COMISION DE EDUCACION REGIONAL SUR "VICTOR DIAZ LOPEZ" PARTIDO COMUNISTA DE CHILE- educacionregionalsur@gmail.com
CHILE
miércoles, 7 de octubre de 2015
martes, 6 de octubre de 2015
DISCURSO DE S.E. LA PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA EL 04 DE OCTUBRE (TEATRO CAUPOLICAN )
MICHELLE BACHELET,
EN ACTO DE CELEBRACIÓN DE LOS 27 AÑOS
DEL PLEBISCITO DE 1988
Santiago, 4 de Octubre de 2015
Amigas y amigos:
Qué diferente se siente Chile hoy, 27 años después de
ese triunfo histórico del 5 de Octubre. Un día imborrable, que marcó
nuestra historia, selló nuestra unidad y confirmó la fortaleza de nuestras
convicciones.
Cuánto hemos hecho, cuánto hemos avanzado. Hoy
Chile es otro Chile y, sí, es uno mucho mejor, porque fuimos capaces de sanar
una patria herida y devolverla a todos sus hijos. Porque supimos hacer
prevalecer el bien común, por sobre el interés de unos pocos.
Chile es distinto, porque demostramos que la patria se
construye entre todos, con las únicas armas de la democracia.
Y esa no fue una victoria sólo nuestra, fue de todo el
país, porque creamos juntos un hogar republicano, donde caben todos, donde los
derechos humanos son la base de nuestro cuidado mutuo.
¿Y quiénes somos los que estamos aquí?
Aquí estamos los que nos atrevimos a hacerlo, los que
tuvimos el coraje de decir “No”, “no” a la muerte, “no” a la tortura, “no” al
exilio, “no” a la injusticia. Los que nos jugamos la vida por la
democracia, por la solidaridad, por la tolerancia.
Tenemos mucho ánimo y mucha fuerza. Veo aquí muchos
rostros conocidos y veo también a los herederos de estas luchas, a lo que hoy
empujan el carro con todos nosotros. Veo las banderas de los partidos de
la Nueva Mayoría, veo a sus juventudes. A ver, que agiten las banderas
las juventudes de la Nueva Mayoría. Veo a los alcaldes, a los parlamentarios y
a nuestra gente de tantas comunas amigas.
¿Dónde está Pudahuel? ¿Dónde está Macul?
Allá, San Ramón. ¿Dónde está La Granja? ¿Los amigos de La Florida,
Independencia, Recoleta, El Bosque? También los de la Región de
O’Higgins, ¿no es verdad? ¿Dónde están? Allá están. Y Valparaíso,
¿dónde están? Levanten las banderas. Valdivia, me dijeron
recién. En el Museo que acabamos de inaugurar, de la Violeta Parra, me
dijeron que estaban los amigos de Valdivia aquí también. Cuánto Chile,
cuánto Chile se ha congregado aquí. Un aplauso para ellos, un aplauso
para nosotros.
Sí, aquí estamos los demócratas progresistas de Chile,
los que hemos puesto en movimiento a nuestro país, ayer y hoy. Y lo vamos a
volver a hacer mil veces, cada vez que más justicia se requiera y más
desarrollo inclusivo se demande, porque tenemos la capacidad de hacer los
cambios que los chilenos y las chilenas nos demandan. Porque cuando actuamos
como un solo cuerpo, somos capaces de cumplir las tareas que el país nos
impone.
Amigas y amigos:
Podemos estar orgullosos, recuperamos –Chimbarongo
también, sí; Coquimbo también, gran saludo a los amigos de Coquimbo; Pichilemu.
Ya, no vamos a nombrar a todos los amigos que están de todas las comunas del
país-. Yo decía que podemos estar orgullosos, porque recuperamos el Chile
democrático que nos legaron los padres de la patria, construimos un país más
justo y lo pusimos a caminar en la senda del desarrollo.
Pero hoy día tenemos nuevas tareas y nuevos desafíos,
porque los avances de ayer enfrentan hoy obstáculos para la marcha que los
chilenos y chilenas anhelan y merecen.
El crecimiento del país se frena si sus frutos se
distribuyen con desigualdad; la democracia se debilita si no hay una
representación política justa y mayor transparencia; nuestra sociedad es
más frágil si las mujeres son discriminadas; las capacidades de las personas no
mejoran, si no hay una educación inclusiva y de calidad; los desafíos del
futuro no podrán ser enfrentados con éxito, si no hay una nueva relación entre
el Estado y el mercado, si no florece el valor de lo público.
