de barbarie permanentes. Porque ¿ que mas que barbarie es el incremento gigantesco de la delincuencia que tiene su causa esencial en la cruel exclusión social acentuada en la actual fase desarrollo, o la instalación de las mafias como una forma corriente y tolerada de la acumulación primitiva, o la dramática extensión de la drogadicción en todos los niveles sociales, o la intensificación de las formas mas diversas de corrupción como recurso del "exito social"? ¿ Y no es también barbarie pura y simple la frenética destrucción del medio ambiente en aras de la ganancia? Todo el mundo sabe que hay productos y procesos productivos que arriesgan la vida de la humanidad pero continúan siendo realizados porque su detención comprometería utilidades. Todos hemos visto con profunda emoción las imágenes de esos pequeños hijos de compañeras temporeras deformes y sin destino. Que es eso sino barbarie? "Quien comprende y no hace nada es que no comprende nada" es un lema de grupos ecologistas. Es una hermosa frase solo que debemos tener mas en cuenta que el interés del capital es mas fuerte que la razón y el sentimiento y que por ello es necesario el cambio revolucionario.
Les propongo detenernos un momento a reflexionar sobre éste pensamiento de Marx: "En los hechos, es solo con el desperdicio mas enorme del desarrollo de individuos particulares que se asegura y realiza el desarrollo de la humanidad en general en el curso de la época histórica que precede inmediatamente a la reconstitución conciente de la sociedad humana"
La desigualdad social siempre creciente como la causa de la pobreza humana en todas sus dimensiones y la imposibilidad de superar la miseria sin trastocar las bases estucturales de la sociedad capitalista es una contribución original del marxismo. La teoría de Marx surgió cuando ya el clamor de los desheredados de la tierra llevaba muchos hombres a proponer soluciones piadosas (socialistas y comunistas utópicos) o a plantear tajantes rebeldías de destrucción sin proyecto alternativo. Sin menospreciar esos sueños y desesperaciones, aunque criticando unas y otras, Marx y Engels plantearon la opción que nacía de la propia sociedad que debía y debe cambiar.
"El comunismo no es para nosotros ni un estado que debe ser creado ni un ideal al que debe someterse la realidad. Llamamos comunismo al movimiento real que termina con el estado de cosas actual"
Y fueron aún mas a fondo.
No era para nada evidente en la época en que se escribió, por ejemplo, el Manifiesto, el torvo y despiadado proceso de exclusión social que es inherente al régimen del capital. Había también los que promovían, seguramente con otros nombres, la tesis del chorreo. Sin embargo, el análisis marxista pronosticó, en sus líneas gruesas lo que esta pasando ante nuestros ojos. El reino del dinero invierte hasta la ley de la gravedad: chorrea pero hacia arriba.
" Para oprimir a una clase, es preciso asegurarle unas condiciones que le permitan, por lo menos, arrastrar su existencia de esclavitud. El siervo en pleno régimen de servidumbre, llegó a miembro de la comuna, lo mismo que el pequeño burgués llegó a elevarse a la categoría de burgués bajo el yugo del absolutismo feudal."
El capitalismo se comporta de otro modo. En una primera fase de su desarrollo "necesita anidar en todas partes", arrastra a todos a su corriente. Pero , a partir de un momento del desarrollo social, la burguesía " no es capaz de asegurar a su esclavo la existencia ni siquiera dentro del marco de la esclavitud porque se ve forzada a dejarle decaer hasta el punto de tener que mantenerle en lugar de ser mantenida por él."
La viga maestra del capitalismo es siempre y en toda circunstancia la explotación del trabajo asalariado, la obtención de plusvalía como base irremplazable del crecimiento incesante del capital, premisa y condición de subsistencia del sistema.
La existencia de un ejército de reserva de asalariados disponibles (cesantes) es una forma de vida del capitalismo. Este ejercito opera como un factor de contención de las demandas "excesivas" de los asalariados que pueden comprometer las tasas de ganancia. Hemos escuchado a Massad.
Pero, cuando la cifra de desempleados supera límites extremos, la cantidad se transforma en calidad y estamos ante la existencia, no ya de un ejército de reserva sino de una humanidad sobrante, de excluídos del sistema, de parias del mercado, que no tienen espacio para desarrollar un trabajo productivo porque el propio régimen se los niega tras haberlos expropiado de sus medios y desplazado de su entorno,(pequeños propietarios, campesinos, minorías étnicas,inmigrantes).
Estamos confrontados con esa realidad. En el mundo de las transnacionales, las 200 mas importantes empresas realizan por si solas el 25% de la cifra de negocios mundial. Todas reunidas, emplean apenas 18,8 millones de trabajadores, lo que equivale al 0.75 % de la mano de obra libre del mundo entero. Ese el paradigma del capitalismo en su fase actual. Por eso, en los países centrales del capitalismo el fenómeno de la cesantía se instala como una condición permanente y siempre creciente aunque haya también desarrollos desiguales. Solo en la Comunidad Europea se cuentan ya 20 millones de cesantes reconocidos. Allí no se contabilizan las oleadas de inmigrantes que día tras día abandonan sus lugares de origen para intentar conseguir en las metrópolis lo que sistema les niega en sus países.
En las actuales condiciones, se produce mas con menos trabajo humano. Pero, cuando se propone la disminución de la jornada de trabajo para hacer partícipe a la sociedad en su conjunto de las nuevas potencialidades creadas por ella, el capital resiste a pie firme y, peor aún, pugna por aumentarlo donde puede, como ocurre entre nosotros. Eso tiene como efecto inevitable el aumento de la humanidad sobrante.
Esos millones de hombres y mujeres sin espacio para un trabajo creador deben ser mantenidos de una forma u otra. Y así sea, como es en realidad, que se les otorgue medios dramáticamente exiguos, ese es un gasto contradictorio con el sistema mismo.
Cuando ya ni siquiera eso es soportable para los humores del capital , suena la hora de la exclusión pura y simple. Emergen dos sociedades: la formal, la del capital respetable y protegido por las leyes, y la informal, la de los excluídos. Entre 1990 y 1995 en nuestra América latina se crearon 15,7 millones de empleos de los que 13,6 millones, es decir el 80%, fueron creados en el area informal.
Es la evidencia flagrante del fracaso del capitalismo como forma de organización de la humanidad.
Hemos llegado al punto en que la burguesía no puede seguir desempeñando el rol de clase dominante ni imponer a la sociedad, como ley reguladora, las condiciones de su existencia como tal, sin conducir a la humanidad por nuevos caminos a formas de barbarie.
Cada fase del desarrollo tiene su ética. La ética del postmodernismo es, quizá mas desnudamente que en cualquier otra época del capitalismo, esa estrecha visión utilitarista y la crueldad consecuente. En el siglo que termina, la organización del movimiento obrero, la amenaza al sistema proveniente de la emergencia de las primeras experiencias de socialismos, que con todos sus defectos realizaron políticas sociales que favorecían a los trabajadores y no podían ser ignoradas, contuvo el antihumanismo que dimana del desarrollo y la absolutización del mercado. Ahora, ha emergido con todo su descaro.
Eso es lo que ponen de manifiesto, por ejemplo, los conceptos de Hayek, gurú del pensamiento único: "La popularidad de la idea que es mejor cooperar que competir demuestra el desconocimiento de la verdadera función orientadora del mercado" es su punto de partida. De allí deriva la tarea capital: "la lucha contra el socialismo, la lucha por abolir todo poder que trate de dirigir los esfuerzos individuales y distribuir deliberadamente sus resultados." Y amonesta airado: "Pueden los intelectuales seguir empecinados en el error de creer que el hombre es capaz de diseñar nuevas y mas adecuadas éticas sociales. En definitiva, tales nuevas reglas constituyen solo una degradación hacia modelos de convivencia... mas primitivos". Y para Hayek no se trata solo del marxismo sino también de la Teología de la Liberación, por ejemplo, y por cierto del llamado Estado de Bienestar alentado por la socialdemocracia, que fué el primer blanco de sus proclamas.
Ante esta realidad, siguen teniendo sonoridad también en este terreno los objetivos que Marx y Engels plasmaron en una frase definiendo la esencia de nuestra postura ética: aspiramos a que el libre desenvolvimiento de cada uno sea la condición del libre desenvolvimiento de todos. Ello solo es posible en una sociedad construída sobre otras bases donde el progreso no sea una maldición para la mayoría sino una posibilidad para todos los seres humanos en su diversidad.
El desarrollo de la teoría es un imperativo de la actualidad. Si no damos cuenta de los cambios que han tenido lugar facilitaremos la permanencia del sistema capitalista con los desastres consiguientes. Equivaldría a ignorar la relevancia que los propios autores consideraron que sería creciente con el tiempo de la importancia de los factores subjetivos en la lucha por el cambio revolucionario.
En un planeta con 5.000 millones de habitantes, poblado por una humanidad que ha accedido a conocimientos que permitirían satisfacer sin apuros todas las necesidades materiales de sus componentes sin destruir el nicho que nos cobija, apenas 500 millones, menos de un 10 %, viven confortablemente mientras 4.500 millones se debaten en medio de necesidades angustiosas y perfectamente solubles y una buena parte de ellos en la miseria sin atenuantes. Si en nuestro mundo, 358 ultra millonarios se apropian de fortunas que equivalen a los ingresos del 45% de la población mundial, es que es indispensable y a la postre inevitable el cambio del régimen social que permite que se genere tal aberración.
"Los comunistas trabajan en todas partes por la unión y el acuerdo entre los partidos democráticos de todos los países." se lee en el Manifiesto. Es una indicación que también vale hoy día. Más aún cuando los valores democráticos que en las luchas contra el viejo régimen tomó como suyos la burguesía en ascenso, hoy los ha lanzado por la borda. Las banderas de la democracia no pueden ser sostenidas sólidamente en otras manos que no sean las de los pugnan por la superación del capitalismo. Un régimen social que es portador de inmensos riesgos para el desarrollo de la humanidad, que segrega y excluye con tal saña, no puede sostenerse sino incrementando siempre mas la coerción. Para confrontarlo con éxito hay que trabajar por unir a todos los afectados por las consecuencias de ese dominio añejo y unir asumiendo que la dimensión internacional de las luchas es hoy, en los tiempos de la globalización neoliberal, un imperativo mas claramente insoslayable.
La alternativa que se propone la construcción de una sociedad superior al capitalismo enfrenta obstáculos colosales. Sería un absurdo irresponsable desconsiderar los éxitos del capitalismo y las derrotas del socialismo, así como no tener en cuenta la desfavorable correlación de fuerzas mundial para realizar las profundas transformaciones estructurales que la situación objetiva demanda. La ofensiva está hoy en manos del capitalismo neoliberal pero eso no demuestra que sea correcta su tesis sobre la eternidad del sistema ni la pretensión de identificar la racionalidad económica con la racionalidad capitalista.
Aún perdura un período de reflujo, es cierto. Pero el topo de la historia sigue hozando.
Quiero terminar con una remembranza de Clodomiro Almeyda a este propósito. Cuando se derrumbó el socialismo en Europa le escuché reflexionar sobre los cursos de la historia llamando la atención sobre el devenir de la revolución francesa. Hubo la Restauración, cierto. Pero hubo enseguida el 30, y en particular el 48 que retomaron el sentido de la historia abierta ente los muros de La Bastilla. La historia está sobre todo por delante y no sólo atrás de nosotros.


