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martes, 12 de junio de 2012

DICCIONARIO MARXISTA



BURGUESÍA:  Se agrupa bajo este nombre a la clase de los capitalistas modernos, propietarios de los medios de producción social y que emplean trabajo asalariado. La clase burguesa tiene su origen en la sociedad feudal; ella encabezó la revolución anti-feudal y enarboló las banderas de la doctrina liberal.

CAPITAL:  Valor que se valoriza. La forma inicial del capital es una masa de dinero cuya utilización en el proceso productivo capitalista permite a su dueño obtener una cantidad mayor que la inicial. El dinero sirve para comprar maquinarias y materias primas por una parte, y fuerza de trabajo por la otra, vale decir capital constante y capital variable. Una vez que posee capital constante y variable, el capitalista puede organizar la producción de un determinado bien; el valor de una unidad de ese bien debe ser mayor que la suma de las partes de capital constante y variable que se han usado en su producción. De esta forma, cuando todo el capital constante y variable adquirido haya sido gastado, o sea cuando las máquinas estén tan desgastadas que no pueden seguir siendo utilizadas, cuando hayan sido consumidas las materias primas y cuando haya vencido el contrato de los trabajadores, el dinero obtenido por la venta de lo producido ha de ser mayor que el invertido originalmente. En este sentido sostiene el marxismo que el capital es un valor que se valoriza.

CLASES SOCIALES:   Grupos sociales antagónicos. Uno se apropia del trabajo del otro a causa del lugar diferente que ocupan en la estructura económica de un modo de producción determinado. Este lugar está determinado fundamentalmente (no exclusivamente) por la forma específica en que se relaciona con los medios de producción. Esta relación puede ser de dos tipos: relación de propiedad y relación de no-propiedad. Los grupos sociales antagónicos han existido siempre, afirma Marx: en la sociedad esclavista (amos y esclavos), en la sociedad feudal (señores y siervos), y en la sociedad capitalista (burguesía y proletariado).

CONCIENCIA DE CLASES:   Comprensión de la comunidad de intereses que existe entre los miembros de una clase determinada, así como -siempre dentro del esquema marxista- del antagonismo de esos intereses con los de la clase adversa. Ejemplo: En el Feudalismo los miembros de la naciente burguesía toman conciencia de clase cuando comprenden que los intereses económicos e ideológicos que los unen se oponen con los de los señores feudales. En ese momento inician la lucha política, su lucha de clases. De igual forma, continúa el análisis marxista, en la sociedad capitalista los miembros del proletariado toman conciencia de clases cuando comprenden que la condición de explotados que los identifica está en relación directa con la existencia de propiedad privada de los medios de producción , es decir con la existencia de la burguesía.

DERECHO:   La concepción marxista del derecho ubica a éste en la super-estructura de la sociedad. Así, entonces, para los marxistas el derecho constituye el conjunto de aquellas condiciones exteriores de producción que en una sociedad escindida en clases se expresan como normas consuetudinarias o escritas (normas jurídicas) y cuya mantención está garantizada por la fuerza controlada por el Estado.

DIALÉCTICA:   En su concepción de la dialéctica Marx recibió el legado de Federico Hegel, quien a su vez se inspiró en el griego Heráclito (VI a.C.). El recuerdo de Hegel palpitaba en la Universidad de Berlín cuando el joven Marx llegó a ese claustro a estudiar historia y derecho. Elevado en vida al rango de filósofo social de Alemania, Hegel había dado a sus discípulos una fórmula que llamó "dialéctica", que permitía comprender tanto los aspectos positivos como negativos de la historia, la ética, el derecho, la política y la biología. Sostenía que en el dramático conflicto de ideas, instituciones y sociedades, existe un gran principio armonizador(síntesis), que resulta de la acción (tesis) y negación (antítesis) de las cosas. Vivimos un proceso en el cual todo crece, cambia y vuelve a desarrollarse. Dicho en otra forma, en este proceso cada movimiento produce, por una reacción automática, su movimiento opuesto; y del conflicto resultante entre los opuestos (tesis y antítesis) nace la síntesis final. El Universo es un todo sistemático de cualidades positivas y negativas relacionadas entre sí. Toda cosa real implica la coexistencia de elementos contrarios.
Para explicar el impacto de esta teoría dialéctica en Marx, el autor Ernest R. Trattner señala que de inmediato el joven teórico empezó a analizar la historia como una marcha trabajosa a través de la oposición, o sea un movimiento triple (tesis, antítesis y síntesis), que constituye la ley de todo desarrollo. La historia no contiene una masa casual de acontecimientos, sino una unidad surgida entre las diversidades opuestas. Las cosas no son estáticas, sino transitorias. Están en movimiento.
La diferencia fundamental entre Hegel y Marx radica en lo que cada cual sostiene que produce ese movimiento en el proceso histórico. Hegel lo atribuye a lo Absoluto, vale decir Dios, o la Inteligencia Suprema, o el Espíritu Cósmico, o como quiera llamarse a cualquier fuerza extra-terrestre. Marx afirma, por el contrario, que son las causas económicas las que influyen en los movimientos de la historia. No dijo, como muchos creen erróneamente, que tales causas constituyen el factor único, porque el hombre también influye. Por eso difirió de Feuerbach, que postulaba un materialismo absoluto y que para negar el papel de la inteligencia aducía que "el hombre es lo que come". Hegel está calificado como "idealista", y Marx como "materialista".
En su libro "Anti-Dühring", Engels califica la dialéctica como la ciencia que estudia las leyes universales del movimiento y desarrollo de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento. Es el método marxista de análisis y comprensión.

DICTADURA DEL PROLETARIADO:   Se llama en esta forma al tipo de Estado correspondiente al período de transición del capitalismo al socialismo. Se trata de una dictadura, vale decir, de un poder que no se apoye en leyes ni elecciones, sino directamente en la fuerza del proletariado armado. Su objetivo, para los teóricos marxistas, consiste en reprimir a las clases o grupos sociales que se oponen a la realización del socialismo.
La construcción del socialismo no puede alcanzarse de golpe. Exige un largo período de transición, por varios motivos. Reorganizar la producción representa una tarea difícil, se necesita tiempo para introducir cambios substanciales en todos los dominios de la vida y sólo con una lucha tenaz y prolongada puede superarse la fuerza de la costumbre de un modo burgués o pequeño burgués para dirigir la economía.
En la dictadura del proletariado -señalan los marxistas- todavía existen clases sociales. La lucha de clases, por tanto, no ha desaparecido, sino que reviste otras formas. El proletariado ha llegado a ser la clase dominante, pero su debilidad persiste todavía- Esta debilidad se sitúa a nivel de la infra-estructura económica y a nivel de la superestructura ideológica. La primera de ellas radica -según los marxistas-en la no correspondencia que se da entre las nuevas relaciones socialistas de producción establecidas en los sectores más importantes de la economía y las relaciones técnicas de producción que están algo atrasadas. La propiedad social de los medios de producción no va acompañada por una apropiación real de estos medios en forma colectiva; siguen dirigiendo la producción algunos técnicos y administradores formados en el régimen anterior.