Por eso iniciamos un camino de reformas de fondo,
porque es necesario para remover estos obstáculos y para correr los cercos que
limitan nuestro desarrollo.
Ese es el diagnóstico que me llevó a ser candidata a
Presidenta y es el horizonte de las propuestas de cambio que hemos echado a
andar.
Esa es la identidad de la Nueva Mayoría, dentro de
nuestra larga historia común de demócratas progresistas.
Esa es la marcha que hemos emprendido, y está dando
sus frutos.
Que no nos confundan las dificultades propias de los
esfuerzos de largo aliento; que no nos invada el pesimismo de los que quieren
que todo siga igual.
Acordémonos, tampoco fue fácil recuperar la democracia
y hubo unos cuántos que querían que fracasáramos. Pero tal como entonces,
hemos avanzado.
Miren lo que hemos hecho en 25 años, miren de lo que
hemos sido capaces de hacer en este año y medio como Gobierno. En estos
primeros 18 meses hemos realizado cambios de magnitud histórica, cambios
largamente esperados por todos y que hoy son una realidad.
Y voy a señalar algunos que son especialmente
significativos.
Devolvimos a los ciudadanos el poder de su voto;
instauramos un sistema electoral proporcional e inclusivo. Después de 25
años y de muchos intentos, logramos poner fin a un sistema electoral perverso y
antidemocrático, como lo era el binominal. ¿Acaso alguien puede discutir que
Chile cuenta con una democracia más sólida, sin el binominal, con la
posibilidad de que los chilenos en el extranjero puedan votar? Con un
Servicio Electoral fortalecido.
Tenemos una reforma educacional en marcha, y hemos
aprobado la Ley de Inclusión, que significa, ni más ni menos, que la educación
de calidad es un derecho y no un bien de consumo que adquieren sólo los que
pueden pagar. Y este paso no es abstracto, tiene un rostro muy concreto,
de los más de 200 mil niños y niñas que asistirán a escuelas y liceos que son
gratuitos y que no discriminan. Y en los próximos años iremos avanzando hasta
alcanzar que todos los establecimientos sean financiados con recursos públicos.
¿No es acaso desarrollo real dejar atrás un sistema
injusto y discriminador, y hacer que los recursos públicos, que son de todos,
se destinen íntegramente a mejorar la educación, verdadero pilar de una
sociedad cohesionada?
¿Es o no un acto de justicia que hoy miles de
familias, en toda su diversidad, cuenten con el amparo legal que antes se les
negaba y que lo tengan porque aprobamos el Acuerdo de Unión Civil?
Y hemos ampliado la protección de la salud de las
personas más vulnerables. Donde pusimos atención médica, hoy agregamos
medicamentos y creamos el Fondo de Farmacia e impulsamos y aprobamos la Ley
Ricarte Soto. Más aún, eliminamos el cobro del 5% de salud de nuestros
adultos mayores. Y yo quiero agradecer a nuestros parlamentarios, por la
aprobación en tiempo récord de esta ley.
Y yo pregunto, ¿acaso dar tranquilidad y seguridad a
nuestros adultos mayores, con toda una vida de esfuerzo, no es un acto de
reconocimiento y cariño, que hace de la nuestra una sociedad más amable?
¿Es o no un tremendo logro aprobar una reforma
tributaria que permite que quienes tienen más, aporten más, para ampliar de
manera responsable los derechos y las oportunidades de los chilenos?
Quiero hoy día con ustedes recordar las palabras del
Cardenal Raúl Silva Henríquez. Él decía: “Hay que rescatar la supremacía
del hombre –me imagino que también quería decir “la mujer”-, la inviolabilidad
de la persona humana; la intangibilidad de sus derechos: su derecho a la tierra
y a la vivienda, su derecho a la educación y a la salud, su derecho al trabajo
y al descanso, su derecho a sindicarse y agremiarse, su derecho a expresarse e
informarse, su derecho a participar responsablemente de las decisiones
ciudadanas, su derecho a elegir en conciencia su camino y su fe”.
Ese es el camino que estamos recorriendo.