JORGE INSUNZA 


MIEMBRO DE LA COMISION POLITICA DEL PCCH

miércoles, 13 de junio de 2012

PROXIMAS ELECCIONES EN VENEZUELA



Chávez: Lo que está en juego es el futuro de la patria


Recordó que la campaña comienza
el próximo 1 de julio, “ahorita
estamos calentando los motores,
mientras al majunchismo (candidato
de la derecha) se le acaba la gasolina
y andan pistoneando por ahí”.
Chávez se refirió al acto político
que protagonizó el candidato de
la derecha, Henrique Capriles, ayer
domingo 10 de junio, cuando formalizó
su candidatura ante el CNE.
Instó a todos los venezolanos
a arreciar la batalla, en los próximos
días, semanas y meses, hasta llegar al
7 de octubre.
“Venceremos el 7 de octubre
con 10 millones de votos por el
buche; a trabajar todos muy unidos
desde las parroquias, los barrios, las
unidades de batalla, hasta todo el ámbito
nacional”, dijo.
Desde tempranas horas de la
mañana miles de personas llenaron
las plazas, O’Leary, Diego Ibarra, el
Parque Ezequiel Zamora (El Calvario)
y la Plaza Miranda para acompañar al
Candidato de la Patria, Hugo Chávez,
en su postulación para las próximas
elecciones del 7 de octubre.
Esta es la quinta vez que el
presidente Chávez participa directamente
en unos comicios para ser
reelecto como Presidente de la República.
En 1998 Hugo Chávez venció
a Henrique Salas Romer; luego en
2000 fue ratificado en el cargo como
mandatario nacional después de proceso
constituyente; también en 2004,
al ganar el referendum popular, y en
2006 cuando fue ratificado por el
pueblo en Miraflores con más de 60%,
al derrotar a Manuel Rosales.
Entregó Segundo Plan Socialista de
la Nación al CNE
El documento se denomina
Segundo Plan Socialista de la Nación
2013-2019 y constituye la continuación
del programa que el mismo
Chávez denominó Proyecto Nacional
Simón Bolívar 2007-2013.
“Hemos trabajado duro en los
últimos meses, estructurando esta
propuesta, es el programa de la patria
2013-2019. Lo entrego (el programa)
a usted (a Tibisay Lucena, presidenta
del CNE) como compromiso de vida,
de lucha, de batalla y, por su puesto,
de victoria. lo entrego en nombre del
Partido Socialista Unido de Venezuela
(Psuv), del Gran Polo Patriótico, de los
movimientos revolucionarios, socialistas,
populares, y del mío propio “,
precisó.
La Ley Orgánica de Procesos
Electorales establece la entrega de un
programa de gobierno a quienes se
postulen como dirigentes del Poder
Ejecutivo.
Chávez agregó que su candidatura
es “la de la mayoría de los
venezolanos, de la construcción de la
patria independiente, libre y socialista”.
“Se trata de generar cada día
más y mejores condiciones para la
irreversibilidad del proceso y la consolidación
del proyecto socialista bolivariano,
la mayor suma de seguridad
social, de felicidad social”, agregó el
Jefe de Estado.
“Siempre lo he dicho. Lo que está en juego no es lo que hemos logrado en estos años, ni lo que estamos
logrando, lo que está en juego es el futuro de la patria, de este siglo y de este tiempo”, expresó el presidente
de la República y ahora candidato presidencial, Hugo Chávez, desde la Plaza Diego Ibarra en el
centro de Caracas, luego de haber formalizado su candidatura presidencial ante el Consejo Nacional
Electoral (CNE).