ESTADO:   Una de las nociones fundamentales en la doctrina marxista. Tiene mucha importancia en lo referente a la acción política de los partidos marxistas-leninistas: gran parte de las discusiones y polémicas en sus filas nace de apreciaciones diferentes acerca de esta noción.
"El Estado, dice Engels, es más bien un producto de la sociedad cuando llega a un grado de desarrollo determinado; es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables, que es importante conjurar. Pero a fin de que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna no se devoren a sí mismas y no consuman a la sociedad en una lucha estéril, se hace necesario un poder situado aparentemente por encima de la sociedad, llamado a amortiguar el choque, a mantenerlo en los límites del "orden". Y ese poder, nacido de la sociedad, pero que se pone por encima de ella se divorcia de ella más y más, en el Estado".
El Estado, para los marxistas, aparece como un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. Señalan que por regla general pertenece a la clase más poderosa, la clase económicamente dominante. Por excepción, en algunos períodos las clases en lucha están tan equilibradas que el poder del Estado, como mediador aparente, adquiere cierta independencia momentánea respecto a una y otra. Tal aconteció, según el análisis marxista, con la Monarquía absoluta de los siglos XVII y XVIII, con el bonapartismo del primero y segundo Imperios en Francia y con Bismarck en Alemania. También en la Rusia republicana, en el gobierno de Kerenski. Para los marxistas el Estado no ha existido siempre.

FUERZA DE TRABAJO:   Conjunto de condiciones físicas y espirituales que se dan en la personalidad viviente de un hombre y que ésta pone en acción al producir bienes de cualquier clase.
En la sociedad capitalista, señala la teoría marxista, la fuerza de trabajo se transforma en mercancía. Esto se debe a que al no tener acceso a la propiedad de los medios de producción, el hombre, para subsistir, se ve obligado a vender su capacidad o fuerza de trabajo como mercancía.
La fuerza de trabajo es una particular mercancía cuyo valor de uso es el trabajo y cuyo valor de cambio es el salario.
Para Marx, los economistas anteriores a la formulación de sus ideas confundían los conceptos de trabajo y fuerza de trabajo. Mientras que la fuerza de trabajo no pasa de ser una capacidad, el trabajo es la materialización de esa capacidad en un producto determinado. No podemos, por tanto, hablar de trabajo independientemente de un producto: no podemos decir tampoco que el obrero venda su trabajo, ya que ello significaría la venta de un producto elaborado.
Fuerza de trabajo es un concepto importante dentro de la teoría del valor marxista. Ella constituye la única fuente generadora de nuevo valor; incorpora al producto en el cual se plasma, un valor mayor que aquel en que fue adquirida (salario).
La Fuerza de trabajo del proletario se conoce vulgarmente como mano de obra, mientras que a su trabajo se le llama obra de mano.

FUERZAS PRODUCTIVAS:   El hombre, las formas y medios que éste utiliza para actuar sobre la naturaleza ( y también sobre objetos con cierto grado de elaboración) en el proceso de producción. En otras palabras las materias que brinda la naturaleza, las maquinarias e instrumentos de la producción, sus métodos y técnicas, los hombres y su experiencia, son fuerzas productivas.
Resulta fundamental destacar el carácter eminentemente dinámico de las fuerzas productivas. Están siempre desarrollándose; se extraen más y mejores materias de la naturaleza, se crean nuevas técnicas, se inventan mejores maquinarias, aumenta la población, etc. Es en este sentido que se habla de "nivel de desarrollo de las fuerzas productivas" (Materialismo Histórico).
LUCHA DE CLASES:   Enfrentamiento que se produce entre dos clases sociales antagónicas cuando luchan por sus intereses estratégicos de largo plazo. Por ejemplo, el interés estratégico a largo plazo de una clase dominante consiste en perpetuar su dominio, el de una clase dominada en destruir el sistema de dominación y el enfrentamiento que se produce entre ambas clases constituye la lucha de clases proclamada por el marxismo. Marx y Engels afirman en el Manifiesto Comunista: "La Historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases". Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, o sea, en términos marxistas, opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada algunas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes. Los marxistas señalan que las huelgas, manifestaciones callejeras, las tomas de fábricas, terrenos y fundos, etc., sólo pueden ser consideradas insertas en el contexto de la lucha de clases que sostiene el proletariado con la burguesía, en la medida en que el proletariado visualice como su objetivo final la destrucción de la burguesía como clase.

MARXISMO:   Básicamente, una concepción del mundo: una visión global de la naturaleza y del hombre.
La concepción marxista se opone a las concepciones cristiana e individualista. La cristiana afirma la existencia de una jerarquía de seres, actos, valores, formas y personas en cuya cima se halla el Ser Supremo. La individualista acepta al individuo (y no ya la jerarquía) como la realidad esencial; el individuo poseería la razón en sí mismo, en su propia interioridad. La concepción marxista, por su parte, se niega a establecer una jerarquía exterior a los individuos, pero no acepta como marco final la conciencia del individuo y el examen de esa conciencia aislada. Advierte realidades que escapan a tal examen: son éstas, realidades naturales (la naturaleza, el mundo exterior), prácticas (el trabajo, la acción), sociales e históricas (la estructura económica de la sociedad, las clases sociales).
La filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés forma, al decir de Lenin, "las tres fuentes y las tres partes integrantes del marxismo".
La filosofía del marxismo es el materialismo.
La economía política clásica anterior a Marx se había formado en Inglaterra, el país capitalista más desarrollado. Adam Smith y David Ricardo sentaron con sus investigaciones del régimen económico las bases de la teoría del trabajo, base de todo valor. Marx prosiguió su obra proclamando que el valor de toda mercancía lo determina la cantidad de tiempo de trabajo socialmente necesario invertido en su producción.