Es cierto, es cierto que hemos cometido errores, y lo
hemos reconocido. Lamentamos no haber podido hacer las cosas mejor cuando era
necesario. ¿Y que hay espacio para mejorar?, por supuesto. Hemos
escuchado legítimas dudas y la crítica constructiva de los que sólo quieren el
bien de Chile. Pero no aceptaremos que nos digan que no estamos haciendo
una diferencia positiva en la vida de los chilenos y las chilenas, o que no
estamos abiertos a dialogar para corregir las deficiencias. No lo
aceptamos, porque lo que hemos hecho, ya es de una gran trascendencia para
miles y miles. No lo aceptamos, porque tenemos las puertas abiertas para el
diálogo, siempre, cada vez que sea necesario, para hacer las cosas mejor.
Tenemos razones concretas para estar orgullosos,
tenemos la autoridad para mirar de frente. Cualquiera puede comprobarlo,
son los hechos los que nos dicen que los que estamos reunidos aquí, somos
capaces de conducir a la patria hacia una sociedad más justa y más cohesionada.
Lo que antes era impensable, hoy se empieza a
concretar. Es el fruto de un trabajo duro y disciplinado.
Por eso quiero agradecer a todos quienes han dado lo
mejor de sí, ya desde los tiempos de campaña y luego desde sus puestos de
trabajo, desde los partidos, desde la organización sindical, desde la
organización barrial.
Quiero agradecer a todos quienes defienden nuestro
proyecto y responden con lealtad; a los que no bajan los brazos en los momentos
difíciles, porque es cuando más necesitamos el apoyo. Son ustedes, son
ustedes los incombustibles, son ustedes quienes mantienen viva la luz de la
unidad, hacen posible nuestra marcha y continúan empujando hacia nuestro ideario
común.
Amigas y amigos:
Hemos avanzado, qué duda cabe, pero no tenemos que
darnos por satisfechos ni bajar la guardia. Todavía queda mucho trabajo por
hacer. Porque tenemos tareas pendientes, y no son pocas.
Ya, no traten de pautearme, pues, chiquillos, si yo
los escucho. Ustedes saben que hay cientos de personas que están fuera
del Caupolicán. Así que mandémosles un saludo a ellos, grande, también,
muy grande.
Yo decía que en estos 18 meses hemos hecho cosas que
por mucho tiempo anhelábamos, pero el estar orgullosos de eso no quiere decir
que no tengamos muy claro que hay que seguir avanzando y que hay mucho trabajo
por delante. Porque tenemos tareas pendientes y no son pocas. Nuestros
compatriotas necesitan que hagamos aún más y que lo hagamos cada vez
mejor. Claro, necesitamos más viviendas, y en eso estamos trabajando, sin
duda. No son tareas fáciles. Iniciar y consolidar cambios de fondo, nunca
han sido fáciles, tal como nos recordaba Alejandro Goic recién.
Tenemos un proyecto fundado en valores y basado en
aspiraciones ciudadanas; tenemos la fortaleza y el tesón para hacerlo realidad,
sobrellevando muchas veces obstáculos que parecieran insalvables. Si a
esa fuerza le sumamos más unidad en nuestra diversidad y más trabajo leal en
las duras y en las maduras, vamos a seguir estando a la altura de lo que Chile
necesita y espera de nosotros.
Somos los actores de esta historia en marcha. No
estamos en la vereda del frente de los cambios. Somos los que estamos
conduciendo. Tenemos la responsabilidad de perseverar, porque ésta es una
historia que será larga, porque es profunda.
Por eso tenemos que saber que esto no se acaba aquí,
que la unidad de los demócratas progresistas no es flor de un día. Por el
contrario, este impulso no debe detenerse, sino que consolidarse y proyectarse.
Es tanto lo que nos une, que el país no entendería que
no profundizáramos lo que hemos sido capaces de hacer juntos, en la
riqueza de nuestra diversidad, en la amplitud de nuestra mirada.
¿Qué viene ahora? Trabajar con aún más energía y
disciplina, en torno a prioridades impostergables.
Tenemos una hoja de ruta precisa y clara, que define
las grandes áreas en que vamos a concentrarnos.
¿Cuáles son esas áreas en una muy apretada síntesis?
Por de pronto, y en primer lugar, culminar la reforma
educacional, la gran tarea de nuestro Gobierno.