FUENTE : CORREO BOLIVARIANO

CANDIDATA A CONCEJALA POR LA COMUNA DE MACUL


Camila Donato: “Es una insolencia justificar la desaparición y la tortura en Chile”


Camila Donato

Invitada al programa Cadena Nacional de Vía X, la dirigente y actual candidata a la concejalía de Macul, Camila Donato, señaló que “le podrán poner el nombre que quieran, pero no pueden tratar de limpiar la imagen de un dictador” en alusión al acto de homenaje que la Corporación 11 de Septiembre pretende realizar a Augusto Pinochet el próximo Domingo 10 de Junio en el Teatro Caupolicán.
La joven dirigenta afirmó que “rendir homenaje a un asesino, es un insulto para las víctimas de las violaciones a los derechos humanos” agregando que “es una insolencia justificar la desaparición y la tortura en Chile”.

Diversas organizaciones sociales, organizaciones de Derechos Humanos y numerosas personalidades políticas han manifestado su rechazo y repudio al acto. Asimismo, organizaciones de Derechos Humanos han exigido al gobierno que impida la realización de este acto ante lo cual este ha señalado que al Ejecutivo no le corresponde prohibir o suspender un homenaje a la figura del dictador.
A la fecha, familiares de víctimas de la dictadura han presentado un recurso de protección ante la justicia  para frenar el homenaje a Pinochet y han solicitado al Teatro Caupolicán que no disponga de sus dependencias para el evento.
En caso que finalmente se llevo a cabo el acto, está convocada una concentración para expresar el repudio al homenaje a la figura del dictador chileno, por lo cual el llamado es a reunirse este Domingo 10 de Junio a las 10 de la mañana en la intersección de las calles San Diego con Santa Isabel.


PRINCIPIOS DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE


El Partido Comunista de Chile es un partido de raigambre obrera, campesina e intelectual, fundado en Iquique el 4 de Junio de 1912 por trabajadores revolucionarios encabezados por Luis Emilio Recabarren, con el nombre de Partido Obrero Socialista. En su IV Congreso, realizado en Rancagua el 2 de enero de 1922, pasa a denominarse Partido Comunista de Chile. Es el Partido de Recabarren, Neruda y Víctor Jara.
Los Estatutos contienen los principios básicos y normas de la estructura de funcionamiento y organización del Partido en cuanto eficaz instrumento para cumplir con los objetivos programáticos y la política que democráticamente acuerdan sus militantes.
Nuestra visión de la sociedad arranca de criterio científico-humanistas. Se sustentan en las concepciones de Marx, Engels, Lenin y Recabarren, en aportes de otros pensadores marxistas y progresistas, en la propia elaboración del Partido y en el constante avance en la filosofía y la ciencia. Tenemos en cuenta los profundos cambios producidos en la sociedad y en el mundo contemporáneo. Nuestra concepción humanista contiene los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Somos un Partido Revolucionario, que lucha por el Socialismo y reconoce el papel motriz de la clase obrera, de los trabajadores, en el progreso y transformación social. Por su tradición y espíritu democrático, lucha por la democracia como forma de organización política de la sociedad y el Estado y por la supresión de toda forma de dominación política, económica, social y cultural sobre el pueblo. El Partido Comunista se opone a toda forma de explotación y discriminación del ser humano.
Nuestra inspiración es nacional, patriótica, latinoamericanista e internacionalista. Es antiimperialista. Luchamos por la Autodeteminación de los Pueblos y somos solidarios con todos aquellos que luchan por su independencia nacional, por la democracia, por el socialismo y la paz. Promovemos la lucha por la preservación del equilibrio ecológico del planeta.
Nuestra composición es multiétnica. En el Partido Comunista militamos personas creyentes y no creyentes. El ingreso a nuestras filas está vedado a aquellos que sustentan ideologías fascistas o racistas. Los comunistas desarrollamos la política basados en la inteligencia y el aporte de todos y cada uno de sus militantes, en el intelectual colectivo que expresa el pensamiento, el constante estudio, la discusión, la experiencia y acción de conjunto de sus militantes al servicio de sus objetivos revolucionarios.

FUENTE : ESTATUTOS DE PCCH

¡AHORA SE PREPARAN PARA LLEVARSE EL LITIO!


Chile tiene una reserva de litio (procedente de salmueras) estimada en 6.900.000 toneladas, (incluso pueden ser mas) las cuales valorizadas al precio promedio actual del mercado Internacional de US$ 6.500 la tonelada, son US$ 44.850.000.000, es decir, 44,8 billones de dólares en reservas de litio Chileno, a los cuales la derecha chilena se está preparando para darle el zarpazo y entregarlo a las transnacionales. Es el litio que necesitarán todas las baterías para los autos eléctricos que están empezando a producirse en el mundo. Durante el 2008, la producción mundial de litio metálico alcanzó las 27.400 ton., mostrando un incremento cercano al 90% de las 13.000 toneladas que se producían en el año 2000, lo que significa un incremento promedio anual de un 8% aproximadamente, (USGS, 2009). Chile, que lidera el mercado con una participación del 44% de la producción (mediante salmueras), tiene una capacidad de producción de 62.000 toneladas, pero puede aumentarlas a 73.000 toneladas sin mayor problema.

El debate aumentó, dado que Tahil (1) (2007) señaló que sólo el litio proveniente de salares podía ser usado en la manufactura de baterías, y que los depósitos de espodumeno (como los que existen en USA) no serían parte de esto, dado que solo los primeros son ―económicamente y energéticamente viables para baterías‖. Los otros no son conveniente y Chile, tiene sus reservas de litio principalmente procedente de salares.

Para el 2008, la demanda por litio alcanzó aproximadamente las 92.000 toneladas, de las cuales Chile aportó 40.480 toneladas aproximadamente, lo que generó ingresos por US$263 millones un incremento de un 20% con respecto al 2007, lo que representa una tributación de US$ 21.075.548.

Para los próximos 10 años, SQM (2008) proyecta un crecimiento anual de la demanda por litio en un 5%. Y dentro, de eso, las baterías recargables serían las protagonistas, con tasas cercanas al 10% anual. Hacia 2018, las baterías recargables representarán el 42% de la demanda (en 2008 la cifra fue de 27%) y las destinadas a vehículos representarán entre el 10 y el 15%.

En El Mercurio on line publicaron lo siguiente:

―Para aumentar la competitividad del país, el Ministerio de Minería anunció que a partir de fines de este año se licitarán Contratos Especiales de Operación de Litio (Ceol), con lo que empresas nacionales y extranjeras podrán explotar el mineral. La compañía que se adjudique el concurso tendrá el derecho a extraer 532 mil toneladas del mineral durante 20 años, período que comenzará a correr desde que se suscribe el contrato. La compañía podrá decidir en qué lugar hacer la extracción.

Pablo Wagner, subsecretario de Minería, estima que las empresas deberán invertir entre US$300 millones y US$500 millones por cada concesión y calcula que el Estado podría recaudar US$350 millones por cada uno de estos proyectos mineros.

Chilenos, hagamos un simple cálculo, si una licitación (transnacional) explota las 532.000 toneladas de litio, durante los 20 años, (lo cual es lógico pensar que sacarán todo lo que puedan) significan que recibirán a valor presente US$ 3.458.000.000.- y sobre esa base, ellos pagarán al Estado de Chile sólo US$ 350.000. es decir, nos estarán pagando un miserable 10 %, menos de lo que pagan cualquier profesionales o contribuyente en Chile que tribute a partir del 3er escalón del impuesto global complementario.

En la industria, SCL (Chemetall, una transnacional, porque la otra es SQM) aplaudieron la decisión del Ejecutivo. "Valoramos que el Gobierno esté tomando las medidas necesarias para que Chile siga siendo un líder mundial en la producción de carbonato de litio", fue la declaración de Eduardo Morales, gerente general de la Sociedad Chilena de Litio (SCL). (Chemetall)

En el concurso podrán participar personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, de manera individual o como parte de un consorcio.