MATERIALISMO HISTÓRICO:   Estudio de las leyes generales que explican el desarrollo de las sociedades. Se trata de establecer cuáles son los mecanismos que permiten el nacimiento, devenir y muerte de una sociedad. Dicho de otro modo, explicar por qué se produce, por ejemplo, el paso de la sociedad Comunista primitiva a la sociedad esclavista, de la esclavista a la feudal, de la feudal a la capitalista, de la capitalista a la socialista.
El marxismo postula que sólo el conocimiento de las leyes del movimiento de las sociedades puede llevar a una previsión científica del porvenir histórico en sus grandes líneas, ejercer una influencia oportuna sobre él, y aun dirigirlo, dentro de ciertas condiciones.
Esta concepción marxista y materialista de la historia parte de un análisis del proceso de producción, y de la manera en que éste se organiza para interpretar la forma que asumen las instituciones jurídicas y políticas, así como las formas de conciencia, de religión, de ética, etc., que a ellas corresponden: el Materialismo Histórico, especificaron los comentaristas, no niega la existencia y el papel del pensamiento y de la conciencia, no niega que los hombres tengan determinadas ideas y actúen de acuerdo a determinadas concepciones, sino que explica tales concepciones de acuerdo a la estructura material de la sociedad.
La ley fundamental del Materialismo Histórico puede resumirse así: de acuerdo a las condiciones materiales que lo rodean, es decir, de acuerdo, en último término, al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas el hombre organiza la producción de una determinada forma, entra en determinadas relaciones de producción. El conjunto de las relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, base sobre la cual se levantan las instituciones jurídicas y políticas, a las que corresponden determinadas formas de la conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general.
Dado el carácter eminentemente dinámico que tienen, las fuerzas productivas siguen desarrollándose dentro del marco de las relaciones de producción que le han dado origen, hasta llegar a un punto tal que, de formas de desarrollo, estas relaciones se transforman en trabas suyas.
Las fuerzas productivas sólo podrán seguir su desarrollo cuando las viejas relaciones de producción sean cambiadas por unas nuevas y más evolucionadas. En ese momento histórico se verifica el nacimiento de una nueva sociedad. Al cambiar la estructura económica, se revoluciona más o menos rápidamente toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Resulta importante destacar que ninguna sociedad desaparece antes que se desarrollen todas la fuerzas productivas que encuentren campo de acción en ella. Jamás aparecen nuevas y más perfectas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Lo anterior explica el marxismo tomando como ejemplo el desarrollo de la agricultura a través de la historia. Primitivamente se practicaba en comunidad. La agricultura primitiva conoció distintas etapas de desarrollo técnico y económico, hasta que el modo de explotación en comunidad se transformó en un obstáculo para el progreso, es decir para el desarrollo de las fuerzas productivas.
Entonces, de la forma colectiva de propiedad del suelo se pasó a la propiedad individual del mismo y de los medios de producción agrícola, o en otras palabras se verificó un cambio en las relaciones de producción. Ello permitió un trabajo mucho más intenso y facilitó el aumento de las fuerzas productivas. Pero esta clase de economía también aparece atrasada cuando, gracias al desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas en su seno, aparecen métodos superiores y se introduce la maquinaria en la agricultura. En las condiciones de explotación agrícola individual resulta imposible utilizar en forma eficiente los nuevos descubrimientos. Se hace necesario entonces cambiar la organización de la producción agrícola. Aparece la división del trabajo, la producción social, el trabajador asalariado. Aparecen, en resumen, nuevas relaciones de producción, aparece la explotación capitalista de la tierra.
El paso de un modo de producción a otro no se realiza para el marxismo automáticamente en el momento en que aparece la contradicción entre las Fuerzas Productivas y las Relaciones de Producción, sino que debe llevarlo a cabo el hombre, mejor dicho las clases de la sociedad para las cuales el modo de producción existente se transforma en un obstáculo para su desarrollo y cuyo papel en el proceso productivo ha hecho nacer en ellas lo gérmenes de un modo de producción superior.

MEDIOS DE PRODUCCIÓN:   Aquellos elementos que participan en el proceso productivo, a excepción de la fuerza de trabajo. Básicamente intervienen tres: el objeto sobre el cual se trabaja, los medios con que se trabaja y la actividad humana utilizada en el proceso. El concepto "medios de producción", como está dicho, abarca a los dos primeros.
El objeto sobre el cual se trabaja puede ser de dos tipos: materia bruta o sustancia que proviene directamente de la naturaleza; y materia prima o sustancia que ya ha sufrido una modificación cualquiera efectuada por el trabajo.
En cuanto a los medios con los cuales se trabaja, Marx distingue un sentido estricto y un sentido amplio. Los medios de trabajo en sentido estricto son las cosas o conjuntos de cosas que el trabajador interpone directamente entre él y el objeto sobre el cual trabaja (materia bruta o prima). Sirven de intermediario entre el trabajador y el objeto sobre el cual se trabaja.
Ejemplos: la máquina de coser en una industria de confección, la pala mecánica en la extracción de minerales, etc. Los medios de trabajo en sentido amplio comprenden además de los medios ya señalados, todas las condiciones materiales que, sin intervenir directamente en el proceso de transformación, resultan indispensables. Ejemplos: el suelo, las rutas, los canales, etc.

MERCANCÍA:   Objeto apto para satisfacer necesidades humanas, de cualquier tipo que ellas sean. Estas necesidades pueden brotar, por ejemplo, "del estómago o de la fantasía", pueden ser físicas o espirituales. La mercancía puede satisfacer las necesidades humanas en forma directa o indirecta, vale decir como objeto de disfrute o como objeto que sirve para fabricar nuevos objetos de disfrute, como 

MEDIOS DE PRODUCCION
El nacimiento de la producción mercantil, que a la postre significó el aparecimiento de la sociedad capitalista, depende de dos condiciones históricas. La primera es la división social del trabajo, que entraña la especialización de los productores en determinados tipos de bienes. Al dedicar todos los esfuerzos a un solo tipo de producción, cada productor obtiene mejores resultados, tanto en cantidad como en calidad, pudiendo intercambiar sus excedentes con los obtenidos por los demás productores y completar toda la gama de mercancías necesarias para su subsistencia. Podemos decir, en consecuencia, que son mercancía todos aquellos bienes producidos para el intercambio. La segunda condición que marca el aparecimiento de la producción mercantil, y que surge como consecuencia de lo anterior, es la producción privada e independiente, con propiedad privada sobre los medios de producción y sobre los productos que se obtienen con su uso (mercancías).
Para Marx, la mercancía constituye la forma elemental donde se refleja la razón de ser del Capitalismo: Por esta causa, el análisis que hace de la sociedad capitalista en "El Capital" parte de un análisis de la mercancía.

MODO DE PRODUCCIÓN:   Unidad de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, en el proceso de elaboración de los bienes materiales. Este modo de producción determina la estructura de la sociedad. Por ejemplo, el modo capitalista, basado en la propiedad privada sobre los medios de producción, determina la división de la sociedad en dos clases antagónicas, el proletariado y la burguesía. Todas las relaciones sociales de la sociedad capitalista, incluyendo las concepciones políticas, jurídicas, religiosas o artísticas, así como las instituciones sociales, políticas, jurídicas y de otro tipo, se hallan condicionadas, para el marxismo, por el modo capitalista de los medios de producción.
La estructura de la sociedad, de acuerdo a esto, no depende de los deseos ni de las intenciones de los hombres, ni de las ideas ni de las teorías, ni de las formas del Estado ni del Derecho. El carácter y la estructura de toda sociedad se hallan determinados por el modo de producción imperante.. Al cambiar este modo de producción, cambia también todo el régimen social, cambian las ideas políticas, jurídicas, religiosas, artísticas, filosóficas y cambian las instituciones correspondientes. El cambio de modo de producción constituye una revolución.