Junto con ello, iremos más lejos que nunca en la
atención de salud, con más hospitales y médicos donde tanto se necesita.
Enfrentaremos el delito con todas las armas que nos da
la inteligencia y el Estado de derecho.
Y también es prioridad devolver dinamismo a la
economía, generar empleo y hacer todo lo que sea necesario para que nuestros
compatriotas estén tranquilos, porque hay un Gobierno que sabe y enfrenta las
dificultades.
Lo mismo con nuestra agenda laboral, porque con
organización sindical fuerte y con negociación colectiva moderna, mejoramos
nuestra productividad, y los frutos del progreso llegan a todos los hijos de la
tierra.
Y sabemos que Chile también cambió en lo que espera de
sus líderes políticos y exige una democracia transparente y de calidad, para lo
cual estamos impulsando una Agenda de Reformas en el Congreso, para elevar los
estándares de transparencia a niveles sin precedente.
Y como un gran marco para este enorme esfuerzo,
iniciaremos en breve el camino de un proceso constituyente, que parta desde la
propia base social, para garantizar que nuestra Carta Fundamental tenga una
legitimidad democrática incuestionable, por su origen, tras un proceso abierto,
participativo e institucional.
Son tareas exigentes, y lo son aún más, porque el
escenario en que debemos llevarlas adelante tiene dificultades. Debemos de
enfrentar un escenario económico internacional complejo, que limita nuestro
margen de acción. Estamos plenamente conscientes de ello y ya estamos
actuando en consecuencia.
Hemos presentado esta semana un presupuesto a la
Nación, prudente y responsable, que nos permite seguir progresando y asegurando
los derechos y el gasto social.
Pero no basta con tener recursos, tenemos que usarlos
bien, gastarlos bien.
También debemos lograr que el debate político tenga
altura y mirada larga, para que los ciudadanos vean que sí tiene sentido ser
parte de él, porque es con los ojos de los ciudadanos que los proyectos se
enriquecen.
Somos mayoría, por eso debemos avanzar
democráticamente, pero debemos hacer más vital nuestra relación con los
ciudadanos. Ellos son nuestros mandantes, a ellos nos debemos, para ellos
trabajamos. Debemos mostrar capacidad para derribar el muro de la
desinformación y evitar los conflictos artificiales. Debemos abrir
espacios de participación. Debemos actuar con la máxima transparencia.
En la mayoría de los casos, las tareas pendientes son
cambios de fondo y deben ser bien hechos. Tenemos la obligación de actuar
con la mayor responsabilidad, con el cuidado que requieren, con serenidad y sin
apresuramientos, porque el cambio que permanece, es aquel que se hace bien.
Somos los actores de una historia llena de
sentido. Tenemos que actuar y comunicar para que ese entusiasmo se
expanda, porque los procesos que perduran, son aquellos que la ciudadanía
siente y hace suyos.
Y para comunicar no bastan las palabras. Hoy debemos
hablar con los hechos, con la verdad de los hechos, porque hoy más que nunca,
obras son amores.
Tenemos que esforzarnos más para llegar al día a día
de los chilenos y chilenas, con los frutos de nuestras reformas.
Tenemos que estar presente entre los campesinos y
campesinas, acompañar a los trabajadores, ser aliados de los esfuerzos de la
clase media, velar frente a los temores de los vulnerables, ser apoyo de los
emprendedores y pilares de la defensa de la identidad de nuestros pueblos indígenas,
y estar al lado de las mujeres en la lucha por la igualdad.
Nuestro Gobierno es para las personas de carne y hueso
y debemos estar con ellos. Y ahí es donde se va a medir nuestra
autenticidad.
Amigas y amigos:
Construir un Chile de todos es mucho más que la tarea
de una Presidenta. Le pertenece a todos los demócratas -incluso a ese niñito
ahí que está muy entusiasta hablando, mirando la pantalla. Dice que es igualito
que en la tele, estaba escuchando yo con claridad-. Yo decía que la
construcción de ese Chile de todos nos pertenece a todos los demócratas.
No nos confundamos: no se trata de un proyecto
individual de un liderazgo político; es una tarea nacional, en que cada uno
tiene sus responsabilidades: yo como Presidenta y ustedes como fuerzas vivas de
la Nueva Mayoría.