MARIO BRIONES

LA MINISTRA MATTHEI SE SACO LA CARETA


No bien fue designada en la cartera de Trabajo, es este mismo medio advertimos que la entonces senadora de la UDI, Evelyn Matthei, economista de profesión, llegaba con la misión de profundizar el modelo neoliberal, lo que en el caso del trabajo significa rebajar su precio y facilitar el despido, en jerga técnica, "flexibilidad" laboral. Para verdades, el tiempo.

La señora Matthei, a título de escopeta, ha encabezado la resistencia del Gobierno a elevar el salario mínimo a 250 mil pesos, habiendo condiciones de sobra para ello. Y ahora, sin que en rigor le corresponda, asumió la vocería para anunciar un nuevo proyecto flexibilizador, consistente en rebajar los salarios, con el conocido sambenito de "proteger" el empleo.
La ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, junto a su par de Hacienda, Felipe Larraín, anunciaron el envío de un proyecto de ley que permite rebajar los sueldos de los trabajadores cuando se desaten crisis económicas, ergo ahora, con el pretexto de "defender" la fuente laboral de los trabajadores.
El proyecto consiste en permitir que cuando una crisis afecte la economía chilena, los trabajadores pacten con sus empleadores, la posibilidad de trabajar media jornada, pero recibiendo un 75% de su salario, y utilizar el resto de la jornada para capacitarse.
La señora Matthei lo justificó así:
“Lo que nos interesa como Gobierno es proteger el empleo de las personas. Estas medidas están enfocadas hacia los trabajadores más vulnerables, que son los primeros en perder el empleo cuando hay crisis. La idea es que no pierdan su trabajo, y para eso, existirá la posibilidad que se pongan de acuerdo con su empleador. Pese a que trabajarán media jornada, recibirían el 75% de su sueldo, y el resto del tiempo, a través del Sence se usará para capacitación, de modo que cuando termine la crisis, el trabajador pueda optar a un mejor empleo. Queremos que el sacrificio que hace un trabajador cuando hay una crisis no sea demasiado grande”.
Según el proyecto de ley, el sueldo del trabajador en caso de crisis sería asumido en un 50% por el empleador, y en un 25% a cargo de la cuenta individual del seguro de cesantía. Las cotizaciones previsionales seguirán siendo pagadas por el trabajador.
Esta medida se aplicaría por un máximo de 5 meses, y para que el trabajador pueda optar a ella, debe tener un contrato indefinido, con al menos 6 cotizaciones en el seguro de cesantía. Las empresas que pueden acceder al acuerdo con sus trabajadores son aquellas que se encuentren al día en el pago de las cotizaciones al seguro de cesantía. Además, se flexibilizarán los requisitos para poder acceder al seguro de cesantía en tiempos de crisis, pues de doce cotizaciones durante los últimos 24 meses, en situación de crisis se reduce a ocho cotizaciones en los últimos dos años.
Lo primero que hay que decir es que se trata de una medida cortada con el más clásico molde neoliberal, que busca, simultáneamente, transferir los costos de las periódicas crisis económicas a los trabajadores, y reducir el costo de la nómina salarial para los empresarios.
Segundo, la medida se anuncia con la proverbial hipocresía neoliberal; es decir, se arrasa con los derechos del trabajo, en nombre de la defensa del trabajo.
La señora Matthei ensaya un truco de prestidigitación, al señalar que el trabajador sólo trabajará media jornada, pero recibirá el 75% de su remuneración. William Blake decía que una verdad mal intencionada es peor que una mentira, y Jean Cocteau, que una mentira a medias de ninguna manera es una media verdad.
Lo que omite la señora Mattei, es que al empresario se le reduce el 50% del costo de la planilla salarial, puesto que el saldo de 25% lo aportará el propio trabajador, con los descuentos mensuales del seguro de cesantía, mecanismo al cual se le atribuyen extraordinarias facilidades. Y eso también tiene explicación, puesto que el objetivo estratégico de los neoliberales consiste en reemplazar la indemnización por años de servicio, por el seguro de cesantía, una manera oblicua de trasferir al trabajador el costo del despido, o de la "desvinculación", para decirlo en jerga neoliberal.
Además, no es verdad que el trabajador trabaje media jornada, porque, en rigor, no queda con el saldo del tiempo a su disposición, para utilizarlo en lo que desee, incluso en trabajar parcialmente en otra parte, sino que es obligado a "capacitarse", además en un régimen como el que regula el SENCE, de pésima calidad. Nuevamente es una mentira que cuando acabe la crisis, el trabajador puede optar a un mejor empleo. Eso tendría validez en una economía industrializada, pero no en un modelo primario exportador, de bajísimo valor agregado, donde la especialización de la mano de obra es irrelevante, como es lo que ha construido el neoliberalismo en Chile.
En tercer lugar son una falacia las afirmaciones de la señora Matthei, en el sentido de que el empleo se protege con mayor flexibilidad laboral o con rebajas del costo del trabajo. En rigor, corresponden al dogma neoliberal del ajuste, con arreglo al cual los desequilibrios de la economía se corrigen, siempre, con los ingresos del trabajo.
El ajuste, también invariablemente, profundiza la crisis, y no es capaz de prevenir, ni menos de evitar, la crisis subsiguiente.
Hay muchas maneras de proteger el empleo. Por lo pronto, encareciendo el despido. O protegiendo la economía nacional de la entrada de productos extranjeros subsidiados, o favorecidos con dumping social.
Se protege el empleo con masivos programas de obras públicas intensivos en mano de obra, mecanismo con el cual se salió de la mayor crisis económica de la historia, el crack del 1929-32, que en rigor se prolongó hasta la segunda guerra mundial.
Se protege el empleo subsidiando, apoyando y otorgando crédito al sector de la pequeña y mediana empresa, que aunque ofrece el 80% del empleo, participa sólo del 15% del producto; en lugar de subsidiar al sector de la gran empresa, como se hace hoy con exenciones y franquicias tributarias, créditos blandos, cesión de activos por debajo su valor, licitaciones en condiciones favorables, y todo tipo de desregulaciones, entre otros mecanismos; sector que ofreciendo el 10% del empleo, se queda con un 85% de la participación en el producto.
En suma, se defiende el empleo trabajando incansablemente para posibilitar por medio de recursos políticos y lucha social, el reemplazo del modelo económico que representa la señora Matthei; en rigor, enviarlo al basurero de la historia, que es donde debe estar, y reemplazarlo por otro donde el trabajo, la cooperación y dignidad humana desplacen al lucro y la ganancia como objetivo último de la economía.

FRANCISCO HERREROS
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martes, 12 de junio de 2012

DICCIONARIO MARXISTA



BURGUESÍA:  Se agrupa bajo este nombre a la clase de los capitalistas modernos, propietarios de los medios de producción social y que emplean trabajo asalariado. La clase burguesa tiene su origen en la sociedad feudal; ella encabezó la revolución anti-feudal y enarboló las banderas de la doctrina liberal.

CAPITAL:  Valor que se valoriza. La forma inicial del capital es una masa de dinero cuya utilización en el proceso productivo capitalista permite a su dueño obtener una cantidad mayor que la inicial. El dinero sirve para comprar maquinarias y materias primas por una parte, y fuerza de trabajo por la otra, vale decir capital constante y capital variable. Una vez que posee capital constante y variable, el capitalista puede organizar la producción de un determinado bien; el valor de una unidad de ese bien debe ser mayor que la suma de las partes de capital constante y variable que se han usado en su producción. De esta forma, cuando todo el capital constante y variable adquirido haya sido gastado, o sea cuando las máquinas estén tan desgastadas que no pueden seguir siendo utilizadas, cuando hayan sido consumidas las materias primas y cuando haya vencido el contrato de los trabajadores, el dinero obtenido por la venta de lo producido ha de ser mayor que el invertido originalmente. En este sentido sostiene el marxismo que el capital es un valor que se valoriza.