PLUSVALÍA:   Parte del valor generado por el trabajo del obrero, por la utilización de su fuerza de trabajo, que queda en poder del capitalista dentro del análisis marxista. La fuerza de trabajo es una particular mercancía cuyo valor de cambio (salario)es menor que el valor que aporta al producto. La diferencia entre el salario pagado al obrero y la parte del valor que éste aporta al producto (valor) se llama plusvalía.
Para el marxismo, la fuerza de trabajo es la única fuente de plusvalía, la única creadora de nuevo valor. Las materias primas y maquinarias utilizadas sólo transfieren su valor al nuevo producto. No lo incrementan. Siendo así, durante la jornada de trabajo el obrero debe crear valor para cubrir su salario, y la plusvalía que corresponde al capitalista. El tiempo que tarda en crear su salario es el tiempo de trabajo necesario, en tanto que el que corresponde a la plusvalía, es el tiempo de trabajo excedente.

PRODUCCIÓN:   Todo proceso a través del cual un objeto, ya sea natural o con algún grado de elaboración, se transforma en un producto útil para el consumo o para iniciar otro proceso productivo. La producción se realiza por la actividad humana de trabajo y con la ayuda de determinados instrumentos que tienen una mayor o menor perfección desde el punto de vista técnico.
Este concepto tiene vital importancia en la teoría marxista, ya que de acuerdo a ella, en el proceso productivo los hombres crean sus condiciones materiales de vida, es decir su vida material, que sirve de fundamento a la vida espiritual e intelectual. Marx:. "El ser social determina la conciencia social". O, dicho de otro modo, personas que tienen similares condiciones de vida tienen también similares formas de plantearse frente al medio que los rodea. Por esta razón podemos hablar de la forma de ser de los campesinos; también por esto un obrero de los años de la revolución industrial en Inglaterra pensaba de manera distinta que uno de nuestros días. El obrero sigue siendo obrero sólo que han cambiado las condiciones materiales de vida.

PROLETARIADO:   La clase de los trabajadores asalariados moderna, que privados de medios de producción propios deben vender su fuerza de trabajo para poder subsistir.

RELACIONES DE PRODUCCIÓN:   Las que se establecen entre aquellas personas que de una u otra forma participan en el proceso productivo y los medios de producción. Se distinguen las relaciones técnicas de producción (que se refieren al control o no control) de las relaciones sociales de producción (que implican propiedad o no propiedad sobre los medios).
El artesano del siglo XVIII debía hacer gala de habilidad personal para elaborar sus productos. De la pericia con que manejara sus instrumentos de trabajo, tijeras y agujas, por ejemplo, dependía la calidad de lo que entregaba a sus clientes. Tenía, por tanto, control absoluto de los medios de producción y era al mismo tiempo su propietario. En la sociedad capitalista, donde la producción se encuentra altamente tecnificada, la tarea del obrero se reduce, en muchos casos, a apretar botones para que la máquina trabaje. No tiene control sobre los medios de producción ni es tampoco su propietario. A diferencia de las fuerzas productivas, las relaciones de producción tiene un carácter estático. Nacen cuando una nueva sociedad nace y son su esencia. Duran lo que es sociedad dura. De esta forma, cuando se destruyen las relaciones de producción de la sociedad esclavista, surgen nuevas relaciones de producción (feudales) que dan origen a la sociedad feudal.
Así también, las relaciones de producción feudales son desplazadas por los capitalistas, dando origen al capitalismo; y las relaciones de producción capitalistas son reemplazadas por las socialistas dando origen al socialismo.
El que los hombres entren en determinadas relaciones de producción, no depende de su conciencia, sino de las condiciones materiales de vida. Depende, en última instancia, del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas.
El conjunto de las relaciones de producción de un sistema es lo que se llama Base o Infraestructura económica.

REVOLUCIÓN:   Proceso mediante el cual la clase dominada de una sociedad sacude su condición de tal, a través de un enfrentamiento con su clase antagónica. Un proceso revolucionario debe provocar, según los marxistas, una profunda transformación en el orden político, económico y social, con cambio radical en las antiguas relaciones sociales de producción. Se producen también cambios en toda la superestructura.
En síntesis, una revoluciones un proceso impulsado por la gran masa de la sociedad y que trae como consecuencia una variación total en el modo de producción imperante. Un determinado hecho, sea de carácter político, económico o social, alcanza el carácter de revolución cuando substituye el modo de producción imperante. Digamos de paso que entiéndese por "modos de producción" las relaciones sociales y de propiedad que determinan tanto la posesión y dominio de los medios de producción como su distribución. No confundir con "técnicas de producción", que comprenden los inventos, máquinas, habilidades y organización con que los hombres producen.

SALARIO:   Valor de cambio o precio de la fuerza de trabajo. Durante el tiempo en que el obrero trabaja para el capitalista produce una determinada magnitud de valor. Parte de este valor generado por el obrero se le devuelve en forma de salario. De resto se apropia el capitalista (plusvalía). La magnitud del salario está determinada por el valor de los medios de subsistencia del obrero y de su familia, vale decir por el precio de aquellos bienes que el obrero y su familia deben consumir para sobrevivir.

SOCIALISMO:   Su concepto tiene en la terminología marxista un sentido bien preciso y además diferente del sentido que otras corrientes de pensamiento le han dado. El marxismo identifica al socialismo como un régimen de transición al comunismo.
La doctrina de Marx y Engels acerca del socialismo, conocida como teoría del socialismo científico, señala que se trata de un régimen superior al régimen capitalista. En palabras de sus teóricos, "sustituye la propiedad privada de los medios de producción por la de los medios de producción por la propiedad colectiva, instaura la dictadura del proletariado para poder realizar esta tarea y lanza las bases para una sociedad superior basada en la abundancia, la igualdad social y el pleno desarrollo del individuo".
El socialismo no elimina las contradicciones de clase sino que crea las condiciones para eliminarlas. No elimina la dominación estatal, ni las relaciones de producción asalariadas, ni la división del trabajo entre trabajadores intelectuales y manuales, sino que echa las bases para su eliminación posterior en la sociedad comunista.
Los teóricos del marxismo han caracterizado al régimen socialista como aquel en que a cada uno se pide la entrega de todas sus capacidades y se lo remunera de acuerdo a su trabajo; esto significa la conservación de desigualdad de los individuos, determinada para por las diferencias individuales y de origen social. La sociedad comunista pide a cada uno de acuerdo a su capacidad y lo remunera de acuerdo con su necesidad; de esta forma se eliminan los antagonismos sociales que subsistían en el socialismo.

SUPERESTRUCTURA:   En general, se entiende por superestructura al conjunto de los fenómenos jurídico-políticos e ideológicos y las instituciones que los representan.
El estado, el derecho, las ideologías, las religiones, las manifestaciones artísticas, etc., son hechos sociales que se inscriben en el contexto de la superestructura de una determinada sociedad.
La base económica (infraestructura) de la sociedad determina siempre la superestructura. Marx y Engels postulan que para estudiar la sociedad no se debe partir de lo que los hombres dicen, imaginan o piensan, sino de la forma en que producen los bienes materiales necesarios para su vida. La determinación de la superestructura por la infraestructura no debe entenderse como una determinación mecánica, sino que como una determinación de última instancia; vale decir, que las condiciones económicas finalmente determinan, pero las otras instancias de la sociedad desempeñan también un papel.