Hace 27 años tuvimos el valor y la capacidad de
enfrentar circunstancias muchísimo más difíciles, y lo hicimos.
Al igual que en el pasado, estoy segura que hoy
sabremos estar a la altura de las exigencias, con unidad, con generosidad, con
sentido de país. Y es más que el proyecto de este período de
Gobierno. Erradicar los privilegios y asentar la igualdad, crear un
desarrollo sobre bases modernas y llenar de ciudadanía a la vida política, es
una tarea larga, es una tarea tal vez de toda una generación. Y eso
requiere construir una coalición política sólida, con valores, ideas, sentido
histórico y mucha amistad cívica. Una coalición que dure unida y vital en el
tiempo.
Quiero llamar hoy especialmente a las juventudes, como
quienes nos acompañan y quienes están también aquí, a fortalecer la unidad
generosa y diversa, la voluntad de acción común de la Nueva Mayoría, para
conducir y consolidar esta fase de cambios.
Sé que los demócratas de mañana, muchos de nosotros,
de nuestros hijos, levantaremos la frente con orgullo una vez más, porque
habremos construido un mejor país, porque veremos, como soñó Neruda, y lo voy a
citar, “la luz de Chile enarbolada sobre la casa construida”.
Fuimos mayoría hace 25 años, somos mayoría hoy y
seremos mayoría mañana. ¡A trabajar por eso!
Les pido, les pido que cuando vuelvan a sus casas,
cuando retornen a sus barrios, le cuenten a sus vecinos que ya miles de niños y
jóvenes podrán estudiar sin que sus padres deban pagar; les cuenten que su voto
es hoy más poderoso que antes; les cuenten que hoy todas las formas de familia
son protegidas por la ley; vayan y cuéntenles que aquí hay un Gobierno, que hay
una coalición política y que hay una Presidenta cuyo único objetivo es mejorar
la vida de nuestros compatriotas; que a pesar de las dificultades, siempre
sabremos mantener el timón firme, para llegar a puerto con la tranquilidad de
la tarea cumplida, para hacer del nuestro, un país donde vale la pena vivir;
vayan y cuéntenles que aquí estamos nosotros, todos nosotros, mano con mano y
que estamos construyendo un Chile bueno para nuestros hijos y las hijas de sus
hijos.
Muchas gracias y ¡Viva Chile!
INAUGURAN EN SANTIAGO MUSEO VIOLETA PARRA
Asistieron la Presidenta Michelle Bachelet, Ángel e Isabel Parra, hijos de la compositora chilena, artistas, autoridades de la cultura, familiares de la cantautora. Se relevó compromiso de la folclorista con el pueblo chileno.
Finalmente se inauguró la estructura que albergará el Museo Violeta Parra en la avenida Vicuña Mackenna a cuadras de la Alameda Libertados Bernardo O’Higgins en la capital, convirtiéndolo en un nuevo espacio cultural del país, y de rescata del legado de la magistral cantautora chilena.
La actividad la encabezó la Presidenta Michelle Bachelet junto a familiares de la compositora fallecida en la década de los sesenta, entre ellos Ángel e Isabel, sus hijos, también convertidos en cantautores. También estuvieron el ministro presidente del Consejo Nacional de la Cultura y Las Artes, Ernesto Ottone, la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, la presidenta del directorio de la Fundación Museo Violeta Parra, Cecilia García-Huidobro, y el director del espacio, Leonardo Mellado.
La jefa de Estado citó una declaración de Violeta a un medio de prensa en Ginebra, el 1965, para sintetizar la síntesis de actitud y pensamiento de la compositora. “Qué bella esa respuesta cuando le preguntan -dijo Bachelet- con cuál de sus artes se quedaría la Violeta y ella dice: ‘Elegiría quedarme con la gente, son ellos quienes me impulsan a hacer estas cosas’”.
La Presidenta indicó que “quizás ahí reside el misterio de Violeta Parra, en su profunda e inquebrantable vinculación con Chile y los chilenos. Un lazo humano que la proyecta más allá de nuestras fronteras y que la convierte también en patrimonio universal”.