CLASES SOCIALES:   Grupos sociales antagónicos. Uno se apropia del trabajo del otro a causa del lugar diferente que ocupan en la estructura económica de un modo de producción determinado. Este lugar está determinado fundamentalmente (no exclusivamente) por la forma específica en que se relaciona con los medios de producción. Esta relación puede ser de dos tipos: relación de propiedad y relación de no-propiedad. Los grupos sociales antagónicos han existido siempre, afirma Marx: en la sociedad esclavista (amos y esclavos), en la sociedad feudal (señores y siervos), y en la sociedad capitalista (burguesía y proletariado).

CONCIENCIA DE CLASES:   Comprensión de la comunidad de intereses que existe entre los miembros de una clase determinada, así como -siempre dentro del esquema marxista- del antagonismo de esos intereses con los de la clase adversa. Ejemplo: En el Feudalismo los miembros de la naciente burguesía toman conciencia de clase cuando comprenden que los intereses económicos e ideológicos que los unen se oponen con los de los señores feudales. En ese momento inician la lucha política, su lucha de clases. De igual forma, continúa el análisis marxista, en la sociedad capitalista los miembros del proletariado toman conciencia de clases cuando comprenden que la condición de explotados que los identifica está en relación directa con la existencia de propiedad privada de los medios de producción , es decir con la existencia de la burguesía.

DERECHO:   La concepción marxista del derecho ubica a éste en la super-estructura de la sociedad. Así, entonces, para los marxistas el derecho constituye el conjunto de aquellas condiciones exteriores de producción que en una sociedad escindida en clases se expresan como normas consuetudinarias o escritas (normas jurídicas) y cuya mantención está garantizada por la fuerza controlada por el Estado.

DIALÉCTICA:   En su concepción de la dialéctica Marx recibió el legado de Federico Hegel, quien a su vez se inspiró en el griego Heráclito (VI a.C.). El recuerdo de Hegel palpitaba en la Universidad de Berlín cuando el joven Marx llegó a ese claustro a estudiar historia y derecho. Elevado en vida al rango de filósofo social de Alemania, Hegel había dado a sus discípulos una fórmula que llamó "dialéctica", que permitía comprender tanto los aspectos positivos como negativos de la historia, la ética, el derecho, la política y la biología. Sostenía que en el dramático conflicto de ideas, instituciones y sociedades, existe un gran principio armonizador(síntesis), que resulta de la acción (tesis) y negación (antítesis) de las cosas. Vivimos un proceso en el cual todo crece, cambia y vuelve a desarrollarse. Dicho en otra forma, en este proceso cada movimiento produce, por una reacción automática, su movimiento opuesto; y del conflicto resultante entre los opuestos (tesis y antítesis) nace la síntesis final. El Universo es un todo sistemático de cualidades positivas y negativas relacionadas entre sí. Toda cosa real implica la coexistencia de elementos contrarios.
Para explicar el impacto de esta teoría dialéctica en Marx, el autor Ernest R. Trattner señala que de inmediato el joven teórico empezó a analizar la historia como una marcha trabajosa a través de la oposición, o sea un movimiento triple (tesis, antítesis y síntesis), que constituye la ley de todo desarrollo. La historia no contiene una masa casual de acontecimientos, sino una unidad surgida entre las diversidades opuestas. Las cosas no son estáticas, sino transitorias. Están en movimiento.
La diferencia fundamental entre Hegel y Marx radica en lo que cada cual sostiene que produce ese movimiento en el proceso histórico. Hegel lo atribuye a lo Absoluto, vale decir Dios, o la Inteligencia Suprema, o el Espíritu Cósmico, o como quiera llamarse a cualquier fuerza extra-terrestre. Marx afirma, por el contrario, que son las causas económicas las que influyen en los movimientos de la historia. No dijo, como muchos creen erróneamente, que tales causas constituyen el factor único, porque el hombre también influye. Por eso difirió de Feuerbach, que postulaba un materialismo absoluto y que para negar el papel de la inteligencia aducía que "el hombre es lo que come". Hegel está calificado como "idealista", y Marx como "materialista".
En su libro "Anti-Dühring", Engels califica la dialéctica como la ciencia que estudia las leyes universales del movimiento y desarrollo de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento. Es el método marxista de análisis y comprensión.

DICTADURA DEL PROLETARIADO:   Se llama en esta forma al tipo de Estado correspondiente al período de transición del capitalismo al socialismo. Se trata de una dictadura, vale decir, de un poder que no se apoye en leyes ni elecciones, sino directamente en la fuerza del proletariado armado. Su objetivo, para los teóricos marxistas, consiste en reprimir a las clases o grupos sociales que se oponen a la realización del socialismo.
La construcción del socialismo no puede alcanzarse de golpe. Exige un largo período de transición, por varios motivos. Reorganizar la producción representa una tarea difícil, se necesita tiempo para introducir cambios substanciales en todos los dominios de la vida y sólo con una lucha tenaz y prolongada puede superarse la fuerza de la costumbre de un modo burgués o pequeño burgués para dirigir la economía.
En la dictadura del proletariado -señalan los marxistas- todavía existen clases sociales. La lucha de clases, por tanto, no ha desaparecido, sino que reviste otras formas. El proletariado ha llegado a ser la clase dominante, pero su debilidad persiste todavía- Esta debilidad se sitúa a nivel de la infra-estructura económica y a nivel de la superestructura ideológica. La primera de ellas radica -según los marxistas-en la no correspondencia que se da entre las nuevas relaciones socialistas de producción establecidas en los sectores más importantes de la economía y las relaciones técnicas de producción que están algo atrasadas. La propiedad social de los medios de producción no va acompañada por una apropiación real de estos medios en forma colectiva; siguen dirigiendo la producción algunos técnicos y administradores formados en el régimen anterior.

ESTADO:   Una de las nociones fundamentales en la doctrina marxista. Tiene mucha importancia en lo referente a la acción política de los partidos marxistas-leninistas: gran parte de las discusiones y polémicas en sus filas nace de apreciaciones diferentes acerca de esta noción.
"El Estado, dice Engels, es más bien un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables, que es importante conjurar. Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una lucha estéril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad, llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los límites del "orden". Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella se divorcia de ella más y más, en el Estado".
El Estado, para los marxistas, aparece como un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. Señalan que por regla general pertenece a la clase más poderosa, la clase económicamente dominante. Por excepción, en algunos períodos las clases en lucha están tan equilibradas que el poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta independencia momentánea respecto a una y otra. Tal aconteció, según el análisis marxista, con la Monarquía absoluta de los siglos XVII y XVIII, con el bonapartismo del primero y segundo Imperios en Francia y con Bismarck en Alemania. También en la Rusia republicana, en el gobierno de Kerenski. Para los marxistas el Estado no ha existido siempre.