VALOR:   El valor de un bien está determinado por la cantidad de trabajo socialmente necesario para producirlo. La cantidad de trabajo que un bien encierra se mide por el tiempo de trabajo que se gastó en producirlo. Esto no significa -advierte el marxismo- que las mercancías encierran tanto o más valor cuanto más holgazán o más torpe sea el hombre que las produce o, lo que es lo mismo, cuanto más tiempo tarde en producirlas. Por ello se habla de tiempo de trabajo socialmente necesario, o sea aquel que se requiere para producir una mercancía cualquiera, en las condiciones normales de producción y con el grado medio de destreza e intensidad de trabajo imperantes en la sociedad.
La magnitud del valor de una mercancía permanece constante mientras no varíe el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. Pero éste varía al cambiar la capacidad productiva del trabajo, la cual depende de diversos factores, entre los que se cuentan: grado de destreza medio del obrero, progresos de la ciencia y de sus aplicaciones técnicas, volumen y eficacia de los medios de producción, y las condiciones naturales. Así, por ejemplo, la misma cantidad de trabajo que en años de buena cosecha arroja 8 sacos de trigo, en años de mala cosecha sólo arroja 4, aumentando al doble el valor de cada saco. El rendimiento obtenido en yacimientos minerales con una misma cantidad de trabajo, variará según se trate de yacimientos más pobres o más ricos. Los diamantes son raros en la corteza de la tierra; por eso su extracción supone, por término medio, mucho tiempo de trabajo, y ésta es la razón de que representen, en dimensiones pequeñísimas, cantidades de trabajo enormes.
Un objeto puede ser útil sin ser valor. Así ocurre cuando la utilidad que ese objeto encierra para el hombre no se debe al trabajo. Tal es el caso del aire, de la tierra virgen, de las praderas naturales, etc. Por otra parte, ningún objeto inútil puede ser valor. Si es inútil también lo será el trabajo que encierra; no contará como trabajo ni representará, por tanto, valor.
En términos cuantitativos, el valor de un bien se descompone en valor de las materias primas usadas (evidentemente, este valor está dado por la cantidad de trabajo invertida en la producción de ellas), valor del monto en que las maquinarias se desgastan en su producción (depreciación), valor de la fuerza de trabajo usada (salario) y plusvalía (beneficio del capitalista) generada por la fuerza de trabajo. Si bien el valor de cambio es la expresión formal del valor, no siempre ambos tienen la misma magnitud. El valor de cambio, o precio, oscila por la presión de distintas fuerzas del mercado como la oferta, demanda, etc., pero siempre en torno a la magnitud del valor.

VALOR DE CAMBIO:   Proporción en que se cambian mercancías de una clase por mercancías de otra y que varía con los lugares y los tiempos. Si con un saco de salitre podemos obtener dos de harina, fijaremos el valor de cambio de un saco de salitre en dos sacos de harina. Asimismo, si podemos obtener una cajetilla de cigarrillos sacrificando 5 escudos, diremos que el valor de cambio de dicha cajetilla es de cinco escudos.
Este valor de cambio, o precio, si bien oscila de acuerdo con el juego de las fuerzas de mercado, lo hace siempre en torno al valor. De esta manera, el valor de cambio de una mercancía no es una relación cuantitativa meramente casual; el valor de cambio es una expresión del valor.

VALOR DE USO:   Capacidad de un objeto para satisfacer necesidades humanas, de cualquier tipo que ellas sean.    La madera adquiere valor de uso en la medida en que con ella podemos hacer muebles, construir casas, etc., y de madera porque ésta tiene características materiales que lo permiten. Por esto Marx afirma que el valor de uso de un objeto es la materialidad del mismo.
Importa destacar que el valor de uso de un objeto sólo toma cuerpo cuando éste presta utilidad, en decir, en el momento del consumo.


FUENTE : ARCHIVO CRE

domingo, 10 de junio de 2012

REGIONAL SUR "VICTOR DIAZ L " PTE EN LOS 100 AÑOS DE NUESTRO PARTIDO EN EL CONGRESO DE VALPARAISO


FOTOS : ARCHIVO CRE

DETENIDOS DESAPARECIDOS


En el curso de estos días regresó a la noticia un asunto de fondo de nuestra sociedad que nunca debiera estar ausente en la conciencia de cada chilena y de cada chileno. Se trata del caso de más de un millar de compatriotas secuestrados por las Fuerzas Armadas y por los aparatos secretos de la dictadura militar, que no han vuelto a aparecer ni vivos ni muertos. Los llamados detenidos desaparecidos. Nos referimos a la situación creada por la aparición de los nombres de cerca de 800 de los detenidos desaparecidos en las listas de inscritos en los registros electorales luego de la reforma que estableció la inscripción automática. No aparece otra buena cantidad de otros detenidos desaparecidos que, por la edad que tenían a la fecha de su secuestro, no se encontraban inscritos en los registros electorales de la época.
Hasta hoy los mandos uniformados que conocen perfectamente donde están, ya que ellos los detuvieron, mantienen un vergonzoso silencio. Un mínimo gesto de su parte bastaría para que los familiares de las víctimas pudieran comenzar el camino de la tranquilidad del alma y para que no se presentaran los problemas de hoy. Sin desconocer los muchos avances logrados por la lucha de las organizaciones de derechos humanos, los juicios abiertos en tribunales han tardado más de 14 años desde la querella de enero de 1998. Aunque en preciso señalar que buena parte de esa demora se debe precisamente al silencio de los autores, cómplices y encubridores de esa tragedia, uniformados y civiles. Tampoco el Estado ha procedido a una justa y real reparación a los familiares, lo que ha ocurrido durante todos los gobiernos de la llamada transición a la democracia.
Por lo que no es aceptable que un vocero de tribunales sostenga que éste es un problema de los familiares. Resulta ofensiva esta afirmación cuando en rigor se trata de un problema del Estado del que el gobierno, los tribunales y el parlamento forman parte.
En cuanto al problema específico planteado ahora, es el Estado el obligado a solucionar lo que sucede. El gobierno por su falta de prolijidad en la presentación del proyecto sobre inscripción automática. Los parlamentarios por no haber introducido la modificación elemental a ese proyecto que hubiera excluido los nombres de los secuestrados cuya nómina era conocida. Si no lo hizo ni La Moneda ni el Congreso es porque la existencia del drama de los detenidos desaparecidos no está en la memoria. Puesto que son personas que están legalmente vivas y aparecerían en los registros.
Los familiares y su organización, la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, son las víctimas no los culpables. A pesar de todo tipo de presiones, incluso económicas, ellos no han aceptado que se declarara muertos presuntivamente a los suyos. “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” ha sido su justa exigencia. La cual se relaciona con el carácter técnico específico del delito de “ejecución permanente” como es el secuestro, entre otros delitos. De aceptarse una muerte- que es además un hecho incierto – cambia la naturaleza del delito desde la figura del secuestro calificado a homicidio lo que acarrea consecuencias jurídicas.
Debe precisarse de paso que esta figura específica del Derecho Penal no es como dijera más de algún ignorante “un invento del juez Guzmán” sino un concepto científico de antigua data y de carácter universal. No es creación chilena como arguyeron los partidarios de Pinochet en su momento. Ya en primer año de Derecho Penal se enseña en las escuelas universitarias lo que son los llamados delitos de ejecución permanente que no son ficciones sino el tipo penal adecuado a situaciones extremas como ésta.
Mientras escribo estas líneas me entero de la presentación de proyectos de leyes que apuntan a resolver la situación. Más vale tarde que nunca. Pero la situación pudo evitarse si quienes ejercen cargos de autoridad hubieran tenido presente la existencia de esta terrible situación causada por los autores intelectuales y materiales del golpe de Estado de 1973.
En el fondo, lo que ocurre en nuestra opinión es consecuencia de que todavía no terminamos de arribar a una democracia plena, lo que a su vez deriva de que esta transición no nació de una derrota de la dictadura sino que fue el resultado de la negociación que en su época realizaron determinados sectores políticos opositores con la propia cúpula dictatorial.
Ello explica que siga pendiente el gran problema de verdad, justicia y reparación en materia de delitos de lesa humanidad. Explica también que todavía no se pueda someter a juicio a los civiles culpables de los crímenes. Que no se haya establecido constitucionalmente que no pueden ejercer cargos de autoridad pública ni de representación popular los que hayan formado parte del gobierno de la dictadura. Hoy tenemos ministros y parlamentarios que lo fueron y, es más, que dictan cátedra de democracia.
Y explica además que no haya una reforma de fondo al sistema electoral. Todo lo cual tiene que ver con el problema planteado en los registros electorales que ha sido un nuevo y duro golpe a los sentimientos de miles de chilenas y chilenos.
EDUARDO CONTRERAS