Añadió que “de ahí también viene, seguramente, la capacidad de su obra para cuestionar, para interrogarnos, para obligarnos a mirar de nuevo nuestro entorno, nuestra historia, nuestras costumbres, hoy con la misma fuerza que ayer. Porque esta Violeta Parra que hoy cumple 98 años, plenamente viva y vigente, aunque ya no esté entre nosotros, sigue siendo parte del paisaje de Chile, de América, del mundo. Está aquí esta mañana, con la evidencia de la Cordillera de Los Andes, con la fuerza rotunda de los bosques de La Araucanía que tanto amó, con la claridad deslumbrante del desierto. Está entre nosotros con sus obras, por fin reunidas en un espacio digno de su legado”.
Michelle Bachelet agradeció y felicitó “a todos quienes han hecho posible que nos encontremos hoy día aquí, a Isabel y Ángel, a toda la familia Parra y al equipo del Museo, y a Violeta, por supuesto, a quien le pido prestadas una palabras y decirle: ‘Que viva tu nacimiento, bello botón de rosal, por la voluntad de los cielos, que viva100 años más’”.
El Museo Violeta Parra podrá ser visitado desde este mismo día, con entrada gratuita y apoyos en textos e imágenes sobre la obra de la cantautora.
Fotografía: Presidencia de la República
fuente : el siglo
lunes, 5 de octubre de 2015
MILES APOYARON A PRESIDENTA BACHELET Y REFORMAS
Lleno total del Teatro Caupolicán. Respaldo a la jefa de Estado y el programa de la Nueva Mayoría. La Mandataria indicó que “tenemos la capacidad de realizar los cambios que los chilenos y las chilenas nos demandan”.
El llamado “Caupolicanazo” de la Nueva Mayoría (NM) superó todas las expectativas de sus organizadores, con un lleno absoluto dentro del Teatro Caupolicán y centenares de personas en la calle San Diego que quedaron sin poder entrar, pero que siguieron la celebración a través de una pantalla gigante instalada en el lugar.
La actividad contó con la animación de los actores Alejandro Goic y Claudia Di Girolamo, y con la música de Inti Illimani y Los Viking 5 que hicieron bailar a todos los asistentes, incluyendo ministros y parlamentarios.
La Presidenta Michelle Bachelet, en su discurso, repasó los logros conseguidos durante los primeros 18 meses de su gobierno y reafirmó el compromiso con las reformas impulsadas desde su gobierno y contenidas en el programa de la NM e indicó que siguen en curso. En referencia a lo que fue, hace 27 años, el triunfo del NO a la dictadura, en el plebiscito de 1988, dijo la Mandataria: “Podemos estar orgullosos porque recuperamos el Chile democrático que nos legaron los padres de la Patria, construimos un país más justo y lo pusimos a caminar en la senda del desarrollo, pero hoy tenemos nuevas tareas y desafíos”.
Agregó que “los avances de ayer enfrentan hoy obstáculos para la marcha que los chilenos y chilenas anhelan y merecen, por eso iniciamos un camino de reformas de fondo, porque es necesario para remover estos obstáculos”.
La jefa de Estado manifestó en su discurso que “tenemos la capacidad de realizar los cambios que los chilenos y las chilenas nos demandan, porque cuando actuamos como un sólo cuerpo somos capaces de cumplir la tarea que el país nos impone”.
En tácita alusión de debates y problemas en la implementación del programa de gobierno y de la NM, la Mandataria reconoció que se cometieron errores y que hubo cosas que se pudieron hacer mejor. Apuntó que frente a eso, que “no nos confundan las dificultades propias de los esfuerzos de largo aliento, que no nos invada el pesimismo de los que quieren que todo siga igual”. Y saludó a “todos quienes defienden nuestro proyecto y responden con lealtad, a quienes no bajan los brazos en los momentos difíciles, porque es cuando más necesitamos el apoyo”.
Las miles de personas que llenaron el Teatro Caupolicán llevaban banderas de todos los partidos de la NM, vitorearon consignas a favor de Bachelet y de las reformas, reivindicaron sobre todo los cambios en educación y trabajo y mantuvieron un clima de alegría durante todo el acto que se extendió desde las 10:30 hasta las 13:30 horas.
Varias columnas de asistentes marcharon desde la diez de la mañana de Avenida Matta hasta el teatro y muchas personas llegaron desde otras calles. Hubo grupos de muchas comunas de las Región Metropolitana, así como de ciudades como Rancagua, Concepción, Valparaíso, Coquimbo, Valdivia. Durante el acto se vieron videos de los tiempos en que Michelle Bachelet estuvo a cargo de ONU-Mujer, de su campaña presidencial, de la campaña del No de fines de los ochenta y de movilizaciones populares.