FUERZA DE TRABAJO:   Conjunto de condiciones físicas y espirituales que se dan en la personalidad viviente de un hombre y que ésta pone en acción al producir bienes de cualquier clase.
En la sociedad capitalista, señala la teoría marxista, la fuerza de trabajo se transforma en mercancía. Esto se debe a que al no tener acceso a la propiedad de los medios de producción, el hombre, para subsistir, se ve obligado a vender su capacidad o fuerza de trabajo como mercancía.
La fuerza de trabajo es una particular mercancía cuyo valor de uso es el trabajo y cuyo valor de cambio es el salario.
Para Marx, los economistas anteriores a la formulación de sus ideas confundían los conceptos de trabajo y fuerza de trabajo. Mientras que la fuerza de trabajo no pasa de ser una capacidad, el trabajo es la materialización de esa capacidad en un producto determinado. No podemos, por tanto, hablar de trabajo independientemente de un producto: no podemos decir tampoco que el obrero venda su trabajo, ya que ello significaría la venta de un producto elaborado.
Fuerza de trabajo es un concepto importante dentro de la teoría del valor marxista. Ella constituye la única fuente generadora de nuevo valor; incorpora al producto en el cual se plasma, un valor mayor que aquel en que fue adquirida (salario).
La Fuerza de trabajo del proletario se conoce vulgarmente como mano de obra, mientras que a su trabajo se le llama obra de mano.

FUERZAS PRODUCTIVAS:   El hombre, las formas y medios que éste utiliza para actuar sobre la naturaleza ( y también sobre objetos con cierto grado de elaboración) en el proceso de producción. En otras palabras las materias que brinda la naturaleza, las maquinarias e instrumentos de la producción, sus métodos y técnicas, los hombres y su experiencia, son fuerzas productivas.
Resulta fundamental destacar el carácter eminentemente dinámico de las fuerzas productivas. Están siempre desarrollándose; se extraen más y mejores materias de la naturaleza, se crean nuevas técnicas, se inventan mejores maquinarias, aumenta la población, etc. Es en este sentido que se habla de "nivel de desarrollo de las fuerzas productivas" (Materialismo Histórico).
LUCHA DE CLASES:   Enfrentamiento que se produce entre dos clases sociales antagónicas cuando luchan por sus intereses estratégicos de largo plazo. Por ejemplo, el interés estratégico a largo plazo de una clase dominante consiste en perpetuar su dominio, el de una clase dominada en destruir el sistema de dominación y el enfrentamiento que se produce entre ambas clases constituye la lucha de clases proclamada por el marxismo. Marx y Engels afirman en el Manifiesto Comunista: "La Historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases". Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, o sea, en términos marxistas, opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada algunas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes. Los marxistas señalan que las huelgas, manifestaciones callejeras, las tomas de fábricas, terrenos y fundos, etc., sólo pueden ser consideradas insertas en el contexto de la lucha de clases que sostiene el proletariado con la burguesía, en la medida en que el proletariado visualice como su objetivo final la destrucción de la burguesía como clase.

MARXISMO:   Básicamente, una concepción del mundo: una visión global de la naturaleza y del hombre.
La concepción marxista se opone a las concepciones cristiana e individualista. La cristiana afirma la existencia de una jerarquía de seres, actos, valores, formas y personas en cuya cima se halla el Ser Supremo. La individualista acepta al individuo (y no ya la jerarquía) como la realidad esencial; el individuo poseería la razón en sí mismo, en su propia interioridad. La concepción marxista, por su parte, se niega a establecer una jerarquía exterior a los individuos, pero no acepta como marco final la conciencia del individuo y el examen de esa conciencia aislada. Advierte realidades que escapan a tal examen: son éstas, realidades naturales (la naturaleza, el mundo exterior), prácticas (el trabajo, la acción), sociales e históricas (la estructura económica de la sociedad, las clases sociales).
La filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés forma, al decir de Lenin, "las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo".
La filosofía del marxismo es el materialismo.
La economía política clásica anterior a Marx se había formado en Inglaterra, el país capitalista más desarrollado. Adam Smith y David Ricardo sentaron con sus investigaciones del régimen económico las bases de la teoría del trabajo, base de todo valor. Marx prosiguió su obra proclamando que el valor de toda mercancía lo determina la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario invertido en su producción.

MATERIALISMO HISTÓRICO:   Estudio de las leyes generales que explican el desarrollo de las sociedades. Se trata de establecer cuáles son los mecanismos que permiten el nacimiento, devenir y muerte de una sociedad. Dicho de otro modo, explicar por qué se produce, por ejemplo, el paso de la sociedad Comunista primitiva a la sociedad esclavista, de la esclavista a la feudal, de la feudal a la capitalista, de la capitalista a la socialista.
El marxismo postula que sólo el conocimiento de las leyes del movimiento de las sociedades puede llevar a una previsión científica del porvenir histórico en sus grandes líneas, ejercer una influencia oportuna sobre él, y aun dirigirlo, dentro de ciertas condiciones.
Esta concepción marxista y materialista de la historia parte de un análisis del proceso de producción, y de la manera en que éste se organiza para interpretar la forma que asumen las instituciones jurídicas y políticas, así como las formas de conciencia, de religión, de ética, etc., que a ellas corresponden: el Materialismo Histórico, especificaron los comentaristas, no niega la existencia y el papel del pensamiento y de la conciencia, no niega que los hombres tengan determinadas ideas y actúen de acuerdo a determinadas concepciones, sino que explica tales concepciones de acuerdo a la estructura material de la sociedad.
La ley fundamental del Materialismo Histórico puede resumirse así: de acuerdo a las condiciones materiales que lo rodean, es decir, de acuerdo, en último término, al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas el hombre organiza la producción de una determinada forma, entra en determinadas relaciones de producción. El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, base sobre la cual se levantan las instituciones jurídicas y políticas, a las que corresponden determinadas formas de la conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general.
Dado el carácter eminentemente dinámico que tienen, las fuerzas productivas siguen desarrollándose dentro del marco de las relaciones de producción que le han dado origen, hasta llegar a un punto tal que, de formas de desarrollo, estas relaciones se transforman en trabas suyas.
Las fuerzas productivas sólo podrán seguir su desarrollo cuando las viejas relaciones de producción sean cambiadas por unas nuevas y más evolucionadas. En ese momento histórico se verifica el nacimiento de una nueva sociedad. Al cambiar la estructura económica, se revoluciona más o menos rápidamente toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Resulta importante destacar que ninguna sociedad desaparece antes que se desarrollen todas la fuerzas productivas que encuentren campo de acción en ella. Jamás aparecen nuevas y más perfectas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Lo anterior explica el marxismo tomando como ejemplo el desarrollo de la agricultura a través de la historia. Primitivamente se practicaba en comunidad. La agricultura primitiva conoció distintas etapas de desarrollo técnico y económico, hasta que el modo de explotación en comunidad se transformó en un obstáculo para el progreso, es decir para el desarrollo de las fuerzas productivas.
Entonces, de la forma colectiva de propiedad del suelo se pasó a la propiedad individual del mismo y de los medios de producción agrícola, o en otras palabras se verificó un cambio en las relaciones de producción. Ello permitió un trabajo mucho más intenso y facilitó el aumento de las fuerzas productivas. Pero esta clase de economía también aparece atrasada cuando, gracias al desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas en su seno, aparecen métodos superiores y se introduce la maquinaria en la agricultura. En las condiciones de explotación agrícola individual resulta imposible utilizar en forma eficiente los nuevos descubrimientos. Se hace necesario entonces cambiar la organización de la producción agrícola. Aparece la división del trabajo, la producción social, el trabajador asalariado. Aparecen, en resumen, nuevas relaciones de producción, aparece la explotación capitalista de la tierra.
El paso de un modo de producción a otro no se realiza para el marxismo automáticamente en el momento en que aparece la contradicción entre las Fuerzas Productivas y las Relaciones de Producción, sino que debe llevarlo a cabo el hombre, mejor dicho las clases de la sociedad para las cuales el modo de producción existente se transforma en un obstáculo para su desarrollo y cuyo papel en el proceso productivo ha hecho nacer en ellas lo gérmenes de un modo de producción superior.