jueves, 7 de junio de 2012

ULTIMA HORA :IQUIQUE -chile,4 de junio de 1912 (corresponsal)



EN IQUIQUE SE HA FUNDADO EL PARTIDO POLÍTICO QUE POSTULA EL COMUNISMO.



Hoy se ha constituido el Partido Obrero Socialista, partido que luchará por el comunismo conforme a los postulados del socialismo científico de Carlos Marx y Federico Engels, un acontecimiento histórico para la clase obrera de Chile.

El acto de fundación de la nueva colectividad política contó con la presencia de una treintena de obreros salitreros y de otros oficios que, luego de haberse desencantado por su antigua militancia en el Partido Demócrata, se reunieron en el local del Diario “El Despertar” ubicado en calle Barros Arana N° 9 casi esquina Sotomayor.

En su Programa establecen: “El Partido Obrero Socialista expone que el fin de sus aspiraciones es la emancipación total de la Humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes, y la implantación de un régimen en que la producción sea un factor común y común también el goce de los productos.”

Entre los asistentes a la reunión de creación del Partido se encontraban, Teresa Flores, única mujer y Luis Emilio Recabarren Serrano, Elías Lafferte Gaviño, Enrique Salas, Néstor Recabarren Vial, Ruperto Gil, David Barnes (ciudadano ecuatoriano), Nicolás Aguirre Bretón (ciudadano español), Vicente Olivos, José Francisco García, Luis Figueroa, Ladislao Córdova, Juan Álvarez, Julio Arredondo, Vicente Olivos, José del Carmen Aliaga, Carlos Alberto Martínez, José Francisco García, Salvador Barra Woll, Miguel Carrasco, L. Zabala, J., Faúndez, E. Jorquera, L. Vargas, E. Díaz, D.M. Agüero, R. Olivares, E. Corbetto, Véliz y A. López, entre otros

En el cargo de Secretario del Partido fue elegido Néstor Recabarren, desestimándose para ese puesto el nombre del líder Luis Emilio Recabarren, a fin de darle mayor libertad en las tareas de organización, que deben extenderse a todo el país.

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PROGRAMA Y REGLAMENTO DEL PARTIDO OBRERO SOCIALISTA
“Consideramos que esta sociedad es injusta desde el momento que está dividida en dos
clases; una capitalista que posee las tierras, las minas, las fábricas, las máquinas, las
herramientas de labor, la moneda y en fin, posee todos los medios de producción; otra,
la clase trabajadora, que no posee otra cosa, más que su fuerza muscular y cerebral, la
cual se ve obligada a poner al servicio de la clase capitalista para asegurar su vida,
mediante el pago de una cantidad, denominada salario.” (sigue...)
http://www.marxists.org/espanol/recabarren/xi-1912b.htm

APUNTES BIOGRAFICOS DE ARTURO DIAZ GONZALEZ (GALO GONZALEZ)



 - Nace en Nogales Quinta Región de Valparaíso el 22 de febrero 1894.
- Desde 1917 hasta 1929 trabajó Díaz González como un obrero no calificado en las minas de cobre y más tarde como trabajador portuario en Valparaíso.
- En 1925 organizó un sindicato de Trabajadores del Transporte de Chile y se convirtió en su Secretario General.
- En 1927 se incorporó al Partido Comunista de Chile en Valparaíso.
- De 1929 a 1930 fue secretario de organización en Valparaíso.
- En 1930 se convirtió en miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile y de la Federación Obrera de Chile (FOCH).
- De 1930 a 1932 dirigió la Unión de Trabajadores del Transporte y fue también miembro del Consejo Nacional de la Federación Obrera de Chile (Foch).
- De 1934 a 1946 dirigió la Comisión Nacional de Cuadros del Comité Central del Partido Comunista de Chile.
De 1940 a 1949 se editó la revista teórica y política del Comité Central, Principios.
- De 1946 a 1949 fue Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Chile
- En 1948, el presidente Gabriel González Videla –a quien Neruda había escrito “El pueblo lo llama Gabriel” durante la campaña electoral- impone la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, llamada también “Ley Maldita”. Esta ley, nacida bajo el signo de la Guerra Fría y el anticomunismo macartista imperante en Estados Unidos, declaraba la ilegalidad del Partido Comunista, así como un sinfín de restricciones a las libertades individuales, sindicales y de prensa.
Producto de esta ley y de la persecución desatada contra su partido, Neruda es desaforado y se dicta una orden de detención en su contra, comenzando una travesía que lo llevará de la clandestinidad al exilio, del que sólo podrá regresar en 1952.
- Galo González fallece el 8 de marzo de 1958 y el pueblo de Santiago le rinde un masivo homenaje, comparable con los funerales de Luis Emilio Recabarren Serrano

 LIBROS ESCRITOS POR GALO GONZÁLEZ

La Lucha Por la Formación del Partido Comunista de Chile. Santiago 1958.
Por el fortalecimiento del Partido
Política justa de cuadros
El Partido comunista de Chile es indestructible
La Discusión interna en el P.C. de Chile.