Fue como un retorno a los actos políticos de masas, al tiempo que la NM dio una señal de alta convocatoria y de contar con base social y política de apoyo a su gobierno.
UNIDAD Y REFORMAS
El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, se sintió satisfecho y optimista frente al evento, declaró que “me parece excelente, tenía confianza porque tenemos una Presidenta que cuenta con voluntad política para cumplir con las reformas, a pesar de todas las vicisitudes, de las campañas del terror, pero vamos saliendo adelante aprobándose todas las reformas. La gente está dispuesta a apoyarnos”.
Añadió que “esta fecha del 5 de octubre (del plebiscito de 1988) nos une a todos y sobre todo con el programa que estamos llevando adelante con la Presidenta Bachelet y que nosotros esperamos que sea un programa que siga adelante que podamos consolidar estos cambios y que podamos también proponernos nuevas reformas que el país necesita. Espero que es mensaje de unidad que dio la Presidenta lo recojamos todos y sigamos trabajando lealmente por ella”.
La diputada y secretaria general de las Juventudes Comunistas, Karol Cariola, destacó el ejemplo de unidad que entregó el conglomerado. “Hay señales importantes desde este acto de la Nueva Mayoría que tienen que ver con demostrarle al país que somos un pacto de unidad, no sólo electoral. La base de la Nueva Mayoría está acá fueron los presidentes de partido quienes organizaron este acto”, apuntó Cariola.
Ximena Rincón, Ministra del Trabjo, manifestó que “esta es una buena oportunidad para recordar lo que en Chile se ha hecho durante los últimos años, recordarlo de esta manera con este espíritu unitario nos sirve para ver lo que hemos hecho y lo que debemos seguir haciendo para tener un país mucho más equitativo”.
La misma idea de unidad para concretar las reformas mostró el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, quien insistió con la necesidad de “avanzar en el proceso de reformas”, apuntó además la importancia de los asistentes: “Este acto es una forma de decirle al país, que esta mayoría silenciosa, que no es el que aparece en la prensa y a la cual no se muestra diariamente, está por los cambios”, indicó.
El actual vocero de la NM, Ernesto Velasco (PRSD), declaró que “aquí lo que hay es un apoyo político de unidad, de proyección y de futuro y lo que esperamos es que en los dos años y medio que restan, lo que hay que hacer es trabajar y hacer un esfuerzo por hacer un mejor Gobierno”.
El jefe de la Democracia Cristiana, Jorge Pizarro, resaltó que el “Caupolicanazo” fue “un acto de fe y de esperanza de que es posible en Chile avanzar en igualdad”.
Alejandro Navarro, líder del Movimiento Amplio Social (MAS) planteó que “hay que dejar de llorar, de andarse lamentando y empezar a corregir errores y a trabajar más, y los que no están dispuestos que den un paso al lado, porque no sirven para esta tarea. Hay que salir a defender las reformas y la Nueva Mayoría ciudadana”.
Isabel Allende, presidenta del Partido Socialista, manifestó que “estamos contentos quienes estamos en los partidos, porque hemos demostrado unidad, darle todo nuestro apoyo al Gobierno y a su agenda transformadora. Tenemos la convicción que vamos a hacer un mejor país, que vamos a seguir trabajando de forma unitaria más allá del 2017, porque debemos a los chilenos estos cambios profundos”.
Asimismo, el líder de la Izquierda Ciudadana (IC), Sergio Aguiló, comentó que los jóvenes que estuvieron en el Teatro Caupolicán, “reflejan que tenemos una coalición que va a durar por muchos años más, muchas décadas y que efectivamente la Nueva Mayoría se va a hacer cargo de todas las transformaciones que el país reclama”.
En tanto, el presidente del Partido por la Democracia (PPD), Jaime Quintana, destacó que “la Presidenta Bachelet nos ha dejado un sin número de tareas, una de ellas es correr el celo de la confusión que algunos interesadamente han querido plantear en estas reformas. Nos ha pedido como tarea llevar este mensaje en que estas reformas van a impactar positivamente a las futuras generaciones de nuestro país”.
Fotografías: Ángela Ramos. El Siglo.
domingo, 4 de octubre de 2015
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