MEDIOS DE PRODUCCIÓN:   Aquellos elementos que participan en el proceso productivo, a excepción de la fuerza de trabajo. Básicamente intervienen tres: el objeto sobre el cual se trabaja, los medios con que se trabaja y la actividad humana utilizada en el proceso. El concepto "medios de producción", como está dicho, abarca a los dos primeros.
El objeto sobre el cual se trabaja puede ser de dos tipos: materia bruta o sustancia que proviene directamente de la naturaleza; y materia prima o sustancia que ya ha sufrido una modificación cualquiera efectuada por el trabajo.
En cuanto a los medios con los cuales se trabaja, Marx distingue un sentido estricto y un sentido amplio. Los medios de trabajo en sentido estricto son las cosas o conjuntos de cosas que el trabajador interpone directamente entre él y el objeto sobre el cual trabaja (materia bruta o prima). Sirven de intermediario entre el trabajador y el objeto sobre el cual se trabaja.
Ejemplos: la máquina de coser en una industria de confección, la pala mecánica en la extracción de minerales, etc. Los medios de trabajo en sentido amplio comprenden además de los medios ya señalados, todas las condiciones materiales que, sin intervenir directamente en el proceso de transformación, resultan indispensables. Ejemplos: el suelo, las rutas, los canales, etc.

MERCANCÍA:   Objeto apto para satisfacer necesidades humanas, de cualquier tipo que ellas sean. Estas necesidades pueden brotar, por ejemplo, "del estómago o de la fantasía", pueden ser físicas o espirituales. La mercancía puede satisfacer las necesidades humanas en forma directa o indirecta, vale decir como objeto de disfrute o como objeto que sirve para fabricar nuevos objetos de disfrute, como 

MEDIOS DE PRODUCCION
El nacimiento de la producción mercantil, que a la postre significó el aparecimiento de la sociedad capitalista, depende de dos condiciones históricas. La primera es la división social del trabajo, que entraña la especialización de los productores en determinados tipos de bienes. Al dedicar todos los esfuerzos a un solo tipo de producción, cada productor obtiene mejores resultados, tanto en cantidad como en calidad, pudiendo intercambiar sus excedentes con los obtenidos por los demás productores y completar toda la gama de mercancías necesarias para su subsistencia. Podemos decir, en consecuencia, que son mercancía todos aquellos bienes producidos para el intercambio. La segunda condición que marca el aparecimiento de la producción mercantil, y que surge como consecuencia de lo anterior, es la producción privada e independiente, con propiedad privada sobre los medios de producción y sobre los productos que se obtienen con su uso (mercancías).
Para Marx, la mercancía constituye la forma elemental donde se refleja la razón de ser del Capitalismo: Por esta causa, el análisis que hace de la sociedad capitalista en "El Capital" parte de un análisis de la mercancía.

MODO DE PRODUCCIÓN:   Unidad de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, en el proceso de elaboración de los bienes materiales. Este modo de producción determina la estructura de la sociedad. Por ejemplo, el modo capitalista, basado en la propiedad privada sobre los medios de producción, determina la división de la sociedad en dos clases antagónicas, el proletariado y la burguesía. Todas las relaciones sociales de la sociedad capitalista, incluyendo las concepciones políticas, jurídicas, religiosas o artísticas, así como las instituciones sociales, políticas, jurídicas y de otro tipo, se hallan condicionadas, para el marxismo, por el modo capitalista de los medios de producción.
La estructura de la sociedad, de acuerdo a esto, no depende de los deseos ni de las intenciones de los hombres, ni de las ideas ni de las teorías, ni de las formas del Estado ni del Derecho. El carácter y la estructura de toda sociedad se hallan determinados por el modo de producción imperante.. Al cambiar este modo de producción, cambia también todo el régimen social, cambian las ideas políticas, jurídicas, religiosas, artísticas, filosóficas y cambian las instituciones correspondientes. El cambio de modo de producción constituye una revolución.

PLUSVALÍA:   Parte del valor generado por el trabajo del obrero, por la utilización de su fuerza de trabajo, que queda en poder del capitalista dentro del análisis marxista. La fuerza de trabajo es una particular mercancía cuyo valor de cambio (salario)es menor que el valor que aporta al producto. La diferencia entre el salario pagado al obrero y la parte del valor que éste aporta al producto (valor) se llama plusvalía.
Para el marxismo, la fuerza de trabajo es la única fuente de plusvalía, la única creadora de nuevo valor. Las materias primas y maquinarias utilizadas sólo transfieren su valor al nuevo producto. No lo incrementan. Siendo así, durante la jornada de trabajo el obrero debe crear valor para cubrir su salario, y la plusvalía que corresponde al capitalista. El tiempo que tarda en crear su salario es el tiempo de trabajo necesario, en tanto que el que corresponde a la plusvalía, es el tiempo de trabajo excedente.

PRODUCCIÓN:   Todo proceso a través del cual un objeto, ya sea natural o con algún grado de elaboración, se transforma en un producto útil para el consumo o para iniciar otro proceso productivo. La producción se realiza por la actividad humana de trabajo y con la ayuda de determinados instrumentos que tienen una mayor o menor perfección desde el punto de vista técnico.
Este concepto tiene vital importancia en la teoría marxista, ya que de acuerdo a ella, en el proceso productivo los hombres crean sus condiciones materiales de vida, es decir su vida material, que sirve de fundamento a la vida espiritual e intelectual. Marx:. "El ser social determina la conciencia social". O, dicho de otro modo, personas que tienen similares condiciones de vida tienen también similares formas de plantearse frente al medio que los rodea. Por esta razón podemos hablar de la forma de ser de los campesinos; también por esto un obrero de los años de la revolución industrial en Inglaterra pensaba de manera distinta que uno de nuestros días. El obrero sigue siendo obrero sólo que han cambiado las condiciones materiales de vida.

PROLETARIADO:   La clase de los trabajadores asalariados moderna, que privados de medios de producción propios deben vender su fuerza de trabajo para poder subsistir.

RELACIONES DE PRODUCCIÓN:   Las que se establecen entre aquellas personas que de una u otra forma participan en el proceso productivo y los medios de producción. Se distinguen las relaciones técnicas de producción (que se refieren al control o no control) de las relaciones sociales de producción (que implican propiedad o no propiedad sobre los medios).
El artesano del siglo XVIII debía hacer gala de habilidad personal para elaborar sus productos. De la pericia con que manejara sus instrumentos de trabajo, tijeras y agujas, por ejemplo, dependía la calidad de lo que entregaba a sus clientes. Tenía, por tanto, control absoluto de los medios de producción y era al mismo tiempo su propietario. En la sociedad capitalista, donde la producción se encuentra altamente tecnificada, la tarea del obrero se reduce, en muchos casos, a apretar botones para que la máquina trabaje. No tiene control sobre los medios de producción ni es tampoco su propietario. A diferencia de las fuerzas productivas, las relaciones de producción tiene un carácter estático. Nacen cuando una nueva sociedad nace y son su esencia. Duran lo que es sociedad dura. De esta forma, cuando se destruyen las relaciones de producción de la sociedad esclavista, surgen nuevas relaciones de producción (feudales) que dan origen a la sociedad feudal.
Así también, las relaciones de producción feudales son desplazadas por los capitalistas, dando origen al capitalismo; y las relaciones de producción capitalistas son reemplazadas por las socialistas dando origen al socialismo.
El que los hombres entren en determinadas relaciones de producción, no depende de su conciencia, sino de las condiciones materiales de vida. Depende, en última instancia, del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas.
El conjunto de las relaciones de producción de un sistema es lo que se llama Base o Infraestructura económica.