 CONFERENCIA NACIONAL DE JULIO DE 1933

En julio de 1933 tiene lugar en Santiago una Conferencia Nacional del PC, más significativa que varios congresos partidarios. En ella se aprueba una nueva línea política, la de la Revolución Democrático-burguesa. Su objetivo, unir a todos los sectores democráticos para enfrentar y derrotar a los tres principales enemigos de Chile y su pueblo: el imperialismo estadounidense, el latifundio y la oligarquía nacionales.

¡A CELEBRAR TODOS, POR LA DEFENSA DE LA SALUD PUBLICA!


RECUERDO DE VICTOR DIAZ L




13-05-2007
En el Parque de la Paz Villa Grimaldi se rindió homenaje este sábado a Víctor Díaz y otros dirigentes del Partido Comunista de cuya muerte atroz a manos de miembros de las fuerzas armadas integrantes de la DINA se ha tenido noticia recientemente. En la ocasión el escritor y periodista José Miguel Varas dio a conocer el texto que ahora publicamos.

Hace muchos años, unos 56 o 57 para no exagerar, conversaba yo una noche con aquel famoso suplementero inválido santiaguino a quien llamaban “El Guagua” porque medía poco más de un metro y que era, oh paradoja, el más destacado dirigente deportivo de su gremio. Es probable que nadie de los están presentes hoy aquí lo haya conocido o haya tenido noticias de él. Yo, trabajador radial y más tarde periodista, me detenía con frecuencia junto a su kiosco de la Alameda al llegar a Ahumada, siempre brillantemente iluminado, y situado al lado del Café  Ramis Clar.
Aquel era un punto de encuentro para los noctámbulos santiaguinos porque estaba abierto hasta medianoche o más allá. La atracción principal que ofrecía, aparte de algún diario vespertino o de algún impreso clandestino del PC, era la rica conversación de El Guagua, siempre al día en los asuntos políticos, capaz de discernir también y sobre todo de opinar sobre materias literarias,  filosóficas, históricas y otras. Tenía un nombre solemne, Zorobabel González, que le quedaba grande y que muy pocos conocían, y era un comunista público, notorio y parlante, lo que no dejaba de tener su qué durante los años de la represión de González Videla. 

Al Guagua le gustaba disertar sobre la historia del Partido Comunista y sus dirigentes obreros. En sus relatos mezclaba los hechos históricos con cierta dosis de leyenda o de folklore. Una noche hacia 1949 o 50 me habló de “La Piedra del Medio”. Según su versión se trataba de una especie de núcleo indestructible, situado en el mismo centro del Partido. Lo explicaba así: “Es eso que no se puede romper renunca. Donde se quiebran los dientes los burgueses y todos sus policías. La Piedra del Medio no figura en los Estatutos. Está formada por compañeros más duros que el acero, los más tenaces. Esos que el Partido puede contar siempre con ellos. Siempre, como sea, para lo que sea, sin preguntar nada, sin pedir nada y, sobre todo, cuando las papas queman”. Y con sus manitos pequeñas, muy apretadas, hacía simbólicamente una piedra.

¿Por qué hablar hoy del “Guagua” y su famosa “Piedra del Medio”? ¿Por qué en este momento, cuando hemos venido a recordar a Víctor Díaz y una vez más, a reclamar justicia, después de conocer con horrendos pormenores como fue asesinado y como fueron asesinados tantos otros dirigentes del Partido Comunista detenidos aquel año negro de 1976? Es que Víctor, según mi entender, era uno de esos compañeros de acero, de los que hablaba el “Guagua”. 

No fue a la escuela más allá del tercer año primario. Su padre era minero y su madre, lavandera. Tenían cinco hijos. Víctor era el cuarto. Empezó a trabajar desde muy niño porque había que contribuir a mantener el hogar y a echarle algo a la olla. Desde pequeño ayudaba a su madre, entregando en las casas de los clientes los bultos de la ropa recién lavada.  A la edad en que otros niños hacen sus tareas escolares y juegan, él andaba vendiendo diarios por las calles de Tocopilla. A los 18 años bajó al pique en la mina de cobre La Despreciada y comenzó a trabajar como minero, igual que su padre.

En abril de 1940 ingresó al Partido Comunista. Es probable que en su decisión haya influido su amigo Víctor Contreras, legendario alcalde y obrero portuario de la bahía de Tocopilla, que fue ministro de Tierras y Colonización durante el breve período en que los comunistas participaron en el gobierno antes de la voltereta de Gabriel González (Presidente de Chile entre 1946 y 1952).

En 1948 llevaba apenas un mes de casado con Selenisa Caro, su compañera de toda la vida, cuando fue detenido y relegado a Pisagua. Era “el tiempo de la infamia”, como llamó a este período el periodista Juan de Luigi. Los años de la represión anticomunista. De Pisagua lo llevaron a una localidad minúscula que se llama Cosapilla y que no he podido encontrar en el mapa. Luego a Putre, un poblado a cuatro mil metros de altura cuyos habitantes, aymaras, viven precariamente de la agricultura y la crianza de llamas. Lo llevaron algo después a Copiapó, desde donde se fugó. Vino a dar a Santiago, donde se reunió de nuevo con Selenisa y los hijos, rehizo su hogar y se dedicó a cumplir las más diversas tareas como militante clandestino.

En este tiempo, hacia 1950 o 1951, comenzó a trabajar en la instalación de la imprenta Horizonte, en la calle Lira. La rotativa del diario El Siglo había sido desarmada en 1948 cuando ya fue imposible que el diario siguiera apareciendo debido a la represión. Sus piezas, debidamente numeradas, fueron escondidas en diversos lugares, siguiendo las precisas instrucciones del ingeniero checo Alejandro Freiberg, militante del PC de Chile. Armar de nuevo la enorme máquina impresora fue una proeza técnica cumplida bajo su orientación y la dirección de don Américo Zorrilla.

En esa tarea, de alta exigencia, participó Víctor Díaz. No sé muy bien cuándo y cómo se calificó como obrero gráfico. Lo más probable es que haya sido trabajando  junto a los viejos del oficio y tomando la ‘choca’ con ellos o el ‘litriado’ después de la pega en el bar de la esquina de Lira con Santa Victoria. El traslado de las piezas de la rotativa desde los lugares donde estaban escondidas al galpón de la calle Lira y su montaje se realizaron en absoluto secreto, sin que la policía tuviera nunca noticias de estos trajines. De manera que cuando El Siglo reapareció en agosto de 1952 siendo todavía Presidente González Videla fue para él y su gente una enorme sorpresa saber que el diario comunista volvía a circular y contaba de nuevo con un taller de impresión bien equipado que parecía brotado de la nada.