REVOLUCIÓN:   Proceso mediante el cual la clase dominada de una sociedad sacude su condición de tal, a través de un enfrentamiento con su clase antagónica. Un proceso revolucionario debe provocar, según los marxistas, una profunda transformación en el orden político, económico y social, con cambio radical en las antiguas relaciones sociales de producción. Se producen también cambios en toda la superestructura.
En síntesis, una revoluciones un proceso impulsado por la gran masa de la sociedad y que trae como consecuencia una variación total en el modo de producción imperante. Un determinado hecho, sea de carácter político, económico o social, alcanza el carácter de revolución cuando substituye el modo de producción imperante. Digamos de paso que entiéndese por "modos de producción" las relaciones sociales y de propiedad que determinan tanto la posesión y dominio de los medios de producción como su distribución. No confundir con "técnicas de producción", que comprenden los inventos, máquinas, habilidades y organización con que los hombres producen.

SALARIO:   Valor de cambio o precio de la fuerza de trabajo. Durante el tiempo en que el obrero trabaja para el capitalista produce una determinada magnitud de valor. Parte de este valor generado por el obrero se le devuelve en forma de salario. De resto se apropia el capitalista (plusvalía). La magnitud del salario está determinada por el valor de los medios de subsistencia del obrero y de su familia, vale decir por el precio de aquellos bienes que el obrero y su familia deben consumir para sobrevivir.

SOCIALISMO:   Su concepto tiene en la terminología marxista un sentido bien preciso y además diferente del sentido que otras corrientes de pensamiento le han dado. El marxismo identifica al socialismo como un régimen de transición al comunismo.
La doctrina de Marx y Engels acerca del socialismo, conocida como teoría del socialismo científico, señala que se trata de un régimen superior al régimen capitalista. En palabras de sus teóricos, "sustituye la propiedad privada de los medios de producción por la de los medios de producción por la propiedad colectiva, instaura la dictadura del proletariado para poder realizar esta tarea y lanza las bases para una sociedad superior basada en la abundancia, la igualdad social y el pleno desarrollo del individuo".
El socialismo no elimina las contradicciones de clase sino que crea las condiciones para eliminarlas. No elimina la dominación estatal, ni las relaciones de producción asalariadas, ni la división del trabajo entre trabajadores intelectuales y manuales, sino que echa las bases para su eliminación posterior en la sociedad comunista.
Los teóricos del marxismo han caracterizado al régimen socialista como aquel en que a cada uno se pide la entrega de todas sus capacidades y se lo remunera de acuerdo a su trabajo; esto significa la conservación de desigualdad de los individuos, determinada para por las diferencias individuales y de origen social. La sociedad comunista pide a cada uno de acuerdo a su capacidad y lo remunera de acuerdo con su necesidad; de esta forma se eliminan los antagonismos sociales que subsistían en el socialismo.

SUPERESTRUCTURA:   En general, se entiende por superestructura al conjunto de los fenómenos jurídico-políticos e ideológicos y las instituciones que los representan.
El estado, el derecho, las ideologías, las religiones, las manifestaciones artísticas, etc., son hechos sociales que se inscriben en el contexto de la superestructura de una determinada sociedad.
La base económica (infraestructura) de la sociedad determina siempre la superestructura. Marx y Engels postulan que para estudiar la sociedad no se debe partir de lo que los hombres dicen, imaginan o piensan, sino de la forma en que producen los bienes materiales necesarios para su vida. La determinación de la superestructura por la infraestructura no debe entenderse como una determinación mecánica, sino que como una determinación de última instancia; vale decir, que las condiciones económicas finalmente determinan, pero las otras instancias de la sociedad desempeñan también un papel.

VALOR:   El valor de un bien está determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo. La cantidad de trabajo que un bien encierra se mide por el tiempo de trabajo que se gastó en producirlo. Esto no significa -advierte el marxismo- que las mercancías encierran tanto o más valor cuanto más holgazán o más torpe sea el hombre que las produce o, lo que es lo mismo, cuanto más tiempo tarde en producirlas. Por ello se habla de tiempo de trabajo socialmente necesario, o sea aquel que se requiere para producir una mercancía cualquiera, en las condiciones normales de producción y con el grado medio de destreza e intensidad de trabajo imperantes en la sociedad.
La magnitud del valor de una mercancía permanece constante mientras no varíe el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. Pero éste varía al cambiar la capacidad productiva del trabajo, la cual depende de diversos factores, entre los que se cuentan: grado de destreza medio del obrero, progresos de la ciencia y de sus aplicaciones técnicas, volumen y eficacia de los medios de producción, y las condiciones naturales. Así, por ejemplo, la misma cantidad de trabajo que en años de buena cosecha arroja 8 sacos de trigo, en años de mala cosecha sólo arroja 4, aumentando al doble el valor de cada saco. El rendimiento obtenido en yacimientos minerales con una misma cantidad de trabajo, variará según se trate de yacimientos más pobres o más ricos. Los diamantes son raros en la corteza de la tierra; por eso su extracción supone, por término medio, mucho tiempo de trabajo, y ésta es la razón de que representen, en dimensiones pequeñísimas, cantidades de trabajo enormes.
Un objeto puede ser útil sin ser valor. Así ocurre cuando la utilidad que ese objeto encierra para el hombre no se debe al trabajo. Tal es el caso del aire, de la tierra virgen, de las praderas naturales, etc. Por otra parte, ningún objeto inútil puede ser valor. Si es inútil también lo será el trabajo que encierra; no contará como trabajo ni representará, por tanto, valor.
En términos cuantitativos, el valor de un bien se descompone en valor de las materias primas usadas (evidentemente, este valor está dado por la cantidad de trabajo invertida en la producción de ellas), valor del monto en que las maquinarias se desgastan en su producción (depreciación), valor de la fuerza de trabajo usada (salario) y plusvalía (beneficio del capitalista) generada por la fuerza de trabajo. Si bien el valor de cambio es la expresión formal del valor, no siempre ambos tienen la misma magnitud. El valor de cambio, o precio, oscila por la presión de distintas fuerzas del mercado como la oferta, demanda, etc., pero siempre en torno a la magnitud del valor.

VALOR DE CAMBIO:   Proporción en que se cambian mercancías de una clase por mercancías de otra y que varía con los lugares y los tiempos. Si con un saco de salitre podemos obtener dos de harina, fijaremos el valor de cambio de un saco de salitre en dos sacos de harina. Asimismo, si podemos obtener una cajetilla de cigarrillos sacrificando 5 escudos, diremos que el valor de cambio de dicha cajetilla es de cinco escudos.
Este valor de cambio, o precio, si bien oscila de acuerdo con el juego de las fuerzas de mercado, lo hace siempre en torno al valor. De esta manera, el valor de cambio de una mercancía no es una relación cuantitativa meramente casual; el valor de cambio es una expresión del valor.

VALOR DE USO:   Capacidad de un objeto para satisfacer necesidades humanas, de cualquier tipo que ellas sean.    La madera adquiere valor de uso en la medida en que con ella podemos hacer muebles, construir casas, etc., y de madera porque ésta tiene características materiales que lo permiten. Por esto Marx afirma que el valor de uso de un objeto es la materialidad del mismo.
Importa destacar que el valor de uso de un objeto sólo toma cuerpo cuando éste presta utilidad, en decir, en el momento del consumo.


FUENTE : ARCHIVO CRE