A Víctor Díaz lo conocí, según mi recuerdo, hacia 1954 o 1955. Yo trabajaba como periodista en El Siglo y él se desempeñaba como prensista en los talleres. Hicimos buenas migas. Vivía a una cuadra de la imprenta y más de una vez me invitó a tomar el tecito del tarde, acompañado de sopaipillas o de una marraqueta con palta, en su casita de la calle Tocornal entre Santa Victoria y Santa Isabel. Allí conocí a Selenisa, su compañera y a su hija Viviana, entonces una niñita.

Víctor, “El Chino” Díaz como lo llamaban, era un hombre robusto, achinado como mucha gente del Norte, parco en el hablar, de voz profunda, bigote ralo, buena sonrisa nortina y un trato de gran finura y gentileza. Era un  lector y un estudioso empecinado. Todos los días después de almuerzo se instalaba a leer en la mesa del comedor, que era el único espacio de la casa disponible para tal actividad. Leía metódicamente, cuenta su hija Viviana, con gran concentración, haciendo marcas en los márgenes, subrayando líneas o pasajes de los libros y a veces tomando notas en un cuaderno escolar. Sentía agudamente la necesidad del esfuerzo y el estudio constante para  comprender mejor la realidad, la historia y la situación de las clases sociales y estar a la altura de las exigencias que la vida y el Partido le planteaban. Cuando una de sus niñas salió mal en un examen y quedó para marzo, le habló seriamente pero sin dureza, con su manera convincente, algo sentenciosa: “Hay que concentrarse más, hay que aprovechar el tiempo. Vamos a buscar un compañero que te ayude a prepararte. Yo quiero que ustedes estudien y tengan una profesión, que yo no tuve”. Quería superarse pero nunca desclasarse. Hablaba a menudo de la dignidad del trabajo por humilde que fuera: “El trabajo no deshonra a nadie”, decía. Y también: “Uno nunca debe olvidar su origen”.

Fue amigo de Pablo Neruda y Delia del Carril, la Hormiguita. Los acompañó en alguno de sus escondites durante aquel año clandestino de 1948, antes que el poeta saliera de Chile a caballo cruzando la Cordillera. Era una amistad de verdad, entre compañeros, entre iguales. Como la que tuvieron Neruda y la Hormiga con Elías Lafertte, Galo González, Julieta Campusano, Andrés Escobar, Humberto Abarca. El poeta consideraba que era él quien más aprendía de las conversaciones con aquellos ilustres proletarios.

En su estupendo libro “Hormiga pinta caballos”, la escritora Virginia Vidal transcribe pasajes de una larga entrevista con Víctor Díaz, en la que habla de su relación con Neruda y Delia del Carril en  el período clandestino:

 “Entonces yo aprendí a comprender y respetar a los intelectuales” dice Víctor. “Pablo y Hormiguita no podían soportar estar encerrados, así que en las tardes por fuerza salíamos a pasear. Los acompañaba porque ni el mayor peligro les podía quitar las ganas de estar en contacto con la naturaleza, de saborear el aire libre. Luego tomábamos té y conversábamos. A Pablo le encantaba que yo le contara cosas de mi infancia. Yo era niño cuando la gran crisis, la cesantía, la hambruna de los años 30...


 “Entonces, sin saberlo, hice un tremendo daño ecológico, porque otros niños y yo íbamos a la playa, punto de reunión escogido por millares de garumas para poner sus huevos. Las garumas son unas gaviotas pequeñitas, pero no blancas sino de color gris, con su pico gris oscuro, que también anidan en la pampa salitrera. Nosotros llevábamos unos tachos y les robábamos los huevos para ponerlos a cocer y comíamos hasta hartarnos. Pero sobraban muchos y esos los vendíamos por las calles de Antofagasta... Pablo no se cansaba de pedirme que yo le hablara de las garumas, de la pampa, de los arenales. Y Hormiga... es tan especial, te  trata como si  fueras su hermano. Nunca he conocido a nadie con tanto arte para hacerle a uno sentirse un igual”.

Cuando en agosto de 1971, fue elegido por el Comité central subsecretario general del Partido Comunista, Neruda, entonces embajador en Chile en París, le hizo llegar una tarjeta de saludo y una botella de un exquisito coñac francés, que Víctor cuidaba como hueso de santo y que le duró largo tiempo. Tal vez hasta los días del golpe y la matanza sistemática y la nueva clandestinidad, cuando asumió sin vacilar el cargo de más alta responsabilidad en la dirección del Partido Comunista después de la detención del secretario general Luís Corvalán.

Detenido en mayo de 1975 cayó en manos de la Brigada Lautaro, unidad de élite encargada de la seguridad personal del jefe de la DINA, Manuel Contreras y de la eliminación física de los dirigentes comunistas. Pasó un tiempo en Villa Grimaldi, más tarde lo tuvieron en Casa de Piedra, en el Cajón del Maipo, que había sido la casa de Darío Sainte-Marie, el ex dueño del diario “Clarín”. Finalmente, lo llevaron al cuartel de la calle Simón Bolívar 6830 (más tarde la numeración fue cambiada). En ese centro de exterminio sistemático los torturadores sádicos y altamente tecnificados que integraban las Brigadas Lautaro, Purén y otras,  sometieron a Díaz a atroces sufrimientos día tras día y semana tras semana durante más de ocho meses, del mismo modo que a los demás dirigentes comunistas detenidos aquel año negro de 1976: Mario Zamorano, Jaime Donato, Uldrico Donaire, Edrás Pinto, Jorge Muñoz, Fernando Ortiz, Horacio Cepeda, Lincoyán Berríos, Reinalda del Carmen Pereira. Finalmente les dieron muerte con el mayor ensañamiento imaginable o inimaginable. Según revela el sumario que instruye el ministro Víctor Montiglio, uno de los jefes de la Brigada Lautaro de la DINA, el mayor del Ejército de Chile Juan Morales Salgado dio una instrucción especial para estos asesinatos:  “que sea con sufrimiento”.

De este modo aniquilaron a los dirigentes de una organización histórica del pueblo de Chile. Así mataron a Víctor Díaz, cuya noble figura hemos venido a recordar esta mañana en Villa Grimaldi, donde hay tanto dolor acumulado.

José Miguel Varas
Premio Nacional de Literatura 2006

El proceso llamado “de calle Conferencia” que sustenta con dedicación exclusiva el Ministro de la Corte Suprema Víctor Montiglio, llevó a comienzos de este año, al descubrimiento de un cuartel clandestino de la DINA en la calle Simón Bolívar, donde se dio muerte a un gran número de dirigentes del Partido Comunista, entre ellos los integrantes de dos direcciones sucesivas de ese Partido en el período clandestino que siguió al golpe militar de 1973, la dirección encabezada por Víctor Díaz y la encabezada por Fernando Ortiz. Hasta el momento se han formalizado cargos y se ha sometido a proceso a 70 oficiales de las diversas ramas de las Fuerzas Armadas, hombres y mujeres. 50 de ellos se encuentran actualmente detenidos.